Agradecer a la vida cuando las cosas van bien es sencillo.. Cuando el día es cálido y el sol acaricia la piel .. Cuando tenemos algo que comer.. Alguien a quien abrazar o una sonrisa para compartir.. Es sencillo dar gracias en situaciones así..
Pero agradecer cuando no se tienen ánimos ni de escribir.. Cuando el alma se hace pedacitos y volvemos a unir cada parte del corazón.. Cuando las penas se cargan con la mano derecha y con la izquierda también.. En esos momentos.. Agradecer en las malas y no solo en las buenas.. Es lo que nos conecta con la vida y con el amor...
viernes, 19 de diciembre de 2014
lunes, 1 de septiembre de 2014
De los relojes descompuestos...
Y de pronto me doy cuenta que mis 5 relojes de pulsera se han detenido... TODOS se quedaron parados en puntos diferentes del tiempo... y varios pensamientos se me vinieron a la mente...
La primera cosa que pensé fue.. ¿en qué momento de mi vida se habrán quedado parados, qué recuerdo resguardan tras ese último segundo que caminaron?..
Después pensé en aquella vieja historia en donde la hija le decía a su papá "No sirvo para nada" y el padre la lleva frente a un antiguo reloj de pared que llevaba años sin funcionar y le dice "Hasta éste reloj que no camina acierta en la hora dos veces al día"...
Y la última cosa que pasó por mi mente fue aquel cuento de cronopios de Cortazar llamado "la foto salió movida"... y dejo aquí un fragmento...
"...pero como el espejo esta algo ladeado lo que ve es el paragüero del zaguán, y sus presunciones se confirman y estalla en sollozos, cae de rodillas y junta sus manecitas no sabe para que. Los famas vecinos acuden a consolarlo, y también las esperanzas, pero pasan horas antes de que el cronopio salga de su desesperación y acepte una taza de té, que mira y examina mucho antes de beber, no vaya a pasar que en vez de una taza de té sea un hormiguero..."
En este momento así me siento.. y creo que mis relojes piensan lo mismo... toda la foto está movida y ya nada está en su lugar o donde yo recuerdo que estaba.
Y escribiendo todo eso me doy cuenta que hasta ahora, no había pensado que ya es tiempo de cambiarle las baterías a los relojes y tratar de hacer algo por enderezar la foto... aún que también me reconforte saber que aún cuando nada parece funcionar, puedo encontrar dos veces en el día aciertos en mis relojes descompuestos...
La primera cosa que pensé fue.. ¿en qué momento de mi vida se habrán quedado parados, qué recuerdo resguardan tras ese último segundo que caminaron?..
Después pensé en aquella vieja historia en donde la hija le decía a su papá "No sirvo para nada" y el padre la lleva frente a un antiguo reloj de pared que llevaba años sin funcionar y le dice "Hasta éste reloj que no camina acierta en la hora dos veces al día"...
Y la última cosa que pasó por mi mente fue aquel cuento de cronopios de Cortazar llamado "la foto salió movida"... y dejo aquí un fragmento...
"...pero como el espejo esta algo ladeado lo que ve es el paragüero del zaguán, y sus presunciones se confirman y estalla en sollozos, cae de rodillas y junta sus manecitas no sabe para que. Los famas vecinos acuden a consolarlo, y también las esperanzas, pero pasan horas antes de que el cronopio salga de su desesperación y acepte una taza de té, que mira y examina mucho antes de beber, no vaya a pasar que en vez de una taza de té sea un hormiguero..."
En este momento así me siento.. y creo que mis relojes piensan lo mismo... toda la foto está movida y ya nada está en su lugar o donde yo recuerdo que estaba.
Y escribiendo todo eso me doy cuenta que hasta ahora, no había pensado que ya es tiempo de cambiarle las baterías a los relojes y tratar de hacer algo por enderezar la foto... aún que también me reconforte saber que aún cuando nada parece funcionar, puedo encontrar dos veces en el día aciertos en mis relojes descompuestos...
domingo, 17 de agosto de 2014
De los distintos estilos del vivir...
