lunes, 19 de julio de 2010
Decálogo del buen paciente...
viernes, 16 de julio de 2010
La felicidad...
viernes, 9 de julio de 2010
Recuerdo de mi...
¿una amiga?
¿una mujer?
¿alguien a quién salvar?
¿alguien qué te salve?
¿un recuerdo?
¿una posibilidad?
¿culpa, remordimiento?
¿sabes qué me gustaría que vieras?
A mi, con altos y bajos, con buenos y malos, con oportunidades y pérdidas, como alguien en quién apoyarte y a quién apoyar..
Veme a mi solamemte, como un todo como una unidad, no puedo ser menos de lo que soy y, aunque sé que habré de ser más en un futuro lo que soy ahora deberá bastarte..
Espero algún día dejar de recordarte algo o alguien y que cuándo me pienses te acuerdes sólo de mi.
lunes, 5 de julio de 2010
Nuestra mejor versión...
preocuparme por descubrirte, por conocerte y de esa forma quererte,
será mi compromiso prestar atención y el tuyo la honestidad,
de esa forma me será posible disfrutarte, respetarte, saberte.
Es verdad que veo en ti tantas cosas que tu no ves,
que quisiera te dieras cuenta de todo lo que puedes alcanzar,
pero también es cierto que sólo podré estar a tu lado esperando
que llegue tu tiempo de aprender, de volar.
Si te elegí fue porque amo lo que eres,
así, justo así como te veo, sin más, ni probables, ni menos,
¿por qué será que me empeño entonces con el tiempo
en querer cambiar aquello de acuerdo a lo que creo?
¿Quién soy yo para decirte lo que debes ser?
el mismo que habrás de ser tu cuando pretendas cambiarme, nadie.
No has venido a éste mundo para complacerme
no lo intentes, nada ni nadie es tan importante.
¿Sabes cuánto me lastima que me pidas que cambie?
Me haces sentir que lo que fui ayer, hoy ya no es suficiente
que no me aceptas ni me quieres como soy,
no me presiones te pido, tengo mi ritmo, se paciente.
Te ofrezco lo que sigue, si te parece,
tu habrás de dejarme ser yo,
y mientras lo que soy te sea suficiente,
aquí tienes mi mano, mi amor y mi apoyo
para que seamos juntos nuestra mejor y más honesta versión.
domingo, 4 de julio de 2010
Querer en libertad es querer de verdad...
A veces, cuando confías en los demás lo suficiente para respetar sus decisiones te dan grandes sorpresas, no digo que siempre sean buenas, pero suele pasar y así nos sentimos más orgullosos, porque fue por ellos que lo hicieron.. no sé cual sea la mejor forma de hablar con los que quieres, pero recuerda lo que pasa cuando los demás hacen las cosas por quedar bien con otros, el cambio es perecedero, no es real.
Verás que es más bonito querer a los demás de esa forma...
martes, 29 de junio de 2010
Conversaciones...
- No creo que sea para tanto -
- Cada quien lo suyo ¿qué no? esa es la única libertad que me queda, ver el mundo como se pegue la gana, es mi libertad interior y en ella veo a cada quien a como lo siento y pienso... es lo que me queda y nadie me ha podido quitar -
- Disculpa es que me es raro que hablen así de mi -
- ¿Qué parte no entiendes que me agradas? Dicen que soy extremista, y sea cierto tal vez, con la gente que me agrada rayo en lo cursi -
- Eso lo hace aún más especial e interesante -
- Tal como me eres tu -
miércoles, 23 de junio de 2010
Espantapájaros...
Espantapájaros
No se me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible
- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase,
tan locamente, de María Luisa.
¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?
¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo
y sus miradas de pronóstico reservado?
¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
volaba del comedor a la despensa.
Volando me preparaba el baño, la camisa.
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando,
de algún paseo por los alrededores!
Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.
"¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos,
ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
para llevarme, volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia
que nos aproximaba al paraíso;
durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
como dos ángeles, y de repente,
en tirabuzón, en hoja muerta,
el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera...,
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes...
la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer una mujer etérea,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?
¿Verdad que no hay diferencia sustancial
entre vivir con una vaca o con una mujer
que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender
la seducción de una mujer pedestre,
y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando.
sábado, 19 de junio de 2010
Llorar a lágrima viva...
Llorar a lágrima viva. Llorar a chorros. llorar la digestión. Llorar el
sueño. Llorar ante las puertas y los puertos. Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas, las compuertas del llanto. Empaparnos el alma, la
camiseta. Inundar las veredas y los paseos, y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología, llorando. Festejar los cumpleaños
familiares, llorando. Atravesar el África, llorando.
Llorar como un cacuy, como un cocodrilo... si es verdad que los cacuies
y los cocodrilos no dejan nunca de llorar.
Llorarlo todo, pero llorarlo bien. Llorarlo con la nariz, con las
rodillas. Llorarlo por el ombligo, por la boca.
