Miré a mí al rededor y no había nada en absoluto
Así que solo escribo esto, con restos del vacío
Por tinta lo que fue y la intención lo que murió.
Amar, complicado,
Decisión o convicción, ilusión o necesidad,
Todo se mezcla para hacer algo
Que termina en nada o en mucho más.
Me duele no sentir, es verdad
Es verdad porque de haber sentido me dolería
Pero entre tanto amor y dolor
Habría tenido sentido el sentir
Citas fallidas con el amor,
Mesa servida, con mi disposición de postre
Unas cervezas, la silla en su espera
Pero el mezquino, nunca llegó.
¿Entre tus quehaceres no tuviste tiempo de asistir?
¿Has discutido con el tiempo o negociaste con el dolor?
Déspota, prepotente, altivo, intocable
Con el poder de doblegar a todos pero sin doblegarte jamás
Luché, perdí; luchaste, ganaste
Bravo compañero, me alegro por ti.
El marcador: yo -3, tu sin cuenta
Pero quedaron heridos, esos también te tocan a ti
Aquellos que peleamos por causa tuya perdemos
Ayer luche por ti y contra ti
Hoy solo en tu contra y aún así perdí
Pero aquél siempre de tu lado no te importó
¡Perdonadle su lealtad por favor!
¡Eximidle de sus faltas!
Culpadme a mi… hacedme pagar
De cualquier modo aunque al final pierda…
¡Te volveré a enfrentar!
(Recordando viejos tiempos.. cuando me peleaba contra el "amor" jajaja y como puede notarse.. siempré me sentí derrotada jajaja )
lunes, 15 de marzo de 2010
jueves, 11 de marzo de 2010
Pequeños milagros...
Encontré por ahí éste video.. es de la película "Pequeños Milagros" de Eliseo Subiela.. la verdad la compré sólo porque es del mismo director de "El lado oscuro del corazón", película que está definitivamente dentro de mis favoritas.. así que pensé que algo habría de gustarme en ésta otra.. y así fue..
Es una película sencilla, no es ni un gran drama ni una gran comedia pero los personajes son simplemente hermosos.. personas comunes con enseñanzas comunes que viven sus vidas comunes.. pero a veces las cosas se ven más claras y hermosas cuando las vemos a través de otros.
Es una película sencilla, no es ni un gran drama ni una gran comedia pero los personajes son simplemente hermosos.. personas comunes con enseñanzas comunes que viven sus vidas comunes.. pero a veces las cosas se ven más claras y hermosas cuando las vemos a través de otros.
Es de esas pequeñas joyitas dentro de mi colección de películas.
miércoles, 10 de marzo de 2010
Cada quien...
Hoy.. mientras sentía "pena" por un par de sexo-servidoras paradas de noche (como es habitual) en una esquina (como es de esperarse) con una falda muy corta y un escote bastante pronunciado (como resulta más apetecible la mercancía) mis pensamientos volaron y volaron y recordé algo que mi padre me dijo hace mucho tiempo...Un día durante uno de los viajes a Guadalajara estábamos sentados mi madre, mi padre y yo desayunando unos riquísimos huevos divorciados con pan con mantequilla y un vaso con jugo de Naranja con Zanahoria junto a la ventana del Sanborns más cercano a nuestro hotel (lo recuerdo bien porque es casi una tradición desayunar "eso" y "ahí" cada que vamos a esa hermosa ciudad), cuando se nos acerca una mujer de no más de 35 años con rasgos muy étnicos cargando un bebé de no más de año y medio, bastante desaseados los dos, con una expresión de tristeza que de sólo recordarla me parte el corazón (ellos por fuera de la ventana y nosotros por dentro claro está, porque en "esos lugares", "ese tipo" de personas no pueden entrar). No pude dejar de observarlos y al ver que mi plato estaba lleno e imaginando que ellos tenían muchísima hambre simplemente me fue imposible seguir comiendo. Mi padre, que ya había visto a esa mujer y al bebé me dijo "si no quieres no comas, pero con dejar de comer no vas a hacer que ellos estén mejor, así que yo te recomiendo que termines tu desayuno".. yo no pude y esperé a que los demás terminaran sin decir ni una sola palabra.
Al final la mujer se había retirado de nuestra ventana y se había colocado más cerca de la entrada del lugar, mi padre me llevó a la puerta y me dijo que esperara ahí y observara a la mujer, no pasaron ni 5 minutos cuando una de las personas que salía del lugar le dio a la mujer una moneda de 10 pesos (lo cual es bastante generoso, ya que la mujer no ofrecía ningún tipo de servicio), después de eso salió otro hombre y le dejó un billete (no puedo recordar de cuánto era el billete, pero dado que el de menor denominación es de 20 pesos, es obvio que fue mínimo esa cantidad la que le dejó).
Después de eso mi padre me dijo: "viste lo que pasó?", yo le contesté que sí había visto como la gente le dejaba dinero a esa mujer pero que no comprendía su pregunta. Él me dijo: "en menos de media hora esa mujer ha ganado más de 30 pesos, eso quiere decir que durante el día es muy posible que gane para una comida en forma para ella y para el bebé". Yo le dije que lo entendía pero que no podía evitar sentir pena por ella.
"Cuando le das dinero a las personas sin que ellos hagan algo para obtenerlo, estas fomentando que sigan sin hacer algo con sus vidas. Mira, qué crees que pasaría si yo le dijera a esa mujer: le ofrezco llevarla a mi casa, prometo pagarle por que la limpie y además le ofrezco un lugar donde vivir?", "no lo sé", le contesté "supongo que aceptaría".
Entonces él me dijo algo que me ha acompañado a lo largo de mi vida: "no hija, ella vive así no porque no tenga otra opción sino porque así ha elegido vivir. Ese es el tipo de vida que ella quiere tener, sin esfuerzo alguno ella se gana al día probablemente 200 pesos o más, y eso es como 4 salarios mínimos o más (de aquella época). Te das cuenta que ella gana más que un trabajador promedio solamente por pararse afuera de un buen lugar?"
Al final me dijo: "hay personas para todo hija, tiene que haberlas.. Recuerdas que hay personas que viven en los basureros? Esas personas viven ahí porque ese es el tipo de vida que conocen, porque así han decidido vivir.. si ellas no vivieran ahí separando el cartón, el aluminio, el vidrio y demás.. alguien más lo haría, simplemente porque alguien tiene que hacerlo".
Lo que me dijo mi padre no sirvió para calmar la tristeza que sentí por la mujer y su bebé y aún hoy no termino de comprenderlo, aceptarlo o refutarlo, pero sí me sirvió para comprender que cada quien vive como quiere vivir.. y sobre todo, que la mejor forma de ayudar a alguien no es darle las cosas sólo porque sí, sino ofrecerle la oportunidad de nuevo estilo de vida a cambio de su trabajo.
El darle dinero a la gente es bastante fácil y puede lavar un poco nuestras culpas, pero no cambiará la vida de los demás, el verdadero cambio está en darles la opción de aprender a luchar por una vida mejor, eso no se acaba y jamás nadie podrá quitárselos.
(Con mucho cariño para una de las personas más "locas" que he conocido, pero que más ha influenciado mi vida y que me ha dado la oportunidad de ver cómo después de tantos y tantos aciertos y errores, una persona puede llegar a decir que "a sus 60 años está viviendo el mejor momento de su vida".. para ti papá).
miércoles, 3 de marzo de 2010
Recuerdos sobre ruedas (III)...
...
No sé por qué te cuento todo esto, a sí, es que esa emoción que sentía cuando recorrí la calle sin caerme y di la vuelta sin tu ayuda es parecida a lo que siento cuando estamos juntos en la mesa.
Estas ahí sentado, cenando, y yo sentada cenando de nuevo o a tu lado hablando rápido y sin descanso, es ahí cuando puedo presumirte todo lo que he aprendido, cuando te cuento lo que dice mi maestra de mí o al concurso al que he entrado y los premios que he ganado. Es en ese momento, en esos minutos, en los que puedo contarte lo importante, inteligente o especial que soy, esperando recibir a cambio una sonrisa o un “bien hecho”, porque sólo eso paga el esfuerzo, porque sólo eso importa y me hace sentir de verdad especial.
