sábado, 29 de agosto de 2015

De lo que debí decirte...

"Hola. No puedo negar que tu saludo después de tantos años me tomó por sorpresa, algo como un hielo recorriendo la espalda. No supe qué decir al principio pero creo que después de unos días lo logré.

No te deseo mal. En serio. Lo deseé por muchos años, esperaba tener noticias de que la vida había sido dura contigo y de que de alguna forma habías pagado el dolor que me causaste. Con el tiempo el enojo fue pasando y logré reconstruir pieza por pieza lo que tu en un momento habías derrumbado. Me costó trabajo pero creo que lo construido quedó muy bien y me siento orgullosa de ello. Ahora me cuentas que eres feliz, que eres papá y que descubriste una forma de amar de verdad, y yo sólo pienso que me alegro, me alegro porque espero que con eso que descubriste no vuelvas a lastimar a nadie más como lo hiciste conmigo. Deseo que ahora seas esa persona que yo alguna vez creí que eras y que me hizo sentir alegría hasta los huesos. Esa persona que con una guitarra me enseñó de música, que me dejó leer poemas por la ventana mientras llovía y que se acostó en el suelo mientras yo cantaba y cantaba para sacar mi tristeza. Deseo que seas ahora todo lo positivo que sé hay en tu interior y no vuelvas jamás a tomar de nadie lo que no te ofrecen.

Además de eso, deseo que no vuelvas a hablarme ni a preguntarme cómo me va en la vida, deseo que no sientas el deseo de saber de mi nunca más y que nuestras vidas sigan avanzando y creciendo y encontrando paz de manera paralela sin tocarse jamás.
No es que si nos encontráramos por casualidad no quisiera saludarte o desearte buen día o buena vida, es sólo que eso se lo dejo a la vida, como algo accidentado y no premeditado.

Si algo puedo hacer por ti, y eso no interrumpe mi bienestar, lo haré. Pero me respeto y necesito ser clara conmigo y contigo: agradezco lo que aprendí contigo, agradezco que me enseñaras a tocar la guitarra y a cantar, agradezco que me acompañaras a mi casa por las noches, que llenaras mis tardes de música y alegría, agradezco todo eso y también lo que aprendí gracias al dolor de haberte conocido y haber confiado en ti. Pero no deseo tenerte en mi vida. Tu ya fuiste, eres agua pasada, me diste lecciones y me dejaste recuerdos. Mantenerte en mi vida después de eso sería un error.

Vivamos felices. Seamos felices. Tu en tu mundo y yo en el mío. En el mundo en el que intento volver a confiar, en el que ya no quiero tener miedo ni sentir que debo defenderme porque en cualquier momento pueden lastimarme. Quiero ese mundo, siento que estoy lista para eso y que además de que lo merezco, me lo he ganado.

Espero esto sea suficiente como para no volver a encontrarnos, que sea un buen cierre y poder por fin poner punto final a nuestra historia."

martes, 25 de agosto de 2015

De lo que no te pido para ser feliz...

Entrada pendiente de publicación desde hace algunos días...


De unos años para acá, no suelo pedirle a la gente que "haga algo" para hacerme feliz.. suelo pedirles en cambio que no hagan cosas..

Una de esas cosas es que no me digan lo que esperan de mi...

Cada vez que me piden algo o me dicen que "esperan" algo de mi a un nivel personal... veo venir el tsunami de la desilusión...

Y yo me siento incómoda.. sujeta.. atada.. condicionada.. observada.. evaluada.. insuficiente..

Hay cosas básicas.. principios de la convivencia.. "Espero que no me hagas daño con intención" (sabiendo que el daño es inherente a la convivencia humana).. "espero que no me mientas" (o que me digas lo que debo de saber de una forma honesta).. "espero que te quedes conmigo mientras seamos felices los dos" (porque es ganar-ganar).. "espero que me des un lugar en tu vida" (el que quieras y cómo puedas, pero un lugar)...

Pero cuando son cosas como "esperaba que me llamaras".. "esperaba que me dieras tu apoyo".. "esperaba que me defendieras".. "esperaba que estuvieras de acuerdo"..

Ahí simplemente.. no puedo, porque no puedo adivinar lo que el otro espera.. y no quiero dudar de hacer o decir algo pensando "qué querría el otro que hiciera o dijera".

Cuando uno espera que el otro haga, o diga o sea.. se nos pasan los momentos esperando y no los vivimos como son ni disfrutamos lo que el otro es... O por lo menos eso creo... Nadie vivimos para cumplir lo que los demás quieren y somos más que suficientes para que los otros disfruten lo que hay.




domingo, 23 de agosto de 2015

Del pasado que alcanza...

