“Fíjese que cuando sonríe se le forman unas comillas en cada extremo de la boca. Esa, su boca, es mi cita favorita”.
Ya lo dijo Benedetti, esas comillas al extremo de tu boca cuando sonríes. Y no solo es eso, sino la forma en la que esa, tu sonrisa tan espontánea y pueril, hace que tus ojos se pongan chinitos.
(Abro paréntesis para verme a mí misma escribiendo “chinitos” y pienso que debo tener esa cara de estúpida que pongo al verte o recordar aquellas cosas que me dan ternura de ti. Cierro paréntesis).
Esa tu sonrisa que pocas veces veo, aunque de un tiempo para acá la portas más seguido, esa tu sonrisa por la que todo vale, el esfuerzo, el tiempo extra, las prisas; esa tu sonrisa por la que he hecho de todo lo que me ha sido posible; esa tu sonrisa que me hace sonreír al recordarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Uno qué sabe? pues sabe su verdad...