Llorar de amor, de hastío, de alegría. Llorar de frac, de flato, de
flacura. Llorar improvisando, de memoria. ¡Llorar todo el insomnio y todo el día!.
lunes, 14 de junio de 2010
Calmarse ...
domingo, 13 de junio de 2010
Tarde...
tarde para tener juntos un final
tarde para lo que me habría gustado
pero aún hay tiempo para continuar
no diré palabras tristes
hay en nosotros mucho más
y aunque tarde haya llegado
aún tuve tiempo de llegar.
viernes, 11 de junio de 2010
Lo más dificil...
Conocerme y así saber qué quiero y qué me hace feliz sin importar lo que los demás crean que es lo mejor para mi.. claro siempre respetando su opinión..
Al final solamente estaré yo conmigo.. y esque cada quien con su cada cual...
jueves, 20 de mayo de 2010
3 preguntas...
¿Estás cómo quieres estar?
¿Estás con quien quieres estar?
Si respondes SÍ a las tres preguntas.. que alegría de vida.. y si no.. ¿qué estás esperando para cambiar las cosas?
(Hace algunos años me hicieron esas preguntas y creo que hasta ahora voy en camino de tener 3 "sí" en mi vida)
domingo, 16 de mayo de 2010
Una gran lección...
miércoles, 5 de mayo de 2010
Por falta de palabras...
viernes, 30 de abril de 2010
Mi pensadero...
Es como "El Pensadero" de Dumbledore (Director del colegio de Harry Potter), una especia de recipiente en donde se depositan los recuerdos y puede vérselos ahí cuando se desee, así me siento yo con mi blog.. siento que cada vez que algo me pasa o que me encuentro muy cargada de emociones y pensamientos sólo basta abrir el blog, dar click en "nueva entrada" y comienzo a depositar parte de ellos aquí.. pudiendo regresar a verlos las veces que lo desee..jueves, 29 de abril de 2010
Just Believe...
Se que no es navidad.. ni está por llegar.. pero creo que no tiene que ser Navidad para sentir amor y esperanza, así como no tiene que ser día de las madres para acordarse de ellas, consentirlas o abrazarlas.. ésta canción me hace sentir muy bien, espero la disfruten tanto como yo...
Children sleeping, snow is softly falling
Dreams are calling like bells in the distance
We were dreamers not so long ago
But one by one we all had to grow up
When it seems the magic's slipped away
We find it all again on Christmas day
Believe in what your heart is saying
Hear the melody that's playing
There's no time to waste
There's so much to celebrate
Believe in what you feel inside
And give your dreams the wings to fly
You have everything you need
If you just believe
Trains move quickly to their journey's end
Destinations are where we begin again
Ships go sailing far across the sea
Trusting starlight to get where they need to be
When it seems that we have lost our way
We find ourselves again on Christmas day
Believe in what your heart is saying
Hear the melody that's playing
There's no time to waste
There's so much to celebrate
Believe in what you feel inside
And give your dreams the wings to fly
You have everything you need
If you just believe
Just believe!
"La madurez del hombre se alcanza, cuando recuerda la seriedad con la que jugaba cuando era niño" (esa frase me gustó mucho y también la dejo de regalo)
martes, 27 de abril de 2010
La verdad y la experiencia...
Si la verdad existe, la convergencia hacia ella estará determiada, a mi juicio, por este proceso de búsqueda libre e individual; en un sentido limitado, esto también forma parte de mi experiencia.
Carl Rogers
lunes, 26 de abril de 2010
Feliz cumpleaños a mi...
lunes, 19 de abril de 2010
Momentos...
Hablé con uno de mis mejores amigos, un amigo que me ha acompañado desde hace ya casi 9 años, que me conoce como pareja, como amiga, como hermana e hija, alguien que sabe lo que soy y que a pesar de tantas y tontos desacuerdos ha permanecido a mi lado, a pesar de mis constantes y empalagosos abrazos.
Mi novio, una gran persona, estuvo conmigo en casi todos esos momentos, escuchándome, apoyándome y conviviendo con mis seres queridos.. dándome siempre lo mejor de él y aceptando lo peor de mi.
jueves, 15 de abril de 2010
Mito sobre la luna...
miércoles, 7 de abril de 2010
Hoy...
porque AHORA es la mejor sensación...
simplemente porque...
lo que siento lo siento porque estoy
porque estoy aquí y ahora
porque lo que sentí se fue y es un recuerdo pero...
lo que siento está aquí
lo que soy es aquí
lo que querré o seré será...
Pero HOY AHORA es todo.. no hay más!
(Esta foto me mata porque soy yo, la hermana menor tomando la foto desde el inicio del camino.. en la mitad mi hermana mayor con su hijo y más adelante mi padre.. casi al final de la escalera.. un gran día.. una gran foto.. Cada quien en un nivel.. y por supuesto es hermoso ver como hay un camino siempre por recorrer!)
sábado, 3 de abril de 2010
Decepción...
- Gracias mamá, ahora me siento mucho mejor.
Ahora me pregunto.. cuándo no lo he sido? cuándo no he sido tu más grande decepción.. porque hasta donde recuerdo ya a la edad de 10 años me dijiste: Hija, no serás tu el problema?
lunes, 29 de marzo de 2010
Así sí...