Esta semana tuve dos visitas muy agradables, distintas e interesantes.
La primera fue la visita de I, la segunda de M.
I es un viejo amigo que me mostró cómo es la vida desde la perspectiva del "deber ser". Lo que debes hacer a esta edad, lo que se espera de ti en el presente y para el futuro. Me dijo, a través de sus palabras y de su ejemplo, cómo se vive la vida para los demás inmolando los propios deseos, exceptuando esos pequeños momentos y placeres que además de disfrutarse para uno mismo se disfrutan para con los demás porque dan muestra del status que hemos alcanzado en la vida.
Una de las frases que rebotó y recorrió largo rato mi cabeza fue la siguiente "a veces, para tener una relación sana, debes aparentar ser algo que no eres". Yo sólo escuché y traté de respetarle.
M por otra parte fue un regalo para mi corazón y mi espíritu. Siento gran admiración por la forma en la que M equilibra muchas cosas y combina estilos que pensaría no podrían mezclarse de ninguna manera. Es autentico y respetuoso para con él y para con los demás.
No soy el tipo de persona que guste de pasar largo tiempo con alguien pero estos tres días teniendo a M en mi casa y compartiendo más que espacios me dieron un profundo descanso.
Caminamos por la playa, nos sentamos a ver el atardecer y perdernos en nuestros pensamientos; compartí ideas que no compartí nunca con nadie por temor a ser juzgada, tomamos cerveza, reímos, visitamos lugares pretenciosos cubiertos de arena y vistiendo shorta y tenis. Hablamos durante horas por la noche, le cedí mi cama y le dije "buenas noches". Descubrí puntos de encuentro en el presente y para el futuro y aún no sé que tantos regalos más me dejó M con su visita.
Después de todo lo vivido estos días me doy cuenta de que todo eso de que para tomar cosas nuevas hay que soltar tiene mucho de cierto.
No creo que la ligereza que siento sea porque solté algunas cosas y personas, por el contrario, creo que es debido a la forma en la que me siento que me atreví a soltar.
La primera fue la visita de I, la segunda de M.
I es un viejo amigo que me mostró cómo es la vida desde la perspectiva del "deber ser". Lo que debes hacer a esta edad, lo que se espera de ti en el presente y para el futuro. Me dijo, a través de sus palabras y de su ejemplo, cómo se vive la vida para los demás inmolando los propios deseos, exceptuando esos pequeños momentos y placeres que además de disfrutarse para uno mismo se disfrutan para con los demás porque dan muestra del status que hemos alcanzado en la vida.
Una de las frases que rebotó y recorrió largo rato mi cabeza fue la siguiente "a veces, para tener una relación sana, debes aparentar ser algo que no eres". Yo sólo escuché y traté de respetarle.
M por otra parte fue un regalo para mi corazón y mi espíritu. Siento gran admiración por la forma en la que M equilibra muchas cosas y combina estilos que pensaría no podrían mezclarse de ninguna manera. Es autentico y respetuoso para con él y para con los demás.
No soy el tipo de persona que guste de pasar largo tiempo con alguien pero estos tres días teniendo a M en mi casa y compartiendo más que espacios me dieron un profundo descanso.
Caminamos por la playa, nos sentamos a ver el atardecer y perdernos en nuestros pensamientos; compartí ideas que no compartí nunca con nadie por temor a ser juzgada, tomamos cerveza, reímos, visitamos lugares pretenciosos cubiertos de arena y vistiendo shorta y tenis. Hablamos durante horas por la noche, le cedí mi cama y le dije "buenas noches". Descubrí puntos de encuentro en el presente y para el futuro y aún no sé que tantos regalos más me dejó M con su visita.
Después de todo lo vivido estos días me doy cuenta de que todo eso de que para tomar cosas nuevas hay que soltar tiene mucho de cierto.