Papi, no sabes cuántas ganas tengo de que te quedes, no sabes las ganas que tengo de contarte tantas cosas, de preguntarte por qué no siempre puede haber un arcoiris o si es verdad que los perros ven en blanco y negro; mis amigas en la escuela siempre hablan de lo que les compran sus papás, yo nunca digo nada, no entiendo muchas cosas pero sé que ayer mi mamá estaba preocupada por que no tenía dinero y le he dado un poco del que tengo ahorrado en el botecito donde guardo mis domingos. Eso no me pone triste, porque yo puedo contar otras cosas, como la forma en la que me enseñarte a andar en bicicleta, o como me explicas para qué sirven las máquinas con las que arreglas zapatos, porque puedo contar como me dejaste ponerle aquella cosa de color lila a nuestro perro para que su patita se curara. Ellas no pueden contar esas cosas, y yo sí puedo o podría, si me importara lo que ellas piensan, pero no me importa, es más, no se los contaré jamás porque ese es mi secreto, no quiero contarles que haces todas esas cosas porque no podrían entender por qué eres el mejor papá del mundo que no me compra trompetas en la plaza del centro el día del grito, sino que me enseñas a hacer silbatos con las hojas de los árboles, o el que no me compra muchos regalos en navidad sino que recorre todas las tiendas de la ciudad hasta encontrar exactamente los cubos que yo quiero. No les diré nada y me reiré en secreto cada que me cuenten de sus cosas nuevas.
Papi por favor no te vayas, esta vez toca mi puerta, te aseguro que esta abierta, quédate sólo un ratito, déjame que te cuente todo lo que he aprendido, que te diga por primera vez que tengo miedo, que la oscuridad siempre me ha asustado, que quiero hacer muchas cosas pero sobre todo, no te vayas sin que pueda decirte lo mucho que te quiero.Papito te estaba esperando, toca mi puerta, hoy de verdad tengo que contarte algo y es que…
(y así es como termina una parte mi pequeño cuento, que más que cuento es una forma de materializar y compartir mis recuerdos con alguien muy especial.. que me quiere "como si fuera su hija" y al que quiero "como si fuera mi papá")
martes, 2 de marzo de 2010
Recuerdos sobre ruedas (II)...
...
¿Sabes lo que siento cuando te sientas a la mesa conmigo? No creo que lo sepas, ni yo misma sé como explicarlo, es como cuando te despiertas en navidad y ves debajo del árbol todos los regalos, es como la primera vez que anduve sola en bicicleta, ¿te acuerdas?.
Yo tendría como 7 años, la bicicleta no era nueva, era de mi hermano pero tu la habías arreglado para mi, le compraste llantas nuevas, revisaste los frenos y ajustaste el asiento, a mi no me importó que estuviera un poco raspada, lo que la hacía especial era que gracias a ella tu estarías a mi lado mucho tiempo, o eso quería yo. La primera vez que me subí tenía mucho miedo, sentía que iba a caerme y no sabía qué hacer, pero tu estabas detrás de mi sujetándome del asiento, yo te escuchaba respirar muy fuerte porque ibas corriendo y me decías que pedaleara más rápido, que no tuviera miedo, que estabas ahí deteniéndome; yo no quería que supieras que tenía miedo, pensaba que si no lo intentaba con ganas tu ya no querrías enseñarme así que sólo te decía que sí a todo y trataba de no caerme. Después de un rato me sentía más confiada y poco a poco, sin que me diera cuenta comenzaste a soltarme. Yo no imaginaba que me habías soltado pero cuando no escuché tu respiración volteé hacía atrás y te vi muy lejos, me llené de miedo, no supe que hacer al verme sola y a menos de dos metros tuve un aterrizaje forzoso quedando llena de tierra y un poco raspada de mis manos. No sabía que hacer, no entendía por qué me habías soltado sin avisarme y sentada en el suelo con la bicicleta sobre mis piernas sentí muchas ganas de llorar, esperaba que fueras corriendo a levantarme, que me dijeras que todo estaba bien, que nada había pasado y que me ayudaras nuevamente a subir, pero te quedaste parado y en la distancia me dijiste: ¡levántate!
¿Sabes lo que siento cuando te sientas a la mesa conmigo? No creo que lo sepas, ni yo misma sé como explicarlo, es como cuando te despiertas en navidad y ves debajo del árbol todos los regalos, es como la primera vez que anduve sola en bicicleta, ¿te acuerdas?.
Yo tendría como 7 años, la bicicleta no era nueva, era de mi hermano pero tu la habías arreglado para mi, le compraste llantas nuevas, revisaste los frenos y ajustaste el asiento, a mi no me importó que estuviera un poco raspada, lo que la hacía especial era que gracias a ella tu estarías a mi lado mucho tiempo, o eso quería yo. La primera vez que me subí tenía mucho miedo, sentía que iba a caerme y no sabía qué hacer, pero tu estabas detrás de mi sujetándome del asiento, yo te escuchaba respirar muy fuerte porque ibas corriendo y me decías que pedaleara más rápido, que no tuviera miedo, que estabas ahí deteniéndome; yo no quería que supieras que tenía miedo, pensaba que si no lo intentaba con ganas tu ya no querrías enseñarme así que sólo te decía que sí a todo y trataba de no caerme. Después de un rato me sentía más confiada y poco a poco, sin que me diera cuenta comenzaste a soltarme. Yo no imaginaba que me habías soltado pero cuando no escuché tu respiración volteé hacía atrás y te vi muy lejos, me llené de miedo, no supe que hacer al verme sola y a menos de dos metros tuve un aterrizaje forzoso quedando llena de tierra y un poco raspada de mis manos. No sabía que hacer, no entendía por qué me habías soltado sin avisarme y sentada en el suelo con la bicicleta sobre mis piernas sentí muchas ganas de llorar, esperaba que fueras corriendo a levantarme, que me dijeras que todo estaba bien, que nada había pasado y que me ayudaras nuevamente a subir, pero te quedaste parado y en la distancia me dijiste: ¡levántate!
Estaba tan confundida, ¿qué había hecho mal para que me dejaras ahí tirada? Pero tu me seguías diciendo: ¡levántate tu puedes! Y claro que podía pero no era que pudiera o no, sino que fueras a mi lado y me ayudaras. Sin tener muchas opciones me levanté, debiste haber visto mi cara confundida y fue entonces cuando me dijiste: no siempre voy a estar ahí para impedir que te caigas, y tampoco estaré para levantarte, pero debes saber que tú puedes levantarte sola y cuando lo hagas debes seguir intentando, si te caes del caballo te vuelves a subir. Así que sube de nuevo.
Aún ahora no entiendo del todo lo que me dijiste, pero en ese momento pensé que debía subir porque no quería que pensaras que iba a dejar que el miedo me ganara, así que subí y sin pensarlo mucho comencé a pedalear (cuidando claro que estuvieras siempre detrás de mí). Cuando me sentía confiada y volteaba para decirte que ya casi lo lograba, veía que ya no estabas y volvía a aterrizar. De nuevo me decías que me levantara y lo volviera a intentar. No sé cuántas veces lo intenté pero recuerdo que me dijiste que cada que volteaba hacia atrás y no te encontraba me caía, que dejara de voltear y me concentrara y confiara en mi misma, y me repetiste que no siempre estarías atrás de mí para impedir que me cayera.
Tal vez esto que te cuento no lo recuerdes, o sea para ti el recuerdo de cuando aprendí a andar en bicicleta, pero yo lo recuerdo muy bien y no sólo porque ese día pude andar sola y dar la vuelta sin caerme, sino porque en esos breves minutos me transmitiste gran parte de toda la confianza que siento cada vez que voy a aprender algo nuevo. Sé que no será fácil, que podré caerme y que desearé que estés a mi lado para ayudarme, pero también sé que puedo levantarme yo sola y que debo seguir intentándolo hasta que llegue el momento en el que, sin darme cuenta, pueda mantener el equilibrio y todo el miedo se transforme en emoción.
Me habría gustado tardarme en aprender días y más días para que siguieras a mi lado, pero eso habría significado aprender más lento y que tu pensaras que no podía hacerlo, así que lo intenté tan fuerte como pude y cada vez trataba de avanzar más y caerme menos, por lo que la lección duró menos de un día, menos de una hora, fueron minutos. Es increíble lo que se puede aprender en minutos y cómo ese aprendizaje cambia por completo nuestra vida, y es que las grandes lecciones se dan así, rápidamente, y hay que estar listos para caernos y volvernos a levantar hasta que aprendamos a no caer más.
...
(Sigo con lo del cuento.. que está casi por terminar.. como dije.. es bastante corto!)
lunes, 1 de marzo de 2010
Recuerdos sobre ruedas (I)...
Papito no me dejes, por favor no te vayas, yo no entiendo lo que dices cuando dices que te vas por que me amas. Sabes, cuando llegas de noche te escucho, esperando que entres despacito a mi cuarto a saludar, pero no entras, pasas de largo mi puerta pensado que duermo desde hace horas, pero no es así. Cada día espero la noche y con ella tu llegada, estiro las horas para que oscurezca más tarde de lo normal y mamá no me diga que es hora de dormir, que mañana hay escuela y tu todavía tardarás en llegar. Creo que a veces lo consigo, en algunas ocasiones he podido hacer que las 5 duren hasta las 6 y las 6 terminen casi a las 8, así puedo esperarte hasta las 7, y aunque ya son casi las 11:30 no debo ir a dormir y puedo escuchar como abres la reja de la casa.
