Imagina tener que defenderme de todos, sobre todo de ti.
Después de tantos años, la vuelves a hacer papá, ahora no directamente hacia mí, pero sí hacia mi familia.
No gano tanto dinero para pagarme tantas terapias e ir reparando lo que tu vas rompiendo.
Necesito confesarte algo, una parte de mí soñaba con que envejecieras y desde esa vulnerabilidad te acercaras a los que siempre hemos estado, tu familia.
Pero no, te vas a morir como mi abuela, en una silla de ruedas, con una embolia y sin poderte expresar. Dependiente, inválido, en agonía y sufrimiento constante, atormentado por todas las chingaderas que haz hecho, y yo, yo probablemente haga lo mismo que hice con ella cuando me tendió su mano y balbuceaba llorando quién sabe qué cosas, probablemente te diga como le dije a ella: no papá, ya no.
Quería que vieras que era una chingona como tú tantas veces me decías, claro, cuando no me llamabas puta, porque podía ser todo lo chingona que yo quisiera mientras no abriera las piernas. Quería que vieras que podía yo sola, tanto que me he partido la madre para poder yo sola y me he encargado de sabotear todas mis relaciones de pareja para estar sola. Quería que vieras que siempre soy la mejor aunque eso implique competir con todos, siempre, a costa de todo, incluso de mí. Quería que te sintieras orgulloso de mí y que me lo dijeras no para el periódico o para tus amigos, sino para mí, solo para mí. Quería tantas cosas, que evidentemente no van a ser.
Hoy solo quiero paz en mi corazón, quiero descansar de ti, como dice Sabines "curarme de ti", quisiera no vivir a la defensiva, pero a eso me acostumbraste, quisiera no vivir alejándome de todo lo que pienso que podría lastimarme, no verte en cada persona a la que le abro mi corazón y sentir que debo estar lista para el ataque, y cómo no, si quién debía cuidarme y protegerme me chinga.
"Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte", y de verte en cada hombre del que me enamoro y vivo pendiente de que no me haga daño, aprender a confiar y a elegir en quién confiar. Debo dejar de elegir personas a las cuales cargar nada más para que veas que no solo puedo con lo mío, sino que soy una mujer tan fuerte que puedo cargar a un hombre. Debo dejar de buscar tu aprobación eligiendo cargas o de huir cuando me siento vulnerable.
Debo, debo, debo.