Creo que tenía bastante tiempo sin leer o escuchar este poema (a pesar de ser de Sabines, uno de mis consentidos), pero el viernes lo escuché y no pude evitar sentir nostalgia, así que regresando a casa me dispuse a buscar, leer y re-leer más poemas, pero subo éste que es la causa de todo...
Así sí .. así si me la creo que existe...
Me encanta a Dios...
Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos.
Nos ha enviado a algunos tipos excepcionales como Buda, o Cristo, o Mahoma, o mi tía Chofi, para que nos digan que nos portemos bien. Pero esto a él no le preocupa mucho: nos conoce. Sabe que el pez grande se traga al chico, que la lagartija grande se traga a la pequeña, que el hombre se traga al hombre. Y por eso inventó la muerte: para que la vida, no tú ni yo, la vida, sea para siempre.
Ahora los científicos salen con su teoría del Big Bang… Pero ¿qué importa si el universo se expande interminablemente o se contrae? Esto es asunto sólo para agencias de viajes.
A mí me encanta Dios. Ha puesto orden en las galaxias y distribuye bien el tránsito en el camino de las hormigas. Y es tan juguetón y travieso que el otro día descubrí que ha hecho frente al ataque de los antibióticos ¡bacterias mutantes!
Viejo sabio o niño explorador, cuando deja de jugar con sus soldaditos de plomo y de carne y hueso, hace campos de flores o pinta el cielo de manera increíble.
Mueve una mano y hace el mar, y mueve la otra y hace el bosque. Y cuando pasa por encima de nosotros, quedan las nubes, pedazos de su aliento.
Dicen que a veces se enfurece y hace terremotos, y manda tormentas, caudales de fuego, vientos desatados, aguas alevosas, castigos y desastres. Pero esto es mentira. Es la tierra que cambia y se agita y crece cuando Dios se aleja.
Dios siempre está de buen humor. Por eso es el preferido de mis padres, el escogido de mis hijos, el más cercano de mis hermanos, la mujer más amada, el perrito y la pulga, la piedra más antigua, el pétalo más tierno, el aroma más dulce, la noche insondable, el borboteo de luz, el manantial que soy.
A mí me gusta, a mí me encanta Dios. Que Dios bendiga a Dios.
domingo, 28 de marzo de 2010
Dos pequeños gigantes...
(Una perra con suerte)
Mis dos hijos.. mis dos amores..
Entrada inspirada por el amor a los animales y por Adrianos y su Código Infantil
sábado, 27 de marzo de 2010
Lo que nos hicieron creer...
Excelente blog.. excelente entrada!
"Lo que nos hicieron creer" de Amada Luna
" Nos hicieron creer que el "gran amor" llega una sola vez, generalmente antes de los 30 años...
...No nos contaron que el amor no "llega", sino que se genera solo, cuando menos te lo esperas.
Las personas crecen a través de la gente. Si estamos en buena compañía, crecemos mejor; nos hacemos mejores.
Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad...
... No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar a las espaldas la responsabilidad de completar lo que nos falta.
Nos hicieron creer en una fórmula llamada "dos en uno", dos personas pensando igual, actuando igual y que era eso lo que funcionaba...
...No nos contaron que eso tiene nombre: Anulación
Y que sólo siendo individuos con personalidad propia, podremos tener una relación saludable.
Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio, sin importar que se desconozcan aspectos fundamentales para que éste funcione...
...No nos dijeron que las normas de nuestra sociedad son contrarias a la naturaleza.
Nos hicieron creer que los guapos y delgados son más amados. Que sólo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y que los que escapan de ella están condenados a la marginación...
...No nos contaron que estas formulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes , y que podemos intentar otras alternativas.
Ah! tampoco nos dijeron que alguien nos iba a decir todo esto... cada uno lo va a tener que descubrir solo.
Y ahí, cuando logres ser feliz, y te aceptes tal y como eres, te vas a enamorar de alguien!!
Porque vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor...
... aunque la violencia, se practica a plena luz del día..."
martes, 16 de marzo de 2010
Yann Tiersen...
Su música tiene algo que me anima...
pero también puede hacerme sentir una mezcla entre tranquilidad y melancolía...
todo en cuestión de minutos. Es como si las notas las tocara dentro de mi cuerpo.. como si lo que escucho no viniera desde afuera.. sino desde lo más profundo de mi ser, ahí donde se guardan las emociones... para después hacerme sentir llena de energía y ver con otros ojos el mundo..
cuando lo escucho mientras recorro las mismas calles de mi ciudad.. todo es nuevo.. todo es hermoso porque siento que todo se une al ritmo de la música y lo que sucede es una especie de danza que no tiene fin.
lunes, 15 de marzo de 2010
Eterna lucha / Eterna derrota...
Así que solo escribo esto, con restos del vacío
Por tinta lo que fue y la intención lo que murió.
Amar, complicado,
Decisión o convicción, ilusión o necesidad,
Todo se mezcla para hacer algo
Que termina en nada o en mucho más.
