martes, 15 de diciembre de 2009

Inventario: Qué te debo...

Qué te debo:
Paciencia, siempre dije ser paciente mientras te ponía contra la espada y la pared.
Honestidad, te oculté mis sentimientos hasta que ya no pude más.
Tolerancia, siempre vi tus defectos y virtudes, amaba tus virtudes, quise cambiar tus defectos.
Valor, para dejarte ser, crecer y volar aunque me doliera en el alma.
Respeto, porque no me respeté a mi misma, mucho menos a ti.
Amor, porque me lo guardaba para cuando hicieras lo que esperaba, como si fuera un premio que debias ganar.
Comprensión, porque jamás entendí que mentías porque no querías ver la verdad, no porque quisieras mentir.
Pero sobre todo te debo un Perdón, pero no para perdonarte solamente, que igual lo necesito para dejarte ir, sino para que me perdones, por haberme sentido superior, capaz de protegerte y de elegir lo mejor para ti, por pretender que yo sabía y tu no y por lo tanto era mi responsabilidad enseñarte y ayudarte a crecer, cuando lo único que en realidad quería era mantenerte bajo mi brazo, pegado a mi para que me necesitaras y no te alejaras jamás.
Quizá necesite perdonarte pero también necesito tu perdón.




Estoy tratando de decirte que
me desespero de esperarte
que no salgo a buscarte porque sé
que corro el riesgo de encontrarte
que me sigo mordiendo noche y día
las uñas del rencor
que te sigo debiendo todavía
una canción de amor.

1 comentario:

  1. precioso texto... pero cuanta deuda... ay... y es que todos supongoque hemos tenido estas deudas no saldadas de adioses de hace tiempo... pero ellos saben perdonar :-) con el tiempo

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Uno qué sabe? pues sabe su verdad...