Mi corazón late más rápido, me pongo nerviosa porque sé que tengo poco tiempo para contarte como me fue en mi día y preguntarte del tuyo, porque aunque llevo toda la tarde eligiendo lo más interesante de mi día de escuela o de la tarde con mis amigos nunca puede decidirme, porque el sonido de la reja es como el silbato de salida de las carreras en mi escuela (por más que he intentado prepararme para salir a tiempo, cada que escucho el silbato me paralizo, debe ser por eso que siempre llego en segundo). Pero después de la reja vienen las llaves en la puerta, y es ahí cuando tengo que correr a alcanzarte, antes de que veas a mamá o a mis hermanos, tengo que estar frente a ti cuando abras la puerta como si fuera a gritar “sorpresa” sin que nadie me detenga (eso es cosa fácil después de hacer las horas del día más largas, pero lo realmente complicado viene después), lograr que me escuches mientras dejas tu maletín en la mesa, contarte rápidamente mi día mientras vas a la cocina, a veces te digo que no he cenado, claro, si mamá no me escucha porque siempre dice que si ceno demasiado tendré pesadillas, pero no importa, yo sé que si ceno contigo aunque sea demasiado no podré tener pesadillas, esas vienen cuando no te escucho llegar o cuando la que te espera es mamá y comienzan las peleas.
Yo nunca les he dicho que los escucho mientras discuten en la cocina, que curioso papá, cuando estoy contigo la cocina es un lugar mágico pero cuando estas con mamá es un campo de batalla, y jamás lo menciono porque sé que eso pone triste a mamá y porque después de una pelea te veo menos, te vas más, por eso mejor lo guardo como un secreto, imaginando que si escondo las palabras que se dicen, ustedes habrán de olvidarlas y en la mañana estaremos todos juntos para el desayuno como si nada hubiera pasado.
...
(Lo anterior es un fragmento de un cuento que le escribí a mi papá hace un tiempo... creo que a pesar de ser corto y de simular estar escrito por una niña de 8 años.. habla de los momentos más significativos que he compartido con mi padre.. una gran persona y en especial.. un gran padre).
domingo, 28 de febrero de 2010
Basta...
No tengo o encuentro muchas cosas que pudiera decir en éstos momentos.
Lo más lógico sería dar una explicación, un por qué, una razón, que por más absurda que parezca es mía y sólo mía y ha sido suficiente para llegar a éste punto.
Lo más lógico sería dar una explicación, un por qué, una razón, que por más absurda que parezca es mía y sólo mía y ha sido suficiente para llegar a éste punto.
Estoy cansada. Es todo.
Nunca tuve la peor vida, ni la mejor ¿quién sí? No pasé las grandes penas ni las dichas inconmensurables, fui una persona normal con una vida normal, sí todo dentro de la norma.
Ahora, con “mi futuro por delante” como todos podrían pensar he llegado a la conclusión de que para mi fue suficiente. Nunca tuve grandes aspiraciones sobre nada, siempre pensé que lo único por lo que valía la pena seguir luchando era por ser feliz.
Entiendo que la felicidad no es un estado permanente, que merma o que crece conforme avanzamos, que no tiene que ser con mayúsculas (como diría Benedetti), y que simplemente es algo que nos acompaña a lo largo del camino, queramos verla o no.
Yo he sido muy feliz. Tuve la dicha de tener una familia genial; un padre excelente como padre, una madre modelo de madre, dos hermanos muy distintos y más recientemente un cuñado y un sobrino encantadores.
La vida me dio en abundancia amigos verdaderos, personas ejemplares, únicos e incondicionales que siempre me dieron lo mejor y me hicieron crecer.
También tuve la dicha de sentir el amor en pareja, la ilusión y el dolor de una relación que nace y muere.
Gocé al máximo, fui auténtica, aprendí mucho, entregué con y sin medida, pero hoy digo: basta.
Estoy cansada, ya no siento deseos de seguir, con lo que tengo y he vivido me basta.
Me voy tranquila y sobre todo agradecida con todos aquellos que me amaron y que me dieron la oportunidad de amar.
El rencor es un privilegio que no puedo darme y que en éste momento de paz no lo necesito.
Me despido ahora, eligiendo el momento y la forma de mi partida y dándome la oportunidad de poder decir “adiós”.
Pd. Fue mi decisión y, aunque con minúsculas, fui siempre muy feliz.
Nunca tuve la peor vida, ni la mejor ¿quién sí? No pasé las grandes penas ni las dichas inconmensurables, fui una persona normal con una vida normal, sí todo dentro de la norma.
Ahora, con “mi futuro por delante” como todos podrían pensar he llegado a la conclusión de que para mi fue suficiente. Nunca tuve grandes aspiraciones sobre nada, siempre pensé que lo único por lo que valía la pena seguir luchando era por ser feliz.
Entiendo que la felicidad no es un estado permanente, que merma o que crece conforme avanzamos, que no tiene que ser con mayúsculas (como diría Benedetti), y que simplemente es algo que nos acompaña a lo largo del camino, queramos verla o no.
Yo he sido muy feliz. Tuve la dicha de tener una familia genial; un padre excelente como padre, una madre modelo de madre, dos hermanos muy distintos y más recientemente un cuñado y un sobrino encantadores.
La vida me dio en abundancia amigos verdaderos, personas ejemplares, únicos e incondicionales que siempre me dieron lo mejor y me hicieron crecer.
También tuve la dicha de sentir el amor en pareja, la ilusión y el dolor de una relación que nace y muere.
Gocé al máximo, fui auténtica, aprendí mucho, entregué con y sin medida, pero hoy digo: basta.
Estoy cansada, ya no siento deseos de seguir, con lo que tengo y he vivido me basta.
Me voy tranquila y sobre todo agradecida con todos aquellos que me amaron y que me dieron la oportunidad de amar.
El rencor es un privilegio que no puedo darme y que en éste momento de paz no lo necesito.
Me despido ahora, eligiendo el momento y la forma de mi partida y dándome la oportunidad de poder decir “adiós”.
Pd. Fue mi decisión y, aunque con minúsculas, fui siempre muy feliz.
____________________________________________
Hace ya algunos años leí, no recuerdo en dónde, una carta similar.. de una persona que había decidido que lo mejor era partir.. no estaba muy de acuerdo con lo que decía pero me conmovió enormemente su honestidad.. no era de aquellas cartas de despedida llenas de reproches, odio o dolor.. era más bien una carta en la que pedía que por favor respetaran su decisión, que no esperaba que lo entendieran pero que para ésta persona era mejor irse que tratar de quedarse a luchar por algo en lo que ya no creía y que, por ende, lastimaba a todos los que estaban a su alrededor con su falta de fe.
Pensé en cómo me gustaría despedirme a mi y salió lo anterior.. creo que si tuviera la oportunidad de decir adiós sintiéndome así mi vida habría valido la pena.
miércoles, 24 de febrero de 2010
Lo que no sé del amor...
Yo, que creí saber tanto respecto a relaciones amorosas, últimamente, sin querer y observando mis experiencias, mis aciertos y mis errores, he visto que en esta materia , aun me falta tanto por aprender , por entender, por cambiar, por corregir, por aceptar, por mejorar...
Debo aprender que no debo poner toda la motivación de mi vida en una persona.
Debo entender que no se debe rogar amor y que una relación de pareja no es para vivir angustiada.
Debo aceptar que en el amor, como en cualquier otra cosa de la vida, existen los tropiezos, las caídas y los dolores, y el miedo lo único que hace es dificultar más las cosas.
Debo aprender que no es bueno sobrevalorar, endiosar, ni idealizar a nadie. Porque todos somos humanos, y no debo esperar de mi pareja más de lo que puedo esperar de un ser humano.
Debo aprender que es bueno ser como soy, siempre y cuando eso no implique faltar el respeto a quien esté conmigo.
Debo aceptar que en algunas ocasiones es necesario pasar por un gran dolor para conocer una gran felicidad, ya que a veces el suelo del fondo es el más apto y firme para brincar.
Debo tener presente que el sentir algo hoy, no implica que lo sienta mañana, y así como me permito disfrutar, también debo permitirme llorar, ya que el dolor es parte de la vida, al igual que el placer.
Debo entender que la comodidad que me brinda la rutina es falsa, porque la vida está en constante cambio, por eso es necesario aprender a tolerar la inseguridad natural que se maneja en la vida cotidiana.
Debo aceptar que los planes pueden desaparecer en un instante, porque el futuro se mueve como él desee y no como a mí me de la gana. Si éste me permite hacer algunas cosas sobre él, debo estar agradecido y no lamentándome por todo lo que no pude hacer.