Me duele no sentir, es verdad
Es verdad porque de haber sentido me dolería
Pero entre tanto amor y dolor
Habría tenido sentido el sentir
Citas fallidas con el amor,
Mesa servida, con mi disposición de postre
Unas cervezas, la silla en su espera
Pero el mezquino, nunca llegó.
¿Entre tus quehaceres no tuviste tiempo de asistir?
¿Has discutido con el tiempo o negociaste con el dolor?
Déspota, prepotente, altivo, intocable
Con el poder de doblegar a todos pero sin doblegarte jamás
Luché, perdí; luchaste, ganaste
Bravo compañero, me alegro por ti.
El marcador: yo -3, tu sin cuenta
Pero quedaron heridos, esos también te tocan a ti
Aquellos que peleamos por causa tuya perdemos
Ayer luche por ti y contra ti
Hoy solo en tu contra y aún así perdí
Pero aquél siempre de tu lado no te importó
¡Perdonadle su lealtad por favor!
¡Eximidle de sus faltas!
Culpadme a mi… hacedme pagar
De cualquier modo aunque al final pierda…
¡Te volveré a enfrentar!
(Recordando viejos tiempos.. cuando me peleaba contra el "amor" jajaja y como puede notarse.. siempré me sentí derrotada jajaja )
jueves, 11 de marzo de 2010
Pequeños milagros...
Es una película sencilla, no es ni un gran drama ni una gran comedia pero los personajes son simplemente hermosos.. personas comunes con enseñanzas comunes que viven sus vidas comunes.. pero a veces las cosas se ven más claras y hermosas cuando las vemos a través de otros.
miércoles, 10 de marzo de 2010
Cada quien...
Hoy.. mientras sentía "pena" por un par de sexo-servidoras paradas de noche (como es habitual) en una esquina (como es de esperarse) con una falda muy corta y un escote bastante pronunciado (como resulta más apetecible la mercancía) mis pensamientos volaron y volaron y recordé algo que mi padre me dijo hace mucho tiempo...miércoles, 3 de marzo de 2010
Recuerdos sobre ruedas (III)...
Estas ahí sentado, cenando, y yo sentada cenando de nuevo o a tu lado hablando rápido y sin descanso, es ahí cuando puedo presumirte todo lo que he aprendido, cuando te cuento lo que dice mi maestra de mí o al concurso al que he entrado y los premios que he ganado. Es en ese momento, en esos minutos, en los que puedo contarte lo importante, inteligente o especial que soy, esperando recibir a cambio una sonrisa o un “bien hecho”, porque sólo eso paga el esfuerzo, porque sólo eso importa y me hace sentir de verdad especial.
Papi, no sabes cuántas ganas tengo de que te quedes, no sabes las ganas que tengo de contarte tantas cosas, de preguntarte por qué no siempre puede haber un arcoiris o si es verdad que los perros ven en blanco y negro; mis amigas en la escuela siempre hablan de lo que les compran sus papás, yo nunca digo nada, no entiendo muchas cosas pero sé que ayer mi mamá estaba preocupada por que no tenía dinero y le he dado un poco del que tengo ahorrado en el botecito donde guardo mis domingos. Eso no me pone triste, porque yo puedo contar otras cosas, como la forma en la que me enseñarte a andar en bicicleta, o como me explicas para qué sirven las máquinas con las que arreglas zapatos, porque puedo contar como me dejaste ponerle aquella cosa de color lila a nuestro perro para que su patita se curara. Ellas no pueden contar esas cosas, y yo sí puedo o podría, si me importara lo que ellas piensan, pero no me importa, es más, no se los contaré jamás porque ese es mi secreto, no quiero contarles que haces todas esas cosas porque no podrían entender por qué eres el mejor papá del mundo que no me compra trompetas en la plaza del centro el día del grito, sino que me enseñas a hacer silbatos con las hojas de los árboles, o el que no me compra muchos regalos en navidad sino que recorre todas las tiendas de la ciudad hasta encontrar exactamente los cubos que yo quiero. No les diré nada y me reiré en secreto cada que me cuenten de sus cosas nuevas.
Papi por favor no te vayas, esta vez toca mi puerta, te aseguro que esta abierta, quédate sólo un ratito, déjame que te cuente todo lo que he aprendido, que te diga por primera vez que tengo miedo, que la oscuridad siempre me ha asustado, que quiero hacer muchas cosas pero sobre todo, no te vayas sin que pueda decirte lo mucho que te quiero.Papito te estaba esperando, toca mi puerta, hoy de verdad tengo que contarte algo y es que…
martes, 2 de marzo de 2010
Recuerdos sobre ruedas (II)...
¿Sabes lo que siento cuando te sientas a la mesa conmigo? No creo que lo sepas, ni yo misma sé como explicarlo, es como cuando te despiertas en navidad y ves debajo del árbol todos los regalos, es como la primera vez que anduve sola en bicicleta, ¿te acuerdas?.