No creo que la ligereza que siento sea porque solté algunas cosas y personas, por el contrario, creo que es debido a la forma en la que me siento que me atreví a soltar.
lunes, 11 de agosto de 2014
De los poemas de otros...
decirte que te adoro,
decirte que te quiero
con todo el corazón;
que es mucho lo que sufro,
que es mucho lo que lloro,
que ya no puedo tanto,
y al grito que te imploro
te imploro y te hablo en nombre
de mi última ilusión.
De noche cuando pongo
mis sienes en la almohada,
y hacia otro mundo quiero
mi espíritu volver,
camino mucho, mucho
y al fin de la jornada
las formas de mi madre
se pierden en la nada,
y tú de nuevo vuelves
en mi alma a aparecer.
Comprendo que tus besos
jamás han de ser míos;
comprendo que en tus ojos
no me he de ver jamás;
y te amo, y en mis locos
y ardientes desvaríos
bendigo tus desdenes,
adoro tus desvíos,
y en vez de amarte menos
te quiero mucho más.
A veces pienso en darte
mi eterna despedida,
borrarte en mis recuerdos
y huir de esta pasión;
mas si es en vano todo
y mi alma no te olvida,
¡qué quieres tú que yo haga
pedazo de mi vida;
qué quieres tú que yo haga
con este corazón!
Y luego que ya estaba
concluido el santuario,
la lámpara encendida
tu velo en el altar,
el sol de la mañana
detrás del campanario,
chispeando las antorchas,
humeando el incensario,
y abierta allá a lo lejos
la puerta del hogar...
Yo quiero que tú sepas
que ya hace muchos días
estoy enfermo y pálido
de tanto no dormir;
que ya se han muerto todas
las esperanzas mías;
que están mis noches negras,
tan negras y sombrías
que ya no sé ni dónde
se alzaba el porvenir.
¡Que hermoso hubiera sido
vivir bajo aquel techo.
los dos unidos siempre
y amándonos los dos;
tú siempre enamorada,
yo siempre satisfecho,
los dos, un alma sola,
los dos, un solo pecho,
y en medio de nosotros
mi madre como un Díos!
¡Figúrate qué hermosas
las horas de la vida!
¡Qué dulce y bello el viaje
por una tierra así!
Y yo soñaba en eso,
mi santa prometida,
y al delirar en eso
con alma estremecida,
pensaba yo en ser bueno
por ti, no más por ti.
Bien sabe Díos que ése era
mi más hermoso sueño,
mi afán y mi esperanza,
mi dicha y mi placer;
¡bien sabe Díos que en nada
cifraba yo mi empeño,
sino en amarte mucho
en el hogar risueño
que me envolvió en sus besos
cuando me vio nacer!
Esa era mi esperanza...
mas ya que a sus fulgores
se opone el hondo abismo
que existe entre los dos,
¡adiós por la última vez,
amor de mis amores;
la luz de mis tinieblas,
la esencia de mis flores,
mi mira de poeta,
mi juventud, adiós!
sábado, 9 de agosto de 2014
Del valor y del precio...
Ayer un amigo me sintió cansada y me preparó un café. Mientras tomábamos uno de los mejores cafés hechos en cafetera de oficina que he probado en la vida me dice:
"A ver Sakura, si hoy me saco la lotería, ¿te casas conmigo?"
Yo, que casi me ahogo con el café, solo pude reír y le pregunté "¿por qué me lo preguntas así?".
Me puso a pensar, cuánto vale una persona para ser soltero y cuánto es el valor de un prospecto al matrimonio.
Ya una vez me dijeron interesada (de los insultos más confusos que me han dicho) porque no quise ser novia de alguien, y ese alguien solo pudo concluir que no quise ser su novia porque no tenía coche y casa propia. Fue confuso porque me costó entender su razonamiento.
¿Será que, efectivamente, todos tenemos un valor y un precio?