Debo aceptar que alrededor del amor, la sociedad ha creado muchas cosas que son un fraude. Por eso debo dejar de volverle la cara a la verdad sólo por seguir en una falsa comodidad o por miedo al dolor. Si la vida me demuestra que aquello en lo que puse mi corazón es una mentira, debo aceptarlo; llorando, desahogándome y renaciendo como la nueva persona que seré.
Debo mejorar mi autoestima... Para que la partida de quien quiero no me haga sentir despreciada, humillada o rechazada. Para no ser tan sensible al abandono. Para que no hiera mi ego. Para no terminar creyendo que me dejaron por fea o por tonta. Para poder aceptar que simplemente funcionó el tiempo que tuvo que funcionar. Para no arrastrarme poniéndome de alfombra a los pies de nadie.
Debo aceptar que a quien le agrado hoy, no es seguro que le agrade mañana. Y eso no tiene por qué ofenderme si lo acepto. Si acepto que a veces las personas no pueden dar más. Si acepto que quien esté conmigo tiene derecho a no estarlo y a que yo ya no le guste. Si acepto que quien amo, tiene derecho a tomar sus propias decisiones, aunque a mi no me satisfagan.
Debo recordar que a veces, lo bueno se obtiene esperando y presionando se arruina. Por eso es necesario tener paciencia, esperar tranquilamente y recordar... Que la impaciencia es producto de un impulso emocional que tal vez pronto pasará. Que la impaciencia asfixia a quien está conmigo. Que la presión se puede convertir en irrespeto. Que tomar una decisión mientras estoy impaciente es peligroso, porque estoy influida por un estado emocional extremo y pierdo toda objetividad, ahí no va mi verdad, va mi impulso, mi compulsión , y podría hacer algo de lo que me arrepienta.
Además, si soy paciente no veré como sufrimiento el tiempo que estoy en espera lo que me decías ayer. Debo aprender a no ser posesiva. El que alguien se vaya no es perder una pertenencia que me gustaba mucho. Mi pareja no es mía, es prestada, y "su dueño" tiene derecho a llevársela cuando desee.
Y aunque "ser dueña" de alguien brinde más seguridad que tenerlo prestado, debo entender que eso es una ilusión. Aunque crea que es mío, no lo es, por lo tanto... No puedo decidir sobre la vida de quien esté conmigo. No puedo esperar que haga sólo lo que yo desee. No puedo controlarle , manipularle, adueñarme de él, ni controlar su destino. No debo reclamarle a la vida porque me quitó lo que me prestó. Pero sobre todo,
Debo aprender que nunca dejaré de aprender, y que mientras continúo aprendiendo, debo permitirme vivir y sentir. Y ahora, que me empiezo a recuperar de los dolores que sufrí gracias a que ni siquiera había aprendido que había mucho que aprender, lo único que me queda es, tomar un gran suspiro y decirme a mí mismo... VUELVO A EMPEZAR...
Anónimo...
Debo aprender que no debo poner toda la motivación de mi vida en una persona.
Debo entender que no se debe rogar amor y que una relación de pareja no es para vivir angustiada.
Debo aceptar que en el amor, como en cualquier otra cosa de la vida, existen los tropiezos, las caídas y los dolores, y el miedo lo único que hace es dificultar más las cosas.
Debo aprender que no es bueno sobrevalorar, endiosar, ni idealizar a nadie. Porque todos somos humanos, y no debo esperar de mi pareja más de lo que puedo esperar de un ser humano.
Debo aprender que es bueno ser como soy, siempre y cuando eso no implique faltar el respeto a quien esté conmigo.
Debo aceptar que en algunas ocasiones es necesario pasar por un gran dolor para conocer una gran felicidad, ya que a veces el suelo del fondo es el más apto y firme para brincar.
Debo tener presente que el sentir algo hoy, no implica que lo sienta mañana, y así como me permito disfrutar, también debo permitirme llorar, ya que el dolor es parte de la vida, al igual que el placer.
Debo entender que la comodidad que me brinda la rutina es falsa, porque la vida está en constante cambio, por eso es necesario aprender a tolerar la inseguridad natural que se maneja en la vida cotidiana.
Debo aceptar que los planes pueden desaparecer en un instante, porque el futuro se mueve como él desee y no como a mí me de la gana. Si éste me permite hacer algunas cosas sobre él, debo estar agradecido y no lamentándome por todo lo que no pude hacer.
Debo aceptar que alrededor del amor, la sociedad ha creado muchas cosas que son un fraude. Por eso debo dejar de volverle la cara a la verdad sólo por seguir en una falsa comodidad o por miedo al dolor. Si la vida me demuestra que aquello en lo que puse mi corazón es una mentira, debo aceptarlo; llorando, desahogándome y renaciendo como la nueva persona que seré.
Debo mejorar mi autoestima... Para que la partida de quien quiero no me haga sentir despreciada, humillada o rechazada. Para no ser tan sensible al abandono. Para que no hiera mi ego. Para no terminar creyendo que me dejaron por fea o por tonta. Para poder aceptar que simplemente funcionó el tiempo que tuvo que funcionar. Para no arrastrarme poniéndome de alfombra a los pies de nadie.
Debo aceptar que a quien le agrado hoy, no es seguro que le agrade mañana. Y eso no tiene por qué ofenderme si lo acepto. Si acepto que a veces las personas no pueden dar más. Si acepto que quien esté conmigo tiene derecho a no estarlo y a que yo ya no le guste. Si acepto que quien amo, tiene derecho a tomar sus propias decisiones, aunque a mi no me satisfagan.
Debo recordar que a veces, lo bueno se obtiene esperando y presionando se arruina. Por eso es necesario tener paciencia, esperar tranquilamente y recordar... Que la impaciencia es producto de un impulso emocional que tal vez pronto pasará. Que la impaciencia asfixia a quien está conmigo. Que la presión se puede convertir en irrespeto. Que tomar una decisión mientras estoy impaciente es peligroso, porque estoy influida por un estado emocional extremo y pierdo toda objetividad, ahí no va mi verdad, va mi impulso, mi compulsión , y podría hacer algo de lo que me arrepienta.
Además, si soy paciente no veré como sufrimiento el tiempo que estoy en espera lo que me decías ayer. Debo aprender a no ser posesiva. El que alguien se vaya no es perder una pertenencia que me gustaba mucho. Mi pareja no es mía, es prestada, y "su dueño" tiene derecho a llevársela cuando desee.
Y aunque "ser dueña" de alguien brinde más seguridad que tenerlo prestado, debo entender que eso es una ilusión. Aunque crea que es mío, no lo es, por lo tanto... No puedo decidir sobre la vida de quien esté conmigo. No puedo esperar que haga sólo lo que yo desee. No puedo controlarle , manipularle, adueñarme de él, ni controlar su destino. No debo reclamarle a la vida porque me quitó lo que me prestó. Pero sobre todo,
Debo aprender que nunca dejaré de aprender, y que mientras continúo aprendiendo, debo permitirme vivir y sentir. Y ahora, que me empiezo a recuperar de los dolores que sufrí gracias a que ni siquiera había aprendido que había mucho que aprender, lo único que me queda es, tomar un gran suspiro y decirme a mí mismo... VUELVO A EMPEZAR...
Anónimo...
martes, 23 de febrero de 2010
Pensar en soñar...
Y pensar en pensar y no querer más
Más de todo y de nada, porque todo se acaba
Cada vez que soñaba, cada vez que pensaba, que filtraba
Era como querer cubrirme con pensamientos
Para esconder todo lo que se muestra con orgullo pero que no se desea más
Sábana, manto, algo que me cubra, pensamientos solo vienen hacia mí
¿Qué hacía con ellos?, ¿Cómo depurarlos?
Si solo ese pensamiento me rondaba
Descubrí muchas cosas que ya sabia de mí, pero que el final me sorprendieron
Cada vez que corría, cada vez que reía,
Era solo un fragmento indómito y desconocido
Era solo una parte desierta, deshabitada.