Yo tendría como 7 años, la bicicleta no era nueva, era de mi hermano pero tu la habías arreglado para mi, le compraste llantas nuevas, revisaste los frenos y ajustaste el asiento, a mi no me importó que estuviera un poco raspada, lo que la hacía especial era que gracias a ella tu estarías a mi lado mucho tiempo, o eso quería yo. La primera vez que me subí tenía mucho miedo, sentía que iba a caerme y no sabía qué hacer, pero tu estabas detrás de mi sujetándome del asiento, yo te escuchaba respirar muy fuerte porque ibas corriendo y me decías que pedaleara más rápido, que no tuviera miedo, que estabas ahí deteniéndome; yo no quería que supieras que tenía miedo, pensaba que si no lo intentaba con ganas tu ya no querrías enseñarme así que sólo te decía que sí a todo y trataba de no caerme. Después de un rato me sentía más confiada y poco a poco, sin que me diera cuenta comenzaste a soltarme. Yo no imaginaba que me habías soltado pero cuando no escuché tu respiración volteé hacía atrás y te vi muy lejos, me llené de miedo, no supe que hacer al verme sola y a menos de dos metros tuve un aterrizaje forzoso quedando llena de tierra y un poco raspada de mis manos. No sabía que hacer, no entendía por qué me habías soltado sin avisarme y sentada en el suelo con la bicicleta sobre mis piernas sentí muchas ganas de llorar, esperaba que fueras corriendo a levantarme, que me dijeras que todo estaba bien, que nada había pasado y que me ayudaras nuevamente a subir, pero te quedaste parado y en la distancia me dijiste: ¡levántate!
Estaba tan confundida, ¿qué había hecho mal para que me dejaras ahí tirada? Pero tu me seguías diciendo: ¡levántate tu puedes! Y claro que podía pero no era que pudiera o no, sino que fueras a mi lado y me ayudaras. Sin tener muchas opciones me levanté, debiste haber visto mi cara confundida y fue entonces cuando me dijiste: no siempre voy a estar ahí para impedir que te caigas, y tampoco estaré para levantarte, pero debes saber que tú puedes levantarte sola y cuando lo hagas debes seguir intentando, si te caes del caballo te vuelves a subir. Así que sube de nuevo.
Aún ahora no entiendo del todo lo que me dijiste, pero en ese momento pensé que debía subir porque no quería que pensaras que iba a dejar que el miedo me ganara, así que subí y sin pensarlo mucho comencé a pedalear (cuidando claro que estuvieras siempre detrás de mí). Cuando me sentía confiada y volteaba para decirte que ya casi lo lograba, veía que ya no estabas y volvía a aterrizar. De nuevo me decías que me levantara y lo volviera a intentar. No sé cuántas veces lo intenté pero recuerdo que me dijiste que cada que volteaba hacia atrás y no te encontraba me caía, que dejara de voltear y me concentrara y confiara en mi misma, y me repetiste que no siempre estarías atrás de mí para impedir que me cayera.
Tal vez esto que te cuento no lo recuerdes, o sea para ti el recuerdo de cuando aprendí a andar en bicicleta, pero yo lo recuerdo muy bien y no sólo porque ese día pude andar sola y dar la vuelta sin caerme, sino porque en esos breves minutos me transmitiste gran parte de toda la confianza que siento cada vez que voy a aprender algo nuevo. Sé que no será fácil, que podré caerme y que desearé que estés a mi lado para ayudarme, pero también sé que puedo levantarme yo sola y que debo seguir intentándolo hasta que llegue el momento en el que, sin darme cuenta, pueda mantener el equilibrio y todo el miedo se transforme en emoción.
Me habría gustado tardarme en aprender días y más días para que siguieras a mi lado, pero eso habría significado aprender más lento y que tu pensaras que no podía hacerlo, así que lo intenté tan fuerte como pude y cada vez trataba de avanzar más y caerme menos, por lo que la lección duró menos de un día, menos de una hora, fueron minutos. Es increíble lo que se puede aprender en minutos y cómo ese aprendizaje cambia por completo nuestra vida, y es que las grandes lecciones se dan así, rápidamente, y hay que estar listos para caernos y volvernos a levantar hasta que aprendamos a no caer más.
lunes, 1 de marzo de 2010
Recuerdos sobre ruedas (I)...
Papito no me dejes, por favor no te vayas, yo no entiendo lo que dices cuando dices que te vas por que me amas. Sabes, cuando llegas de noche te escucho, esperando que entres despacito a mi cuarto a saludar, pero no entras, pasas de largo mi puerta pensado que duermo desde hace horas, pero no es así. Cada día espero la noche y con ella tu llegada, estiro las horas para que oscurezca más tarde de lo normal y mamá no me diga que es hora de dormir, que mañana hay escuela y tu todavía tardarás en llegar. Creo que a veces lo consigo, en algunas ocasiones he podido hacer que las 5 duren hasta las 6 y las 6 terminen casi a las 8, así puedo esperarte hasta las 7, y aunque ya son casi las 11:30 no debo ir a dormir y puedo escuchar como abres la reja de la casa.
