Escribo, sentada en el cubículo el cual ocuparé quien sabe cuántos años; en éste que habrá de ser mi nuevo trabajo en esta ciudad a la cual no conozco y que sin embargo me ha acogido con los brazos abiertos.
Así es, vivo en una ciudad nueva, con trabajo nuevo y con personas nuevas.
Dejando o tratando de dejar que la corriente me lleve, sabiendo que este río llega a donde siempre he querido llegar.
Saludos.
ANIMO y suerte en la nueva etapa! Un beso
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