El calor del pensamiento me acogió y educó
Ahora que llego aquí, ahora que me veo aquí, todo es distinto
Porque me he atrevido a marchar;
A marchar quedándome en el mismo lugar pero a marchar al final
Ir tras de todo lo que anhelo y todo lo que no necesitaba para vivir
Mas indispensable para mi felicidad
Tomarlo, sentirlo, palparlo
Todo estaba ahí y seguirá, pero el valor
El valor se fue con la fantasía, con la ilusión
Aquellas amigas mías que han dejado de serlo porque conocí a la realidad
El príncipe de cada noche llegaba a mi cabeza y me hablaba
En tono tan infantil que no podía percibir y descifrar
Le preguntaba por qué lo hacia y respondía con pocas palabras
Que había comenzado a crecer
En ese momento sentí morir los restos de mi alma juvenil
Y nacer aquello que todos esperamos pero que nadie desea
Llegaba, hablaba, pero no le escuchaba
Fue pasando, fue dejando, fue marchando y todo se disolvió
Había algo más en aquello que me hizo falta
Ahora el manto es tan grande para todos
Ahora todo lo que me cubre te cubre, pero sigue sin confortar
Ahora tú estas y yo estoy, mi príncipe se fue y todo acabo
Porque aprendí a vivir en realidad, porque no quise ser más, porque tuve miedo de soñar
El sueño contigo es constante diurno y nocturno, a cada instante
Con la convergencia entre fantasía a ilusión
Aquellos breves instantes en que todo parece al alcance y nada se puede tocar
Sonreír es algo que evita que el dolor de la agonía de aquello inevitable se sienta
Sonreír es lo único que quedo después de todo, pero sé que al final de cada sonrisa
Siempre quedará mi príncipe, mi luz.
(Y esto mi querido amigo.. es mi "hasta pronto".. "hasta que tengamos tiempo".. porque como te dije.. ADIÓS JAMÁS!)
Más de todo y de nada, porque todo se acaba
Cada vez que soñaba, cada vez que pensaba, que filtraba
Era como querer cubrirme con pensamientos
Para esconder todo lo que se muestra con orgullo pero que no se desea más
Sábana, manto, algo que me cubra, pensamientos solo vienen hacia mí
¿Qué hacía con ellos?, ¿Cómo depurarlos?
Si solo ese pensamiento me rondaba
Descubrí muchas cosas que ya sabia de mí, pero que el final me sorprendieron
Cada vez que corría, cada vez que reía,
Era solo un fragmento indómito y desconocido
Era solo una parte desierta, deshabitada.
El calor del pensamiento me acogió y educó
Ahora que llego aquí, ahora que me veo aquí, todo es distinto
Porque me he atrevido a marchar;
A marchar quedándome en el mismo lugar pero a marchar al final
Ir tras de todo lo que anhelo y todo lo que no necesitaba para vivir
Mas indispensable para mi felicidad
Tomarlo, sentirlo, palparlo
Todo estaba ahí y seguirá, pero el valor
El valor se fue con la fantasía, con la ilusión
Aquellas amigas mías que han dejado de serlo porque conocí a la realidad
El príncipe de cada noche llegaba a mi cabeza y me hablaba
En tono tan infantil que no podía percibir y descifrar
Le preguntaba por qué lo hacia y respondía con pocas palabras
Que había comenzado a crecer
En ese momento sentí morir los restos de mi alma juvenil
Y nacer aquello que todos esperamos pero que nadie desea
Llegaba, hablaba, pero no le escuchaba
Fue pasando, fue dejando, fue marchando y todo se disolvió
Había algo más en aquello que me hizo falta
Ahora el manto es tan grande para todos
Ahora todo lo que me cubre te cubre, pero sigue sin confortar
Ahora tú estas y yo estoy, mi príncipe se fue y todo acabo
Porque aprendí a vivir en realidad, porque no quise ser más, porque tuve miedo de soñar
El sueño contigo es constante diurno y nocturno, a cada instante
Con la convergencia entre fantasía a ilusión
Aquellos breves instantes en que todo parece al alcance y nada se puede tocar
Sonreír es algo que evita que el dolor de la agonía de aquello inevitable se sienta
Sonreír es lo único que quedo después de todo, pero sé que al final de cada sonrisa
Siempre quedará mi príncipe, mi luz.
Sakurandra
Para LTS
lunes, 22 de febrero de 2010
Compañeros fieles...
Su compañera fiel.. Una perrita regalada que tiene ya con él casi 13 años y como puede verse es su adoración...
San Nicolás.. el mejor de mis amigos.. luchador durante más de 13 años.. mi compañero..
Vivió conmigo en dos ciudades, en los peores y mejores momentos estuvo a mi lado. Con su mal genio y su discapacidad pero siempre alerta en todo... el más inteligente y latoso!
Son ese tipo de compañeros que se llevan por siempre en el corazón... y por lo visto el amor por estos maravillosos seres es un mal que he heredado de mi padre y que espero algún día heredárselo a alguien más...
Hojas Secas...
Qué podrian contar las hojas secas
antes de que unas ruedas las aplasten
o la brisa otoñal las amontone
en bocas de tormenta de la calle
qué pasado pisado las coloca
solas bajo un fanal resplandeciente
qué historieta armarán en el silencio
y qué añoranza de cuando eran verdes
hojas secas anónimas / arcanas
sólo giran en busca de lo mismo
y aunque no lo pretenden se castigan
con la pobre exigencia del olvido
uno las ve pasar volar caerse
quedarse luego inmóviles y viejas
y por fin entendemos que en el tiempo
nuestras vidas también son hojas secas
Mario Benedetti..
Una vez más gracias al maestro por recordarme tantas cosas con tan pocas palabras!
antes de que unas ruedas las aplasten
o la brisa otoñal las amontone
en bocas de tormenta de la calle
qué pasado pisado las coloca
solas bajo un fanal resplandeciente
qué historieta armarán en el silencio
y qué añoranza de cuando eran verdes
hojas secas anónimas / arcanas
sólo giran en busca de lo mismo
y aunque no lo pretenden se castigan
con la pobre exigencia del olvido
uno las ve pasar volar caerse
quedarse luego inmóviles y viejas
y por fin entendemos que en el tiempo
nuestras vidas también son hojas secas
Mario Benedetti..
Una vez más gracias al maestro por recordarme tantas cosas con tan pocas palabras!
domingo, 21 de febrero de 2010
¡Deja de comer dulces!..
Hace algunos años escuché ésta historia y no pude olvidarla (y de verdad que lo intenté
), ahora cuando siento la necesidad de dar algún "consejo" (con lo que me fastidia dar y recibir consejos) primero examino mi conducta para ver si me es posible decir: "deja de comer dulces!"
), ahora cuando siento la necesidad de dar algún "consejo" (con lo que me fastidia dar y recibir consejos) primero examino mi conducta para ver si me es posible decir: "deja de comer dulces!"Una señora en la antigua India estaba muy preocupada, su hijo comía dulces todo el tiempo y los dientes cada día se le deterioraban más. Un día se enteró que el gran maestro Gandhi estaría en un pueblo cercano, a solo 3 días de camino. Pensó que un maestro como él le podría decir la forma en la que su hijo entendiera que comer tantos dulces no era bueno para su salud.
Una vez que se acercó la fecha, la madre empacó lo necesario en una bolsa de rafia y se hizo al camino de la mano de su hijo, segura de que al hablar con el maestro encontraría la respuesta que necesitaba. La caminata no fue fácil, el calor era extenuante y el camino sinuoso. Estas inclemencias retrasaron sus planes por lo que tuvieron que caminar incluso de noche.
Al llegar al fin al lugar donde Gandhi iba a recibir a la gente y dar sus consejos, se encontraron con una fila enorme de personas con los mismos deseos que ellos. No había de otra, tendrían que hacer la fila y esperar su turno. La espera no fue nada fácil, los viáticos se terminaban, el agua era ya muy escasa y el sol cada vez más fuerte. Después de casi día y medio, por fin les toco su turno.
-Maestro, mi hijo come demasiados dulces, sus dientes se le echan a perder y no encuentro palabras que lo hagan comprender. ¿Qué puedo hacer maestro?
-El maestro pensó unos instantes, luego le dijo a la mujer: En tres meses voy a volver a esta ciudad, regresa y entonces le daré a tu hijo el consejo para que deje de comer tantos dulces.
El camino de regreso fue largo…
Llegada la fecha, empacaron un poco más de lo que habían empacado la primera vez y emprendieron la caminata. El camino fue casi igual de difícil y al llegar a la fila, ésta era más grande, pero con la esperanza de recibir el consejo que cambiaría su vida, la siguieron con serenidad.
Al llegar, la señora dijo:
- Maestro he vuelto por el consejo que le va a decir a mi hijo.
Puso a su hijo de frente al maestro. Y el niño muy atento escuchó…
- ¡Hijo, deja de comer tantos dulces!
La señora se quedó un instante esperando que la respuesta fuera más larga, pero eso no sucedió. La madre molesta increpó al maestro…
- Maestro hemos hecho tres días de caminata desde mi pueblo, al llegar tuvimos que permanecer en la fila por más de 24 horas sin descanso ni agua y usted solo le dice: “Deja de comer dulces”… ¡no puede ser!
- Hija, hace 3 meses yo comía muchos dulces y desde ese día los dejé. Ahora si puedo decirle a tu hijo: “Hijo, deja de comer dulces.”