Mi corazón late más rápido, me pongo nerviosa porque sé que tengo poco tiempo para contarte como me fue en mi día y preguntarte del tuyo, porque aunque llevo toda la tarde eligiendo lo más interesante de mi día de escuela o de la tarde con mis amigos nunca puede decidirme, porque el sonido de la reja es como el silbato de salida de las carreras en mi escuela (por más que he intentado prepararme para salir a tiempo, cada que escucho el silbato me paralizo, debe ser por eso que siempre llego en segundo). Pero después de la reja vienen las llaves en la puerta, y es ahí cuando tengo que correr a alcanzarte, antes de que veas a mamá o a mis hermanos, tengo que estar frente a ti cuando abras la puerta como si fuera a gritar “sorpresa” sin que nadie me detenga (eso es cosa fácil después de hacer las horas del día más largas, pero lo realmente complicado viene después), lograr que me escuches mientras dejas tu maletín en la mesa, contarte rápidamente mi día mientras vas a la cocina, a veces te digo que no he cenado, claro, si mamá no me escucha porque siempre dice que si ceno demasiado tendré pesadillas, pero no importa, yo sé que si ceno contigo aunque sea demasiado no podré tener pesadillas, esas vienen cuando no te escucho llegar o cuando la que te espera es mamá y comienzan las peleas.
domingo, 28 de febrero de 2010
Basta...
Lo más lógico sería dar una explicación, un por qué, una razón, que por más absurda que parezca es mía y sólo mía y ha sido suficiente para llegar a éste punto.
Nunca tuve la peor vida, ni la mejor ¿quién sí? No pasé las grandes penas ni las dichas inconmensurables, fui una persona normal con una vida normal, sí todo dentro de la norma.
Ahora, con “mi futuro por delante” como todos podrían pensar he llegado a la conclusión de que para mi fue suficiente. Nunca tuve grandes aspiraciones sobre nada, siempre pensé que lo único por lo que valía la pena seguir luchando era por ser feliz.
Entiendo que la felicidad no es un estado permanente, que merma o que crece conforme avanzamos, que no tiene que ser con mayúsculas (como diría Benedetti), y que simplemente es algo que nos acompaña a lo largo del camino, queramos verla o no.
Yo he sido muy feliz. Tuve la dicha de tener una familia genial; un padre excelente como padre, una madre modelo de madre, dos hermanos muy distintos y más recientemente un cuñado y un sobrino encantadores.
La vida me dio en abundancia amigos verdaderos, personas ejemplares, únicos e incondicionales que siempre me dieron lo mejor y me hicieron crecer.
También tuve la dicha de sentir el amor en pareja, la ilusión y el dolor de una relación que nace y muere.
Gocé al máximo, fui auténtica, aprendí mucho, entregué con y sin medida, pero hoy digo: basta.
Estoy cansada, ya no siento deseos de seguir, con lo que tengo y he vivido me basta.
Me voy tranquila y sobre todo agradecida con todos aquellos que me amaron y que me dieron la oportunidad de amar.
El rencor es un privilegio que no puedo darme y que en éste momento de paz no lo necesito.
Me despido ahora, eligiendo el momento y la forma de mi partida y dándome la oportunidad de poder decir “adiós”.
Pd. Fue mi decisión y, aunque con minúsculas, fui siempre muy feliz.
miércoles, 24 de febrero de 2010
Lo que no sé del amor...
Debo aprender que no debo poner toda la motivación de mi vida en una persona.
Debo entender que no se debe rogar amor y que una relación de pareja no es para vivir angustiada.
Debo aceptar que en el amor, como en cualquier otra cosa de la vida, existen los tropiezos, las caídas y los dolores, y el miedo lo único que hace es dificultar más las cosas.
Debo aprender que no es bueno sobrevalorar, endiosar, ni idealizar a nadie. Porque todos somos humanos, y no debo esperar de mi pareja más de lo que puedo esperar de un ser humano.
Debo aprender que es bueno ser como soy, siempre y cuando eso no implique faltar el respeto a quien esté conmigo.
Debo aceptar que en algunas ocasiones es necesario pasar por un gran dolor para conocer una gran felicidad, ya que a veces el suelo del fondo es el más apto y firme para brincar.
Debo tener presente que el sentir algo hoy, no implica que lo sienta mañana, y así como me permito disfrutar, también debo permitirme llorar, ya que el dolor es parte de la vida, al igual que el placer.
Debo entender que la comodidad que me brinda la rutina es falsa, porque la vida está en constante cambio, por eso es necesario aprender a tolerar la inseguridad natural que se maneja en la vida cotidiana.
Debo aceptar que los planes pueden desaparecer en un instante, porque el futuro se mueve como él desee y no como a mí me de la gana. Si éste me permite hacer algunas cosas sobre él, debo estar agradecido y no lamentándome por todo lo que no pude hacer.
Debo aceptar que alrededor del amor, la sociedad ha creado muchas cosas que son un fraude. Por eso debo dejar de volverle la cara a la verdad sólo por seguir en una falsa comodidad o por miedo al dolor. Si la vida me demuestra que aquello en lo que puse mi corazón es una mentira, debo aceptarlo; llorando, desahogándome y renaciendo como la nueva persona que seré.
