- ¿cómo puedo dejar de verlo desde la carencia Paco?
- comienza a ver lo que te dejó, lo que sí te dio.
Hoy lloré mucho, casi como los primeros días, me dije que quizás había estado reprimiendo mi dolor, después eliminé el “quizás”.
Hoy me sigues enseñando. Ahora eres mi maestro en esto de superar una pérdida de un ser querido, como otrora fueras mi maestro sobre el amor o la amistad.
Hoy, me di cuenta de que me diste justo lo que necesité de la forma en la que lo necesité y que yo también te di lo mejor de mí hasta donde me fue posible durante casi 19 años.
Hoy me sé y me siento rodeada de amor de tantas formas posibles y de tantas personas tan bellas, y sé que tú sabes que estoy en un buen lugar y qué hay mucha gente que ve por mi. Ya crecí.
Hoy hablaba por teléfono con alguien que me ama y a quien amo, en un intento por consolarme y apoyarme en este proceso llamado duelo; y mientras eso ocurría tuve la sorpresa de que un amigo a quién no veía desde enero llegara, grité al verlo y literalmente corrí a abrazarlo. Lloré de gusto y de amor también; después manejé para trabajar con otra persona que amo y me ama y pude hacer lo que amo, que es aprender de ella y acompañar a otros en su proceso de cambio.
Hoy me doy cuenta que te fuiste y que tú amor sigue dentro mío, así como el de aquellos que están a mi lado.
Hoy te extraño y me duele que no estás físicamente; hoy reconozco que me sigues enseñando; hoy te prometo que multiplicaré lo que me diste; hoy te sentí a mi lado casi como si pudiera escucharte; hoy sé que te alegras por mi; hoy sé que tú ya estás en paz.