Pude haberte pedido que te quedaras... Pero siempre habría preferido que te quedaras sin pedirtelo.
Quien llegue a ocupar el lugar que desocupé y que arreglé para ti podría agradecerte el haber dejado el espacio disponible.
De todas tus dudas, la única que no puedo soportar, es tu duda de estar conmigo.
Te necesito como timón y como guía, no como bote salvavidas.
No quiero que me veas porque te llamo, quiero que me veas porque no puedes evitarlo.
Y tenía que ser Benedetti el que abriera la puerta hacia nosotros, y también el que la cerrara.
Algún día la vida me dará la oportunidad de agradecerte todo lo que me diste, a pesar de la beta o tal vez porque existe.
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Uno qué sabe? pues sabe su verdad...