Mi niño de los ojos bonitos, esos que siempre dije que eran verdes y tú insistías en que eran azules, o ¿era al revés?
Mi niño de la sonrisa grande, esa que hacía que se te cerraran un poquito tus ojitos, que a veces era tierna y a veces indicaba precaución.
Mi niño grande, guapo y fuerte, competitivo y amoroso, cálido y necio, terco como tú solo y humilde para aprender.
Mi niño noble, el hombre más íntegro, honesto y fiel.
Mi niño el mejor de todos, el único, mi primer amor, mi gran amigo, mi compañero y confidente.
Mi niño, ese que me puso nerviosa desde el día primero, con tu caminar seguro y arrogante, con tu voz firme y pretenciosa.
Mi niño corazón gigante, donde cabían todos menos tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Uno qué sabe? pues sabe su verdad...