Yo no sé que será, tal vez sea muy interesada, y como dice Oliverio "y en esto soy irreductible, no les perdono bajo ningún pretexto que no sepan volar, si no saben volar pierden el tiempo conmigo".
"A ver Sakura, si hoy me saco la lotería, ¿te casas conmigo?"
Yo, que casi me ahogo con el café, solo pude reír y le pregunté "¿por qué me lo preguntas así?".
Me puso a pensar, cuánto vale una persona para ser soltero y cuánto es el valor de un prospecto al matrimonio.
Ya una vez me dijeron interesada (de los insultos más confusos que me han dicho) porque no quise ser novia de alguien, y ese alguien solo pudo concluir que no quise ser su novia porque no tenía coche y casa propia. Fue confuso porque me costó entender su razonamiento.
¿Será que, efectivamente, todos tenemos un valor y un precio?
Yo no sé que será, tal vez sea muy interesada, y como dice Oliverio "y en esto soy irreductible, no les perdono bajo ningún pretexto que no sepan volar, si no saben volar pierden el tiempo conmigo".
domingo, 3 de agosto de 2014
Del universo y las estrellas...
Que "todos somos polvo de estrellas" fue lo que escuché en un programa con tintes científicos y me sonó tan poético. A veces la ciencia me parece tan poética.
A veces olvido que hasta donde sabemos todo en el universo esta hecho de los mismos elementos... a veces me pregunto de qué estará hecha el alma... por usar una palabra a falta de otra mejor explicación... a veces me pregunto tantas cosas...
No gusto de hablar con la gente, me confundo... pasé dos días y medio sola en casa... durmiendo... leyendo... comiendo... ejercitándome... y ha sido de las mejores cosas que he podido hacer por mi...
Tras no abrir la puerta a nada ni nadie...tras no dejar entrar nada ni salir a buscar nada.. la confusión se fue disipando y el cansancio y dolor en el cuello fueron aminorando... la tristeza va mutando en otras cosas y ahora recuerdo lo que T siempre dice "todas las heridas sanan si las dejamos sanar".
Cuando una estrella crece tanto... termina por explotar dando a luz a nuevas pequeñas estrellas.. en el universo nada se desperdicia...
Quizá ya era momento de que esto explotara y diera cabida a cosas nuevas...
Que maravilla es el universo con sus estrellas y su polvo de estrellas...
A veces olvido que hasta donde sabemos todo en el universo esta hecho de los mismos elementos... a veces me pregunto de qué estará hecha el alma... por usar una palabra a falta de otra mejor explicación... a veces me pregunto tantas cosas...
No gusto de hablar con la gente, me confundo... pasé dos días y medio sola en casa... durmiendo... leyendo... comiendo... ejercitándome... y ha sido de las mejores cosas que he podido hacer por mi...
Tras no abrir la puerta a nada ni nadie...tras no dejar entrar nada ni salir a buscar nada.. la confusión se fue disipando y el cansancio y dolor en el cuello fueron aminorando... la tristeza va mutando en otras cosas y ahora recuerdo lo que T siempre dice "todas las heridas sanan si las dejamos sanar".
Cuando una estrella crece tanto... termina por explotar dando a luz a nuevas pequeñas estrellas.. en el universo nada se desperdicia...
Quizá ya era momento de que esto explotara y diera cabida a cosas nuevas...
Que maravilla es el universo con sus estrellas y su polvo de estrellas...
jueves, 31 de julio de 2014
Del duelo y los maestros...
Todos somos maestros, de algo y para alguien.
Hace una semana exactamente hablaba con una amiga y me di cuenta de que mis hábitos estaban cambiando, quizá por la tristeza, quizá por el miedo, quizá porque ya era hora de mudar de piel. Por lo que haya sido, mis hábitos están cambiando.
Soy (era) la principal promotora de que levantarse temprano es un castigo, antes de las 9:00 las personas no deberían dejar sus camas. Tengo algunos días en los que me despierto a las 7:00 o antes.