¡¿Qué chingados te pasa universo?!
¿De qué se trata todo esto?
¿Por qué ahora.. Por qué?

Después de 15 años de no saber de él... De no verlo.. Después de años y años de terapia para tratar de entender que no había sido mi culpa.. Después de seguir adelante y construirme y reconstruirme.. Por qué ahora?

Necesito entender este timing torcido que traes... Por qué tantas cosas al mismo tiempo.. Por qué cuando decidí bajar la guardia... ¡¿Por qué chingados?!

No es cierto eso que dicen las mamás de que si tienes algún problema o tristeza lo saques limpiando.. Después de trapear toda la casa 8 veces.. Lavar las sábanas y la ropa.. Lavar los patios y los pasillos con cloro.. Lavar los baños y limpiar la cocina.. Después de bañar a la perra y hervirme en agua caliente.. Después de todo eso sigo haciéndome las mismas preguntas... Y ahora sí neceisto respuestas.

"Después de todo somos más que conocidos" dijo él.. Y claro que yo pensé "por supuesto que somos más que conocidos"... Tu eres la persona que me enseñó que hay gente mala en el mundo.. Que te pueden mentir y engañar y lastimar sólo porque sí.. Fuiste tu quien me enseñó a tener miedo y a dudar de mi... Y ahora me buscas.. ¿Porque quieres saber de mi?

El pasado nos alcanza.. Repetimos las pruebas que no superamos.. Así de compleja es la vida.. Por más que limpies y órdenes tu casa.. El pasado siempre alcanza..

Ya no quiero movimiento ... Ni personas viejas o nuevas... Ya no quiero limpiar hasta ampollarme las manos... Ya no quiero preguntarme nada...

Hoy cierro de nuevo.. No por inventario.. Sino por cansancio.

(Nota al pie de página: chinga tu madre universo!)

lunes, 17 de agosto de 2015

Del aferrarse a la vida...

Fueron años de esfuerzo para poder darme permiso de sentir... Sentir todo, sin culpa ni pena. Mostrarme vulnerable y hacer de mi sensibilidad mi fortaleza.

Pero creo que lo hice demasiado bien porque, ahora... tengo ciertos gatillos que disparan mis reacciones emocionales... Una canción, una imagen, una historia... y sin más, ahí estoy yo soltando el llanto...

Hoy me pasó de nuevo.

Iba manejando cuando de pronto veo un perro tirado a media calle y pensando que estaba muerto siento tristeza por él. Sigo avanzando y veo que mueve su cabeza y en automático freno, a media calle, sin importarme más. Estaba a punto de bajarme cuando veo que alguien ya se estaba acercando. y es ahí cuando se me vienen a la cabeza las imágenes de cuando sostuve la cabeza de mi perro mientras el veterinario lo dormía y de cuando recogía a mi perra de la calle por haber sido atropellada.

Sigo avanzando lentamente en el coche con las lágrimas rodando por mi rostro pensando en esto que dice mi hermana de que hago a mis mascotas inmortales, recordando a esos perros con discapacidad o callejeros que se aferraban a la vida y yo me aferraba por años junto con ellos.

No sé si los hago inmortales o no, sólo sé que seguiré adoptando animales mientras pueda, y que necesito secar mis lágrimas antes de llegar al trabajo.

viernes, 14 de agosto de 2015

De la enfermedad que me dejaste...

Cierro los ojos y no sé si es mi memoria o la fiebre... Pero veo tu imagen...
Mi cuerpo agotado se resiste a soltarte mientras de ti se defiende...
Mi garganta duele por todas las palabras que habitaron...
Mis ojos me arden de llorarte o de no verte...
Me queman las sábanas en tu ausencia...
Te sudo... Te toso... Te estornudo...
Los sentidos se agudizan...
Me sales por la piel..
Te me escurres...
Me despedazo...
Huyo de ti...
De mi...

jueves, 13 de agosto de 2015

De las dedicatorias...

Me gustan los libros...
Me gusta que me regalen libros...
Me gusta que me regalen libros y me los dediquen...
Me gusta que me regalen libros y me los dediquen con poesía...
Me gusta que me regalen libros y me los dediquen con poesía sin decirlo ni pedirlo...

Resumiendo... Fue perfecto, muchas gracias!

