me incliné intranquila, te besé despacio.
Tu palabras se quedaron dentro de mi resonando.
pasaron las horas, me quedaste grabado
Del otro lado de la mesa yo agradecía profundamente.
Te encontré vagando, me acerqué pausado
en silencio juntos, mi corazón precipitado.
Que bello es también es el silencio a tu lado.
Del dolor hablabas, con poemas contestaba
te abrazaba fuerte, me decías gracias.
Y yo sabiendo sin saberlo de ti me enamoraba.
Estuvimos juntos, en la misma cama
por temor huía, dándote la espalda.
Por la mañana intenté que el miedo no se me notara.
Fueron varios meses, sin poder lograrlo
pero aquí estoy, diciéndote te amo.
Con cada sonrisa, con cada mirada, pero sobre todo
Con cada uno de mis abrazos.
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Uno qué sabe? pues sabe su verdad...