Me despierto, tomo una taza de te, leo un poco y si los días son nublados me voy a caminar. Espero con ansias la próxima semana, porque quiero ir a nadar por las mañanas.
No entiendo, pero como le decía a alguien, si te hace bien no lo cuestiones.
Detenerme a observar, observar sin juzgar, observar. Y tengo ese coro de voces (de Renato y de Rosa, mis doble R). Y observo que muchas cosas están muriendo, ahora entiendo mi tristeza, sigo en duelo, pero como Jesús me enseñó, ese duelo que se vive en silencio, con uno mismo, en calma.
Supongo que voy bastante avanzada en estas etapas de duelo, supongo que el miedo (cómo dice Renato) era a que algo me pasara, sin darme cuenta de que ya me está pasando. Supongo que lo veo claro porque las cosas a veces se entienden mejor cuando las vemos hacia atrás. Supongo.
Hace una semana exactamente hablaba con una amiga y me di cuenta de que mis hábitos estaban cambiando, quizá por la tristeza, quizá por el miedo, quizá porque ya era hora de mudar de piel. Por lo que haya sido, mis hábitos están cambiando.
Soy (era) la principal promotora de que levantarse temprano es un castigo, antes de las 9:00 las personas no deberían dejar sus camas. Tengo algunos días en los que me despierto a las 7:00 o antes.
Me despierto, tomo una taza de te, leo un poco y si los días son nublados me voy a caminar. Espero con ansias la próxima semana, porque quiero ir a nadar por las mañanas.
No entiendo, pero como le decía a alguien, si te hace bien no lo cuestiones.
Detenerme a observar, observar sin juzgar, observar. Y tengo ese coro de voces (de Renato y de Rosa, mis doble R). Y observo que muchas cosas están muriendo, ahora entiendo mi tristeza, sigo en duelo, pero como Jesús me enseñó, ese duelo que se vive en silencio, con uno mismo, en calma.
Supongo que voy bastante avanzada en estas etapas de duelo, supongo que el miedo (cómo dice Renato) era a que algo me pasara, sin darme cuenta de que ya me está pasando. Supongo que lo veo claro porque las cosas a veces se entienden mejor cuando las vemos hacia atrás. Supongo.
miércoles, 30 de julio de 2014
De las mentiras que nos decimos...
Hoy hablando con un amigo entendí...
Cuando tienes que justificar a alguien.. significa que comienza el largo trayecto de mentirse a uno mismo para creer que todo va a estar bien.
Cuando tienes que justificar a alguien.. significa que comienza el largo trayecto de mentirse a uno mismo para creer que todo va a estar bien.
domingo, 20 de julio de 2014
De pedir lo que no damos...
¿Qué pasa cuando pedimos lo que no damos?
¿Qué pasa cuando se nos pide algo que nos cuesta dar?
Hace menos de una semana hablaba con alguien, en una especie de pre-despedida y de un tema a otro llegamos al punto de nuestra forma de compartir nuestros problemas con los demás.
No voy a describir todo lo que dijimos, sólo diré que entendí que no programo cuándo y a quién contarle lo que me pasa, y que una forma de compartirme es en las cosas buenas de mi vida. Incluir a alguien con mi rutina, mis amigos, mi familia y todos los "mis" que se me ocurren es mi forma de decirle a otra persona "te quiero en mi vida y te doy gracias por estar".
Me gusta saber que cuento con alguien para hacer los momentos amargos menos difíciles de tragar, me gusta saber que cuento con una palabra (aún que sea gastada) o con un abrazo, a veces con un chiste, algo que me recuerde la otra cara de la vida y que me haga voltear hacia allá, pero eso no quiere decir que no pueda intentar adaptarme, al final "necesito entender que no todo lo que pienso y hago es verdad" (eso me lo dice Rosa siempre).