(Nota al pie de página: aún recuerdo cuando me hablaste de cómo te gustaría recorrer el camino de Santiago... Ahora entiendo por qué).

martes, 11 de agosto de 2015

De esos 2269 días y contando...

Mi primera entrada... Get Busy living or get busy dying...

Han pasado 6 años, 2 meses, y 14 días desde ese primer día...

Y leyendo lo que escribí hace 2269 días me doy cuenta por qué la gente al dejarme de ver un tiempo, años quizá, pone cara "extraña" al volver a platicar conmigo y después me dice "tu nunca cambias".

Me gusta eso, porque leo a esa Sakurandra de hace años y me reconforta saber que, aún que las ideas sean las mismas, van tomando cada día más forma. Que la persona que construyo esta cimentada en ciertas ideas o valores, como buenas semillas, y que van dando frutos o sombra, acercándose cada vez más hacia el cielo, pero creciendo en la profundidad de sus raíces.

Sigo siendo aquella niña que se perdía en la contemplación de una rama, que jugaba a crear con papel o plastilina, sigo siendo aquella joven que descubrió que no era el amor lo que dolía, la ilusa que pensó que el mundo era un todo y que había que ser valiente para vivirlo.

Sigo siendo yo, con menos dudas y menos respuestas, y así quiero irme despidiendo de la vida, hasta que todas las preguntas se vuelvan una y todas las respuestas una sola sean.

domingo, 9 de agosto de 2015

De lo afortunada que soy...

Soy lo que soy por la gente linda que me rodea...

Me desperté con dos mensajes de dos amigos deseándome buen día...
Desayuné con el mejor conversador...
Dos de mis ejemplos de vida se alegraron por mi corazón abierto sin pedirme explicación...
A media tarde recibí un vídeo de un amigo tocando una de mis canciones favoritas en la guitarra.. Lo recibí como regalo con la explicación: "Porque te quiero... Por nuestra antológica amistad"... Lo recibí de la nada en el momento más indicado... Cuando sentirme "wonderwall" era justo lo que necesitaba...

¿Qué cosa tan buena habré hecho para tener esta clase de amigos?

viernes, 7 de agosto de 2015

De lo que no te digo por respeto (miedo)...

"Los científicos dicen que estamos hecho de átomos pero a mí un pajarito me dijo que estamos hechos de historias".
Eduardo Galeano.

Y yo me construyo en palabras, las mismas que se atoran entre mi corazón y mi garganta.

Quisiera que fuéramos tantas cosas.. Yo 5 años menos responsable y tu, y que tu fueras feliz. Y no es que crea que no lo eres, es sólo que quisiera asegurarme de que lo fueras siempre.

Es por eso que te contemplo mientras sucedes, con todos mis sentidos, incluso aquellos que no conozco, con los sentidos serios e intelectuales, con los sentidos sentimentales, con los sentidos que se sienten de adentro para afuera, con los sentidos que llenan, desbordan y se llevan lo que, por no poder sentir, estorba.

Te contemplo porque sucedes en tres momentos del tiempo. En pasado, cuando jugué a imaginarte, poniendo tantos requisitos y detalles que hicieran imposible encontrarte; en presente, cuando te encuentro y quiero contarte todo lo que he vivido de un sólo golpe, cuando no he ordenado todas las palabras que me gustan: "parsimonia", "embeleso", "incandescente", para decírtelas a cada momento; en futuro, cuando te encontraré en mí sonrisa al saber que existes en algún lado.

Sucedes con tu camisa planchada, con tu risa estridente, con tus opiniones a veces cerradas pero siempre fuertes. Sucedes con tus años, con tus ilusiones, con tu prudencia para no decirme con palabras, pero sí con tu mirada, que me equivoco.

Y sucede que sucedes, y nada puedo hacer para no interrumpir tu paso, tu vida, para no interrumpirme a mí mientras me miras y me veo en tus ojos, mientras intento "construir con palabras un puente indestructible", mientras me "domesticas", mientras "me siento jodida y radiante, quizás más lo primero que lo segundo y también viceversa", mientras te pienso y llegan a mi los mejores versos, mientras siento que encontré eso que Oliverio llamaba "la que vuela", aquello a lo que Benedetti pidió "no te salves", y por lo que Sabines describió "ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama".

Nada puedo hacer más que alegrarme, sentir felicidad con minúsculas, tomarte con palabras como tomé aquel té de limón, comerte como la fruta de temporada y guardarte con tu beso en mi mejilla, para después decirte adiós.

Perdona todo ésto que no te digo, porque si hubiera algo que pudiera decirte, te diría "Hagamos un trato"...