Una vez que se acercó la fecha, la madre empacó lo necesario en una bolsa de rafia y se hizo al camino de la mano de su hijo, segura de que al hablar con el maestro encontraría la respuesta que necesitaba. La caminata no fue fácil, el calor era extenuante y el camino sinuoso. Estas inclemencias retrasaron sus planes por lo que tuvieron que caminar incluso de noche.
Al llegar al fin al lugar donde Gandhi iba a recibir a la gente y dar sus consejos, se encontraron con una fila enorme de personas con los mismos deseos que ellos. No había de otra, tendrían que hacer la fila y esperar su turno. La espera no fue nada fácil, los viáticos se terminaban, el agua era ya muy escasa y el sol cada vez más fuerte. Después de casi día y medio, por fin les toco su turno.
-Maestro, mi hijo come demasiados dulces, sus dientes se le echan a perder y no encuentro palabras que lo hagan comprender. ¿Qué puedo hacer maestro?
-El maestro pensó unos instantes, luego le dijo a la mujer: En tres meses voy a volver a esta ciudad, regresa y entonces le daré a tu hijo el consejo para que deje de comer tantos dulces.
El camino de regreso fue largo…
Llegada la fecha, empacaron un poco más de lo que habían empacado la primera vez y emprendieron la caminata. El camino fue casi igual de difícil y al llegar a la fila, ésta era más grande, pero con la esperanza de recibir el consejo que cambiaría su vida, la siguieron con serenidad.
Al llegar, la señora dijo:
- Maestro he vuelto por el consejo que le va a decir a mi hijo.
Puso a su hijo de frente al maestro. Y el niño muy atento escuchó…
- ¡Hijo, deja de comer tantos dulces!
La señora se quedó un instante esperando que la respuesta fuera más larga, pero eso no sucedió. La madre molesta increpó al maestro…
- Maestro hemos hecho tres días de caminata desde mi pueblo, al llegar tuvimos que permanecer en la fila por más de 24 horas sin descanso ni agua y usted solo le dice: “Deja de comer dulces”… ¡no puede ser!
- Hija, hace 3 meses yo comía muchos dulces y desde ese día los dejé. Ahora si puedo decirle a tu hijo: “Hijo, deja de comer dulces.”
sábado, 20 de febrero de 2010
Volando...
Sakurandra dijo...te odio.. y te amo!
en la ausencia te odio.. en la ausencia te amo..
te odio por ser reflejo fiel de lo que no quiero ver..
te amo porque no me permites seguir sin ver..
a dónde vueles.. ahí te alcanzaré.. y si puedes.. llévame contigo.. pero no cargando.. volando!
(comentario a la entrada "surcar el aire" de mi queridísimo César Soto.. la cual no dejé de adorar)
y es que.. es de esos amigos que podrían quedarse a tu lado mientras te revuelcas en la mugre.. y sí.. dije a tu lado no contigo.. porque es hasta que uno quiere salir que él tiende una mano y hasta se podría ensuciar un poco para ayudarte.. resumiendo.. gracias por el respeto de siempre y la amistad para siempre.. te amo cabrón!
viernes, 19 de febrero de 2010
Quiero...
Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mi, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas, que hoy,
hoy podés contar conmigo.
Sin condiciones.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mi, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas, que hoy,
hoy podés contar conmigo.
Sin condiciones.
Jorge Bucay
(que aunque no es ni cercanamente uno de mis autores favoritos.. esto siempreme gustó y en estos momentos dice lo que necesito decir)
No te soporto, jamás lo hice...
El sol pesa quema arde
me encuentro como cada día tratando de convencerle que con sus rayos no me lastime
qué quién soy yo pregunta
como para decirle qué haga y qué no
pienso para mis adentros que soy aquel que le brinda soporte día a día para que pueda brillar
aquel que no ve porque siempre está debajo
aquel que no dice y no pregunta para no causar una ofensa en el astro rey
las heridas duelen tanto que siento no poder más
pero con un "te necesito" encuentro fuerzas de no sé dónde
un poco más me digo un poco más y resisto
sin saber por qué me pregunto
qué pasaría si te soltara
qué pasaría si me alejara
qué pasaría si...
quizá me duela más darme cuenta que jamás te sostuve
que necesito que me necesites
que permanezco a tu lado porque así lo quiero
que me lastimas porque lo deseo
perdona pero me cansé de pretender que te sostengo
de sentir que te necesito
me cansé de estar cansada
perdona pero habré de soltarte
porque tu puedes y yo puedo
porque te amo y me amo
pero sobre todo porque desde la distancia
tu calor me abrigará sin quemarme
y podré admirar tu brillo sin sentir dolor
porque en la distancia tú serás tú en todo tu esplendor
y yo seré simplemente yo
me encuentro como cada día tratando de convencerle que con sus rayos no me lastime
qué quién soy yo pregunta
como para decirle qué haga y qué no
pienso para mis adentros que soy aquel que le brinda soporte día a día para que pueda brillar
aquel que no ve porque siempre está debajo
aquel que no dice y no pregunta para no causar una ofensa en el astro rey
las heridas duelen tanto que siento no poder más
pero con un "te necesito" encuentro fuerzas de no sé dónde
un poco más me digo un poco más y resisto
sin saber por qué me pregunto
qué pasaría si te soltara
qué pasaría si me alejara
qué pasaría si...
quizá me duela más darme cuenta que jamás te sostuve
que necesito que me necesites
que permanezco a tu lado porque así lo quiero
que me lastimas porque lo deseo
perdona pero me cansé de pretender que te sostengo
de sentir que te necesito
me cansé de estar cansada
perdona pero habré de soltarte
porque tu puedes y yo puedo
porque te amo y me amo
pero sobre todo porque desde la distancia
tu calor me abrigará sin quemarme
y podré admirar tu brillo sin sentir dolor
porque en la distancia tú serás tú en todo tu esplendor
y yo seré simplemente yo
jueves, 18 de febrero de 2010
Egoísmo y Amor..
De cuando en cuando veo este video.. cada "cuando" necesito recordar que el egoísmo es necesario...
miércoles, 17 de febrero de 2010
Esperar..
Porque después de cada momento bueno viene un momento amargo
porque después de cada momento amargo viene uno bueno
porque no siempre estamos arriba
y tampoco nos quedamos abajo
porque las cosas cambian aunque no queramos
porque no importa cuanto tengamos que esperar
es justo ahí cuando hemos perdido las ganas
que somos testigos de un renacer.
Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo. JC
porque después de cada momento amargo viene uno bueno
porque no siempre estamos arriba
y tampoco nos quedamos abajo
porque las cosas cambian aunque no queramos
porque no importa cuanto tengamos que esperar
es justo ahí cuando hemos perdido las ganas
que somos testigos de un renacer.
Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo. JC
sábado, 6 de febrero de 2010
Verdades...
Porque no te has sentado a preguntarte a dónde se han ido
porque no has mirado al cielo añorando un abrazo
porque las largas ausencias se cuentan con las horas de una semana
porque tu dolor más grande ha sido causa de las palabras dichas
porque si no has hablado es porque tienes todo en frente
porque te levantas cada día sabiendo qué tienes y dónde está
porque el hoy es tan seguro que no importa el mañana
porque cuentas con que el tiempo te sobra
por eso lloras de noche al creer que pierdes algo que nunca fue tuyo
apresando con tus lágrimas el vuelo
porque no has mirado al cielo añorando un abrazo
porque las largas ausencias se cuentan con las horas de una semana
porque tu dolor más grande ha sido causa de las palabras dichas
porque si no has hablado es porque tienes todo en frente
porque te levantas cada día sabiendo qué tienes y dónde está
porque el hoy es tan seguro que no importa el mañana
porque cuentas con que el tiempo te sobra
por eso lloras de noche al creer que pierdes algo que nunca fue tuyo
apresando con tus lágrimas el vuelo
Esta noche...
Que sepulten la utopía..
Pero si vos sos mi utopía?
No importa.. igual ante tanta pesadilla haz que reencuentre el sentido de los sueños!
Esta noche!
jueves, 28 de enero de 2010
jueves, 7 de enero de 2010
13 cosas que me gustan...
1.- El café (en casi todas sus presentaciones.. menos las que "saben" a café pero son realmente dulces)
2.- Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti
3.- La buena compañía (mi hermana y mis amigos.. y en algunas ocasiones algunos desconocidos hacen un día perfecto)
4.- Origami o Papiroflexia
5.- Los perros (puedo decir que Casi Casi todos los perros)
6.- La "buena música" (para mi claro está, porque en gustos pues nos hacemos bolas.. a no verdad?)