Lo que me hace dudar de mis intentos de adaptarme, es cuando siento que se me pide haga algo que no recibo, cuando de alguna forma intento compartir las cosas que me pasan y de pronto no sé lo que sucede del otro lado de la ventana. ¿Qué hago en ese momento?
Estoy confundida, pero esta confusión me dice que estaba tratando de hacer algo por alguien, no por mi.
¿Qué pasa cuando se nos pide algo que nos cuesta dar?
Hace menos de una semana hablaba con alguien, en una especie de pre-despedida y de un tema a otro llegamos al punto de nuestra forma de compartir nuestros problemas con los demás.
No voy a describir todo lo que dijimos, sólo diré que entendí que no programo cuándo y a quién contarle lo que me pasa, y que una forma de compartirme es en las cosas buenas de mi vida. Incluir a alguien con mi rutina, mis amigos, mi familia y todos los "mis" que se me ocurren es mi forma de decirle a otra persona "te quiero en mi vida y te doy gracias por estar".
Me gusta saber que cuento con alguien para hacer los momentos amargos menos difíciles de tragar, me gusta saber que cuento con una palabra (aún que sea gastada) o con un abrazo, a veces con un chiste, algo que me recuerde la otra cara de la vida y que me haga voltear hacia allá, pero eso no quiere decir que no pueda intentar adaptarme, al final "necesito entender que no todo lo que pienso y hago es verdad" (eso me lo dice Rosa siempre).
Lo que me hace dudar de mis intentos de adaptarme, es cuando siento que se me pide haga algo que no recibo, cuando de alguna forma intento compartir las cosas que me pasan y de pronto no sé lo que sucede del otro lado de la ventana. ¿Qué hago en ese momento?
Estoy confundida, pero esta confusión me dice que estaba tratando de hacer algo por alguien, no por mi.
martes, 15 de julio de 2014
De la soledad...
Alguna vez escuché a alguien decir "hay momentos en los que quiero que te quedes tan lejos que no pueda verte, pero tan cerca que con estirar mi mano te pueda tocar".
Me gusta estar sola en los momentos difíciles sabiendo que, en cuánto lo necesite, puedo contar con alguien.
Como cuando viajé a otra ciudad a miles de kilómetros de aquí sólo para dormir más de 12 horas, y mi amiga, que no sabía qué pasaba o qué hacer, solamente me dejó comida al lado de la cama y subía de vez en cuando a la habitación a ver si ya estaba lista para salir.
Hoy me caería bien un abrazo.
Me gusta estar sola en los momentos difíciles sabiendo que, en cuánto lo necesite, puedo contar con alguien.
Como cuando viajé a otra ciudad a miles de kilómetros de aquí sólo para dormir más de 12 horas, y mi amiga, que no sabía qué pasaba o qué hacer, solamente me dejó comida al lado de la cama y subía de vez en cuando a la habitación a ver si ya estaba lista para salir.
Hoy me caería bien un abrazo.
jueves, 19 de junio de 2014
Soldado de la libertad...
Hace algunos días que me da vueltas por la cabeza algo que "alguien" me dijo...
Me decía que era un "soldado de la libertad" después de preguntarme si habríamos de "desaparecer" el uno del otro. Yo contesté que era probable que yo desapareciera.. la razón es que no me gustan las hipocresías...
Hace unas semanas ésta misma persona me dijo "No me gusta la idea de que alguien con poder te invite a cenar".. continuando con una serie de "saludos" diarios que más bien parecían interrogatorios.
No sé si con el tiempo me he vuelto menos romántica o más cínica o intolerante.. o quizá todas las anteriores.. pero no soporto que me hablen de libertad mientas intentan atarme con cadenas de seda fina, suave y hermosamente decorada.. al final.. cadenas son cadenas.
Me decía que era un "soldado de la libertad" después de preguntarme si habríamos de "desaparecer" el uno del otro. Yo contesté que era probable que yo desapareciera.. la razón es que no me gustan las hipocresías...
