domingo, 11 de abril de 2021

De las instrucciones anti pesadillas..

¿Cuántos poemas hacen falta para convertir una pesadilla en un sueño muy lindo? 
No lo sé, tendría que preguntarle a mi lector. 

Tomar el nudo en la garganta, la falta de respiración, la tos, las lágrimas e hipnotizarme con poemas de Sabines debería ser una metodología de intervención anti pesadillas. 

Debería escribir eso, “instrucciones para deshacerse de las pesadillas” muy al estilo Cortázar. 

“Ubique a la persona que experimenta una pesadilla. La podrá identificar porque mientras duerme su respiración es agitada, sus movimientos corporales abruptos o desesperados; quizás pueda reconocerle también como la persona que se despierta en un grito ahogado o audible, llorando y asustada, sin saber distinguir lo onírico de lo real.

Pídale con voz suave que respire, dígale que todo está bien, que era un sueño y que ahora todo está bien. Abrácela. 

Revise cómo va cambiando su respiración o cómo va cesando su llanto. Una buena forma de observar el progreso es el peso corporal; conforme más se va relajando la persona más va soltando su cuerpo, por lo que podría parecerle más pesada en algún punto. 

Si la respiración se vuele lenta, tranquila o profunda, si el llanto ha cesado y su cuerpo se siente como trapo mojado, entonces ahí sugiera alguna lectura. Podrá hacer uso de algún libro o, atendiendo a la época, alguna búsqueda en el celular. 

No importa mucho lo que lea, lo que realmente importa es la voz y la emoción con la que lo haga. Procure que la lectura que elija sea también de su agrado para facilitar lo anterior. 

Comience...”

Hasta aquí podría llegar con las instrucciones porque normalmente yo estoy del otro lado y para ese momento estoy a punto de o ya me dormí. 

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