7.- Comer
8.- Caminar (siempre y cuando no haga calor o tenga prisa)
9.- Los juegos de mesa
10.- Dormir
11.- Un momento de tranquilidad (puede ser en cualquier lugar y con cualquier persona.. porque no es fácil encontrar esos momentos y cuando aparecen los atesoro enormemente)
12.- Andar en bicicleta
13.- El cine (pero no me gustan, en realidad me desagradan mucho las "comedias" estúpidas y las películas de "terror")
Nota: el grado de agrado puede variar, pero invariablemente todo lo anterior me gusta.
Nota1: porque no todo es "no me gusta"
http://sakurandra.blogspot.com/2009/09/cosas-que-me-hacen-enojar.html
2.- Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti
3.- La buena compañía (mi hermana y mis amigos.. y en algunas ocasiones algunos desconocidos hacen un día perfecto)
4.- Origami o Papiroflexia
5.- Los perros (puedo decir que Casi Casi todos los perros)
6.- La "buena música" (para mi claro está, porque en gustos pues nos hacemos bolas.. a no verdad?)
7.- Comer
8.- Caminar (siempre y cuando no haga calor o tenga prisa)
9.- Los juegos de mesa
10.- Dormir
11.- Un momento de tranquilidad (puede ser en cualquier lugar y con cualquier persona.. porque no es fácil encontrar esos momentos y cuando aparecen los atesoro enormemente)
12.- Andar en bicicleta
13.- El cine (pero no me gustan, en realidad me desagradan mucho las "comedias" estúpidas y las películas de "terror")
Nota: el grado de agrado puede variar, pero invariablemente todo lo anterior me gusta.
Nota1: porque no todo es "no me gusta"
http://sakurandra.blogspot.com/2009/09/cosas-que-me-hacen-enojar.html
sábado, 2 de enero de 2010
Keep moving forward...
Y que hoy me levanto y recuerdo un sueño que tuve (que vengo recordando muchos desde que se supone que no quiero descubrir, ni darme cuenta ni avanzar en nada de mi vida) y sonrío con esa expresión que sólo la liberación muy parecida a la libertad o a la paz puede dar.
Los sueños son cosas maravillosas (no me pondré a dar una explicación o intentaré dar una cátedra sobre los sueños porque la verdad no me considero muy conocedora, lo más que conozco son mis propios sueños) porque nos ayudan a ver lo que no queremos ver, algunas veces de forma muy extraña, confusa y hasta cierto punto sin lógica, pero por eso son tan maravillosos porque no necesitan lógica para comunicar, y otras veces son tan claros, tan directos, casi palpables y tangibles que no podemos no darnos cuenta de lo que llevamos cargando y de lo que necesitamos.
Así fue este sueño que tuve, hice lo que desde hace tanto tiempo estaba negando que deseaba hacer, y es que es más que un deseo, es como una necesidad sin lógica (cómo los sueños), de esas cosas que no sabemos por qué pero que necesitamos hacer pero el reconocerlo nos da miedo, bueno no sé si así sea siempre, pero me pasa siempre a mi. Cuando no quiero aceptar que quiero/deseo/necesito algo me resisto a verlo hasta que comienzo a entender y me da miedo.
No sé por qué sea así, a veces he llegado a pensar que es porque aquellas cosas no están "bien" vistas por la sociedad, no nos enseñan que está bien estar tristes, o que sentir ganas de reclamar algo a alguien sea bueno, mucho menos nos enseñan que sea una buena opción (más sana por lo menos) mandarle a cada quien su cada cual, aquellas cosas que nos lastiman pero que no son nuestras y sin embargo nos empeñamos en conservarlas, porque "cómo vamos a decirles que nos lastiman" o "cómo vamos a llegar y tirarle con sus responsabilidades y despedirnos". No termino de entender por qué tenemos ese sentimiento incrustado en nuestros genes, ese "cargar" con lo que no nos corresponde, ser hasta cierto tipo "martir" o "responsable" por las cosas de los demás (y cuando hablo así la mayoría de la gente me manda telegramas visuales con la palabra "egoísta" escrita en ellos).
Sé que en ocasiones vemos lo que los demás "deben" hacer o "tienen" que hacer, o peor aún, aquello en lo que los otros "están mal" o "necesitan" para no vernos a nosotros mismos, para no darnos cuenta de lo que nosotros necesitamos o hacemos o queremos o nuestros errores, es mucho más fácil estar al pendiente de los demás, arreglarles la vida en 5 minutos, que arreglar la nuestra. Obviamente, porque para "arreglar" nuestra propia vida necesitamos hacer cambios y esos cambios duelen, castran, sangran, pero es necesario y se requiere mucho valor, y como carecemos de ese valor para estar mejor (que aunque suene muy extraño así es, nos hace falta el valor para decidirnos a ser felices y soltar a todos y todo lo que no nos hace bien) nos ponemos a ver a los demás, a echar culpas (porque para eso también somos muy buenos), que si el fulano/fulana hizo esto y no pensó en mi, que si me dijo esto y me lastimó, que si no llegó o si no dijo o si sabía lo que quería y aún así hizo lo contrario, que no le importo y no valora lo que hago, qué padre verdad?
Es mucho más fácil hacer corajes y después seguir con las cosas tal cual estaban, así como nos lastiman, así como esperando que cambien mágicamente, y no nos ponemos a analizar las cosas desde otra perspectiva, no veo por qué no decir "no me valora, lo voy dejar", "no piensa en mi, es su problema yo sí pensaré en mi", "no soy feliz con esa persona, yo merezco ser feliz, adiós", es como una especie de utopía, como diálogo de novela de superación personal, pero así es como las cosas funcionarían de forma más sana, pero el miedo y la culpa nos detienen, nos atan, miedo a que ya nadie más nos quiera, a que nadie más nos "valore" (disculpenme pero hay personas que dicen amarnos y valorarnos y nos tratan peor que los más crueles y despiadados enemigos), tenemos miedo a que si decimos adiós a esas personas a las cuales ya "hemos aprendido a querer" nos quedemos solos (pues vale más solo que mal acompañado) y no nos damos cuenta que nos encontramos en esa situación porque luchamos por "amor" cuando en el amor no hay luchas, cuando el amor se da y se da, se construye obviamente, se mantiene, pero no hay luchas, estamos llenos de gente que nos lastima y sentimos miedo de dejarlos ir, cuando sólo así podremos llenarnos de nuevas personas que nos den cariño, amor.
Los cambios asustan, es verdad, pero habrá que valorar lo que tenemos y analizar con cuidado nuestra situación y reconocer honestamente si lo que tenemos vale tanto la pena como para seguir sufriendo, seguirlo reteniendo en lugar de liberarnos y buscar algo mejor (vale más malo por conocido que bueno por conocer??), y es que en ocasiones lo que sea puede ser mejor que estar como estamos.
Escribo esto porque quiero despedirme, despedirme de personas y de acciones, de malos recuerdos que he permitido que se me encarnen, despedirme de aquellos a los que me he aferrado a querer y a que me quieran, haciendo hasta lo imposible por que se queden a mi lado, hasta hacer a un lado mi dignidad para que me usaran y me pisaran, personas que pensé que valía la pena su cariño, por los buenos recuerdos, por los años invertidos, por el precio pagado, pero ese precio sigue subiendo y los intereses ni se digan, porque ya no me alcanza para pagar por su compañía, porque prefiero retirar esa inversión y llevármelo a otro lado, desconocido pero nuevo y con nuevas oportunidades. Antes pensaba que hacer eso era un fracaso, hoy pienso que es uno de los mejores aciertos que he tenido en mi vida.
Lo que fue ya fue, doy gracias por todo, lo que es no es lo que fue pero puede convertirse en lo que será, sólo tengo que dejar el pasado atrás y seguir adelante.
Keep moving forward!
viernes, 1 de enero de 2010
Lista...
2. Un abrazo de Manuel,
3. Una sonrisa del Principito,
4. Una foto con Karis,
5. Reunión con César, Laura y Cecy,
6. La familia del futuro (película),
Esos fueron mis regalitos.. casi casi tengo foto con Luis (pero no Luisito).. la aventura la tuve con Peiro (mismo día de la casi foto con Luis) no con las wikas.. el disco de Aute lo tuve en DVD (pero no pude verlo) y los inventarios y la tarde en el mar quedan pendientes..
Gracias a Manuel por el abrazo tan cálido, gracias a César, Laura y Marthis por esa comida tan especial (aunque sea siempre especial estando a su lado), a "Marianos" por la sonrisa del principito (su avatar), al buen amigo Peiro por la peli (fomentando mi adicción a Disney) y a mi adorada hermana Karis por la foto!..