Hace unas semanas ésta misma persona me dijo "No me gusta la idea de que alguien con poder te invite a cenar".. continuando con una serie de "saludos" diarios que más bien parecían interrogatorios.
No sé si con el tiempo me he vuelto menos romántica o más cínica o intolerante.. o quizá todas las anteriores.. pero no soporto que me hablen de libertad mientas intentan atarme con cadenas de seda fina, suave y hermosamente decorada.. al final.. cadenas son cadenas.
lunes, 16 de junio de 2014
Corriendo...
Retomé mi rutina de correr después de suspenderla tres meses.
El primer día sólo pude correr 400 metros. Me sentí derrotada, como si todo lo que había progresado en los meses pasados se hubiera ido a la basura.
Seguí fortaleciendo mi cuerpo, en especial mis piernas. El primer fin de semana quedé casi inválida, no era capaz de subir o bajar escaleras. Ahora, después de un mes puedo correr casi 5km en 30 minutos. Sé que no es mucho pero para mi es un gran progreso.
Tal vez así sea todo, lento, doloroso a veces, pero como dice esa frase "no tienes que ser bueno para empezar, pero tienes que empezar para ser bueno".
A seguir corriendo, a seguir con todo.
viernes, 30 de mayo de 2014
El diario de un loco...
El día de ayer fui a ver uno de los mejores monólogos que he visto en muchos años, y no sólo por el guión, sino por la calidad en la interpretación.
"El diario de un loco" narra la historia de un funcionario que trabaja como tercer asistente en las oficinas del gobierno, el cual, ante las injusticias sufridas y la falta de amor, muestra con ciertos toques de humor una crítica social, en donde la locura va creciendo dentro de cada uno de nosotros para liberarnos o sobrellevar aquello que nos rodea.
Pero mi fascinación, viene además, porque me hizo sentir que todos en cierta medida nos vamos volviendo locos poco a poco, tomando pequeños fragmentos de la realidad y acomodándolos en lo que a nuestro ver es la forma en la que el mundo es y funciona. Vamos colocando las piezas y decidimos ponernos a nosotros en algún lugar del tablero y a los demás en consecuencia, sin notar que cada quien juega su propio juego, y que por lo tanto, nadie sigue las mismas reglas.
Me gustó seguir al personaje en su locura, ver como se iba despojando de todo lo que le rodeaba en el escenario para irse quedando cada vez más vacío y en contacto con él mismo.
Todos nos volvemos locos, algunos tratando de ajustarse al molde que la sociedad impone y otros, en el intento de liberarse de él, y en nuestras manos está hacer de nuestro mundo un infierno o colocarnos en vida en el paraíso.
"El diario de un loco" narra la historia de un funcionario que trabaja como tercer asistente en las oficinas del gobierno, el cual, ante las injusticias sufridas y la falta de amor, muestra con ciertos toques de humor una crítica social, en donde la locura va creciendo dentro de cada uno de nosotros para liberarnos o sobrellevar aquello que nos rodea. Pero mi fascinación, viene además, porque me hizo sentir que todos en cierta medida nos vamos volviendo locos poco a poco, tomando pequeños fragmentos de la realidad y acomodándolos en lo que a nuestro ver es la forma en la que el mundo es y funciona. Vamos colocando las piezas y decidimos ponernos a nosotros en algún lugar del tablero y a los demás en consecuencia, sin notar que cada quien juega su propio juego, y que por lo tanto, nadie sigue las mismas reglas.
Me gustó seguir al personaje en su locura, ver como se iba despojando de todo lo que le rodeaba en el escenario para irse quedando cada vez más vacío y en contacto con él mismo. Todos nos volvemos locos, algunos tratando de ajustarse al molde que la sociedad impone y otros, en el intento de liberarse de él, y en nuestras manos está hacer de nuestro mundo un infierno o colocarnos en vida en el paraíso.
miércoles, 28 de mayo de 2014
Retomando...
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