Necesito darme el tiempo de escribir.
Me asusta un poco todo lo que se ha estado moviendo pero me entusiasma pensar en qué se irá a transformar y cómo se terminará plasmando mediante letras.
He estado tomando cursos, en contacto con la comunidad lectora, asistiendo a eventos culturales, tomando café con personas que nutren mi inspiración, y al final de todo eso me siento feliz, más llena, tranquila, orgullosa de retomar esa parte de mi vida y sobre todo temerosa de sentarme a escribir.
Abel me enseñó una cosa "no te sientes a escribir preguntándote si es bueno o malo, escribe porque no puedes vivir si no lo haces".
Que cosa maravillosa es la vida y más cuando te acompañas de las personas correctas.