Entrada pendiente de publicación desde hace algunos días...
De unos años para acá, no suelo pedirle a la gente que "haga algo" para hacerme feliz.. suelo pedirles en cambio que no hagan cosas..
Una de esas cosas es que no me digan lo que esperan de mi...
Cada vez que me piden algo o me dicen que "esperan" algo de mi a un nivel personal... veo venir el tsunami de la desilusión...
Y yo me siento incómoda.. sujeta.. atada.. condicionada.. observada.. evaluada.. insuficiente..
Hay cosas básicas.. principios de la convivencia.. "Espero que no me hagas daño con intención" (sabiendo que el daño es inherente a la convivencia humana).. "espero que no me mientas" (o que me digas lo que debo de saber de una forma honesta).. "espero que te quedes conmigo mientras seamos felices los dos" (porque es ganar-ganar).. "espero que me des un lugar en tu vida" (el que quieras y cómo puedas, pero un lugar)...
Pero cuando son cosas como "esperaba que me llamaras".. "esperaba que me dieras tu apoyo".. "esperaba que me defendieras".. "esperaba que estuvieras de acuerdo"..
Ahí simplemente.. no puedo, porque no puedo adivinar lo que el otro espera.. y no quiero dudar de hacer o decir algo pensando "qué querría el otro que hiciera o dijera".
Cuando uno espera que el otro haga, o diga o sea.. se nos pasan los momentos esperando y no los vivimos como son ni disfrutamos lo que el otro es... O por lo menos eso creo... Nadie vivimos para cumplir lo que los demás quieren y somos más que suficientes para que los otros disfruten lo que hay.
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Uno qué sabe? pues sabe su verdad...