Debo mejorar mi autoestima... Para que la partida de quien quiero no me haga sentir despreciada, humillada o rechazada. Para no ser tan sensible al abandono. Para que no hiera mi ego. Para no terminar creyendo que me dejaron por fea o por tonta. Para poder aceptar que simplemente funcionó el tiempo que tuvo que funcionar. Para no arrastrarme poniéndome de alfombra a los pies de nadie.
Debo aceptar que a quien le agrado hoy, no es seguro que le agrade mañana. Y eso no tiene por qué ofenderme si lo acepto. Si acepto que a veces las personas no pueden dar más. Si acepto que quien esté conmigo tiene derecho a no estarlo y a que yo ya no le guste. Si acepto que quien amo, tiene derecho a tomar sus propias decisiones, aunque a mi no me satisfagan.
Debo recordar que a veces, lo bueno se obtiene esperando y presionando se arruina. Por eso es necesario tener paciencia, esperar tranquilamente y recordar... Que la impaciencia es producto de un impulso emocional que tal vez pronto pasará. Que la impaciencia asfixia a quien está conmigo. Que la presión se puede convertir en irrespeto. Que tomar una decisión mientras estoy impaciente es peligroso, porque estoy influida por un estado emocional extremo y pierdo toda objetividad, ahí no va mi verdad, va mi impulso, mi compulsión , y podría hacer algo de lo que me arrepienta.
Además, si soy paciente no veré como sufrimiento el tiempo que estoy en espera lo que me decías ayer. Debo aprender a no ser posesiva. El que alguien se vaya no es perder una pertenencia que me gustaba mucho. Mi pareja no es mía, es prestada, y "su dueño" tiene derecho a llevársela cuando desee.
Y aunque "ser dueña" de alguien brinde más seguridad que tenerlo prestado, debo entender que eso es una ilusión. Aunque crea que es mío, no lo es, por lo tanto... No puedo decidir sobre la vida de quien esté conmigo. No puedo esperar que haga sólo lo que yo desee. No puedo controlarle , manipularle, adueñarme de él, ni controlar su destino. No debo reclamarle a la vida porque me quitó lo que me prestó. Pero sobre todo,
Debo aprender que nunca dejaré de aprender, y que mientras continúo aprendiendo, debo permitirme vivir y sentir. Y ahora, que me empiezo a recuperar de los dolores que sufrí gracias a que ni siquiera había aprendido que había mucho que aprender, lo único que me queda es, tomar un gran suspiro y decirme a mí mismo... VUELVO A EMPEZAR...
Anónimo...
martes, 23 de febrero de 2010
Pensar en soñar...
Más de todo y de nada, porque todo se acaba
Cada vez que soñaba, cada vez que pensaba, que filtraba
Era como querer cubrirme con pensamientos
Para esconder todo lo que se muestra con orgullo pero que no se desea más
Sábana, manto, algo que me cubra, pensamientos solo vienen hacia mí
¿Qué hacía con ellos?, ¿Cómo depurarlos?
Si solo ese pensamiento me rondaba
Descubrí muchas cosas que ya sabia de mí, pero que el final me sorprendieron
Cada vez que corría, cada vez que reía,
Era solo un fragmento indómito y desconocido
Era solo una parte desierta, deshabitada.
El calor del pensamiento me acogió y educó
Ahora que llego aquí, ahora que me veo aquí, todo es distinto
Porque me he atrevido a marchar;
A marchar quedándome en el mismo lugar pero a marchar al final
Ir tras de todo lo que anhelo y todo lo que no necesitaba para vivir
Mas indispensable para mi felicidad
Tomarlo, sentirlo, palparlo
Todo estaba ahí y seguirá, pero el valor
El valor se fue con la fantasía, con la ilusión
Aquellas amigas mías que han dejado de serlo porque conocí a la realidad
El príncipe de cada noche llegaba a mi cabeza y me hablaba
En tono tan infantil que no podía percibir y descifrar
Le preguntaba por qué lo hacia y respondía con pocas palabras
Que había comenzado a crecer
En ese momento sentí morir los restos de mi alma juvenil
Y nacer aquello que todos esperamos pero que nadie desea
Llegaba, hablaba, pero no le escuchaba
Fue pasando, fue dejando, fue marchando y todo se disolvió
Había algo más en aquello que me hizo falta
Ahora el manto es tan grande para todos
Ahora todo lo que me cubre te cubre, pero sigue sin confortar
Ahora tú estas y yo estoy, mi príncipe se fue y todo acabo
Porque aprendí a vivir en realidad, porque no quise ser más, porque tuve miedo de soñar
El sueño contigo es constante diurno y nocturno, a cada instante
Con la convergencia entre fantasía a ilusión
Aquellos breves instantes en que todo parece al alcance y nada se puede tocar
Sonreír es algo que evita que el dolor de la agonía de aquello inevitable se sienta
Sonreír es lo único que quedo después de todo, pero sé que al final de cada sonrisa
Siempre quedará mi príncipe, mi luz.
lunes, 22 de febrero de 2010
Compañeros fieles...
Son ese tipo de compañeros que se llevan por siempre en el corazón... y por lo visto el amor por estos maravillosos seres es un mal que he heredado de mi padre y que espero algún día heredárselo a alguien más...
