Mañana es tu cumpleaños.. ¿68 verdad?
Me alegra que cumplas años, saber que estas, en algún lado, viviendo como has querido vivir.
Muchas cosas que quisiera decirte, pero ante la situación de no poder comunicarme contigo escribo aquí aquello que te diría si las cosas fueran como antes..
Tienes una hija bien chingona.
Me perdí algunos años, entre la soledad, el enojo y la tristeza, mezclado con la adolescencia, no había otra forma más que perderme. Buscar la compañía y el afecto en los otros, sentirme cuidada y aceptada entre borracheras, encontrar algo parecido al amor en el sexo casual, entumirme, marcarme, distraerme de mí y de todo lo que en aquel entonces dolía.
Nadie me dijo qué debía hacer con lo que me pasaba, solo me decían lo que hacia mal y lo mucho que había cambiado. Dejé de merecerme amor, el poco que todavía sentía que me daban.
Lo tenía todo, lo tuve todo, y lo perdí cuando comencé a tomar mis propias e inmaduras decisiones.
Me convertí en el problema, en el caos, en la antítesis de lo que por 15 años fui, la niña perfecta.
Sobreviví a todo eso y más, cosas que quizás nunca habré de contarte, a personas y lugares de peligro, con quiénes y en donde nunca debí estar. Sobreviví a tantas cosas que me avergonzaban, que me dolían, que no comprendía por qué lo hacía. Sobreviví.
Algo dentro de mi me hizo elegir mi carrera, la que ahora es mi profesión. Algo dentro de mi me movió a tomar terapia, a buscar ayuda, a elegir mejor a las personas de las que me rodeaba, a enfocarme en la escuela, en aprender y seguir adelante.
Me dejaste sola tantas veces, como ahora lo haces, que es hasta mis 32 años que puedo entender que tú ausencia me hizo chingona.
Salí adelante, hago lo que me apasiona, tomo mis decisiones y asumo las consecuencias, me convertí en agente de cambio y trabajo cada día en hacerme mejor y ayudar a otros en su camino a ser mejores, aporto no resto, soy honesta, trato de ser congruente, aprendí a amar y estoy rodeada de personas que me quieren. Crezco, maduro, aprendo, cada día de mi vida.. y todo gracias a tu ausencia.
Me hiciste chingona papá, espero estés orgulloso. Espero que sepas que no eres el culpable de mis errores pero tampoco eres responsable de mi éxito y bienestar. No estuviste, no participaste, no puedes colgarte el mérito.
Y si hoy lo escribo es más para mi que para ti.
Gracias por la vida y gracias por no estar.
Feliz cumpleaños papá.