Hojas Secas...
antes de que unas ruedas las aplasten
o la brisa otoñal las amontone
en bocas de tormenta de la calle
qué pasado pisado las coloca
solas bajo un fanal resplandeciente
qué historieta armarán en el silencio
y qué añoranza de cuando eran verdes
hojas secas anónimas / arcanas
sólo giran en busca de lo mismo
y aunque no lo pretenden se castigan
con la pobre exigencia del olvido
uno las ve pasar volar caerse
quedarse luego inmóviles y viejas
y por fin entendemos que en el tiempo
nuestras vidas también son hojas secas
Mario Benedetti..
Una vez más gracias al maestro por recordarme tantas cosas con tan pocas palabras!
domingo, 21 de febrero de 2010
¡Deja de comer dulces!..
), ahora cuando siento la necesidad de dar algún "consejo" (con lo que me fastidia dar y recibir consejos) primero examino mi conducta para ver si me es posible decir: "deja de comer dulces!"Una vez que se acercó la fecha, la madre empacó lo necesario en una bolsa de rafia y se hizo al camino de la mano de su hijo, segura de que al hablar con el maestro encontraría la respuesta que necesitaba. La caminata no fue fácil, el calor era extenuante y el camino sinuoso. Estas inclemencias retrasaron sus planes por lo que tuvieron que caminar incluso de noche.
Al llegar al fin al lugar donde Gandhi iba a recibir a la gente y dar sus consejos, se encontraron con una fila enorme de personas con los mismos deseos que ellos. No había de otra, tendrían que hacer la fila y esperar su turno. La espera no fue nada fácil, los viáticos se terminaban, el agua era ya muy escasa y el sol cada vez más fuerte. Después de casi día y medio, por fin les toco su turno.
-Maestro, mi hijo come demasiados dulces, sus dientes se le echan a perder y no encuentro palabras que lo hagan comprender. ¿Qué puedo hacer maestro?
-El maestro pensó unos instantes, luego le dijo a la mujer: En tres meses voy a volver a esta ciudad, regresa y entonces le daré a tu hijo el consejo para que deje de comer tantos dulces.
El camino de regreso fue largo…
Llegada la fecha, empacaron un poco más de lo que habían empacado la primera vez y emprendieron la caminata. El camino fue casi igual de difícil y al llegar a la fila, ésta era más grande, pero con la esperanza de recibir el consejo que cambiaría su vida, la siguieron con serenidad.
Al llegar, la señora dijo:
- Maestro he vuelto por el consejo que le va a decir a mi hijo.
Puso a su hijo de frente al maestro. Y el niño muy atento escuchó…
- ¡Hijo, deja de comer tantos dulces!
La señora se quedó un instante esperando que la respuesta fuera más larga, pero eso no sucedió. La madre molesta increpó al maestro…
- Maestro hemos hecho tres días de caminata desde mi pueblo, al llegar tuvimos que permanecer en la fila por más de 24 horas sin descanso ni agua y usted solo le dice: “Deja de comer dulces”… ¡no puede ser!
- Hija, hace 3 meses yo comía muchos dulces y desde ese día los dejé. Ahora si puedo decirle a tu hijo: “Hijo, deja de comer dulces.”
sábado, 20 de febrero de 2010
Volando...
Sakurandra dijo...te odio.. y te amo!
en la ausencia te odio.. en la ausencia te amo..
te odio por ser reflejo fiel de lo que no quiero ver..
te amo porque no me permites seguir sin ver..
a dónde vueles.. ahí te alcanzaré.. y si puedes.. llévame contigo.. pero no cargando.. volando!
(comentario a la entrada "surcar el aire" de mi queridísimo César Soto.. la cual no dejé de adorar)
viernes, 19 de febrero de 2010
Quiero...
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mi, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas, que hoy,
hoy podés contar conmigo.
Sin condiciones.
No te soporto, jamás lo hice...
me encuentro como cada día tratando de convencerle que con sus rayos no me lastime
qué quién soy yo pregunta
como para decirle qué haga y qué no
pienso para mis adentros que soy aquel que le brinda soporte día a día para que pueda brillar
aquel que no ve porque siempre está debajo
aquel que no dice y no pregunta para no causar una ofensa en el astro rey
las heridas duelen tanto que siento no poder más
pero con un "te necesito" encuentro fuerzas de no sé dónde
un poco más me digo un poco más y resisto
sin saber por qué me pregunto
qué pasaría si te soltara
qué pasaría si me alejara
qué pasaría si...
quizá me duela más darme cuenta que jamás te sostuve
que necesito que me necesites
que permanezco a tu lado porque así lo quiero
que me lastimas porque lo deseo
perdona pero me cansé de pretender que te sostengo
de sentir que te necesito
me cansé de estar cansada
perdona pero habré de soltarte
porque tu puedes y yo puedo
porque te amo y me amo
pero sobre todo porque desde la distancia
tu calor me abrigará sin quemarme
y podré admirar tu brillo sin sentir dolor
porque en la distancia tú serás tú en todo tu esplendor
y yo seré simplemente yo