Gracias por todos por ayudarme a cumplir mis deseos y regalarme tantos hermosos detalles y tan dichosos momentos! los adoro ! *=
3. Una sonrisa del Principito,
4. Una foto con Karis,
5. Reunión con César, Laura y Cecy,
6. La familia del futuro (película),
Esos fueron mis regalitos.. casi casi tengo foto con Luis (pero no Luisito).. la aventura la tuve con Peiro (mismo día de la casi foto con Luis) no con las wikas.. el disco de Aute lo tuve en DVD (pero no pude verlo) y los inventarios y la tarde en el mar quedan pendientes..
Gracias a Manuel por el abrazo tan cálido, gracias a César, Laura y Marthis por esa comida tan especial (aunque sea siempre especial estando a su lado), a "Marianos" por la sonrisa del principito (su avatar), al buen amigo Peiro por la peli (fomentando mi adicción a Disney) y a mi adorada hermana Karis por la foto!..
Gracias por todos por ayudarme a cumplir mis deseos y regalarme tantos hermosos detalles y tan dichosos momentos! los adoro ! *=
Nuevo año, más colores...
La primer entrada del año, no me había dado cuenta de eso.
Curiosamente antes que escribir sobre el año pasado y el inventario que realicé, o sobre los planes o propósitos del año que recién empieza decidí subir una foto mía.
La foto me gustó bastante (obvio, si no, la verdad creo que no la subiría), pero me gustó para ponerla en este espacio porque así es cómo quiero comenzar el año (el inconsciente me traiciona y sucumbo ante dicha traición).
No me gusta hablar de planes porque no sabemos lo que habremos de encontrarnos a la vuelta de la esquina, y terminamos haciendo algo que jamás nos imaginamos, bueno, así me pasa a mi. Pero las metas, esas sí que no deben cambiar, metas más sencillas, más amplias, dejar de pensar en específico y buscar llegar a un objetivo dejando que la vida nos sorprenda, de eso sí que me gusta hablar.
Tengo varios escritos en mente, pero me encuentro cansada de hablar de "alguien más", así que, por no querer terminé escribiendo de mi, y desdichada o felizmente recordando también aquel capricho que tuve y que me costó tanto, un escrito para deleitarme fue el preámbulo para una larga ausencia (porque aún ahora me resisto a llamarle adiós).
Mientras son peras o son manzanas, en la foto (además de mi) esta una de las piezas más recientes que aprendí a hacer y que por alguna razón me ha cautivado, no sé si porque es sumamente sencilla pero queda muy hermosa o porque esa hermosura es producto de su sencillez, además de ser esa pieza la que le enseñé a hacer a mi hermana en uno de los mejores momentos de fin de año que compartimos.
Sea cual sea la razón de una foto personal como primera entrada, o del favoritismo de la pieza..
martes, 15 de diciembre de 2009
Inventario: Qué te debo...
Qué te debo:
Paciencia, siempre dije ser paciente mientras te ponía contra la espada y la pared.
Honestidad, te oculté mis sentimientos hasta que ya no pude más.
Tolerancia, siempre vi tus defectos y virtudes, amaba tus virtudes, quise cambiar tus defectos.
Valor, para dejarte ser, crecer y volar aunque me doliera en el alma.
Respeto, porque no me respeté a mi misma, mucho menos a ti.
Amor, porque me lo guardaba para cuando hicieras lo que esperaba, como si fuera un premio que debias ganar.
Comprensión, porque jamás entendí que mentías porque no querías ver la verdad, no porque quisieras mentir.
Pero sobre todo te debo un Perdón, pero no para perdonarte solamente, que igual lo necesito para dejarte ir, sino para que me perdones, por haberme sentido superior, capaz de protegerte y de elegir lo mejor para ti, por pretender que yo sabía y tu no y por lo tanto era mi responsabilidad enseñarte y ayudarte a crecer, cuando lo único que en realidad quería era mantenerte bajo mi brazo, pegado a mi para que me necesitaras y no te alejaras jamás.
Quizá necesite perdonarte pero también necesito tu perdón.
Estoy tratando de decirte que
me desespero de esperarte
que no salgo a buscarte porque sé
que corro el riesgo de encontrarte
que me sigo mordiendo noche y día
las uñas del rencor
que te sigo debiendo todavía
una canción de amor.
lunes, 14 de diciembre de 2009
Cerrado por inventario...
No soy muy dada a eso de las reflexiones de finales de año, esa costumbre que se tiene de hacer una evaluación del año que termina y de hacer los típicos propósitos de año nuevo. No lo hago porque no tengo una referencia de alguien que en verdad cumpla sus propósitos y porque creo que yo tampoco lo haría, pero en esta ocasión me he visto en la necesidad de analizar ciertos aspectos de mi vida que se resumen en "Cerrado por inventario".
Esta frase se utiliza a finales de año por todos aquellos establecimientos en donde se tengan materiales que se compren y se vendan con regularidad, ya no por ser este su propósito en si.
Se cierra después de las ventas del año para cotejar cuánto debería haber de cada cosa y cuánto hay en realidad, para hacer un estimado de lo que más se necesita y de aquello que no se uso en todo el año, esto sirve para comprar más de lo que se vende con regularidad, para saber qué no se ha comprado y es necesario y para buscar un mercado de aquello que hemos dejado en el olvido al final de un pasillo o al fondo de un cajón y, en caso de no encontrarle colocación y utilidad se deshecha, se remata o regala para que no ocupe un lugar sin sentido y darle paso a productos nuevos.
Se cierra también porque de no hacerlo no se podría organizar todo con detalle, mientras vendemos y compramos tenemos movimiento que nos hace más difícil ver aquellos pequeños aspectos que pasan desapercibidos pero que entorpecen el trabajo, un mueble mal acomodado, mercancía fuera de lugar, espacios mal distribuidos, cosas que desconocíamos que existían y llevan años en el mismo lugar como echando raíces, artículos en apariencia perdidos pero que sólo estaban detrás de una caja o debajo del mostrador. Si no cerramos no podemos levantar, mover, tirar, buscar, limpiar, acomodar, contar, medir, cambiar, y todos los "ar" que lleven a un nuevo estado, un estado de mayor beneficio para el negocio.
Hoy me encuentro "cerrada por inventario", un año lleno de matices, como todos es verdad, pero con ciertos detalles definitorios y definitivos que merecen el esfuerzo de sentarme a revisar mis debes y mis haberes, a hacer una lista de mis bienes y productos, del mobiliario, de lo mucho y de lo poco, y una lista de mis proveedores, a quiénes tengo descuidados, quién me vendió más y a mejor precio, de mis clientes, aquellos que fueron puntuales en pago y los otros que se han desentendido de su deuda y jamás volverán a pagar.
Es curioso que sea a finales de año, pero no es casualidad, así las cosas deben ser, he cerrado una parte muy importante de mi vida, ese final representa un gran principio lleno de posibilidades, pero mientras no sepa como ando de carteras y de inventarios no podré hacer una proyección a mediano y largo plazo, no sé cómo estoy mucho menos a dónde quiero llegar.
Para esto ha sido necesario cerrarle las puertas a muchas cosas, gente que quiere comprar de contado, otros que llegan pidiendo fiado, no he podido aventurarme a comprar productos por no saber si son esos los que realmente necesito; sé que durante este año tuve ganancias pero desconozco que tanto invertí y perdí, así que no sé a cuánto asciende mi utilidad.
Mi negocio es delicado, así que habré de tomarme el tiempo de contabilizar y analizar todo con seriedad, responsabilidad y cuidado, así que por el momento..
Cerrado por inventario: Disculpe las molestias y esperamos poder brindarles un mejor servicio el próximo año. Gracias por su paciencia y preferencia. Felices fiestas.
Esta frase se utiliza a finales de año por todos aquellos establecimientos en donde se tengan materiales que se compren y se vendan con regularidad, ya no por ser este su propósito en si.
Se cierra después de las ventas del año para cotejar cuánto debería haber de cada cosa y cuánto hay en realidad, para hacer un estimado de lo que más se necesita y de aquello que no se uso en todo el año, esto sirve para comprar más de lo que se vende con regularidad, para saber qué no se ha comprado y es necesario y para buscar un mercado de aquello que hemos dejado en el olvido al final de un pasillo o al fondo de un cajón y, en caso de no encontrarle colocación y utilidad se deshecha, se remata o regala para que no ocupe un lugar sin sentido y darle paso a productos nuevos.
Se cierra también porque de no hacerlo no se podría organizar todo con detalle, mientras vendemos y compramos tenemos movimiento que nos hace más difícil ver aquellos pequeños aspectos que pasan desapercibidos pero que entorpecen el trabajo, un mueble mal acomodado, mercancía fuera de lugar, espacios mal distribuidos, cosas que desconocíamos que existían y llevan años en el mismo lugar como echando raíces, artículos en apariencia perdidos pero que sólo estaban detrás de una caja o debajo del mostrador. Si no cerramos no podemos levantar, mover, tirar, buscar, limpiar, acomodar, contar, medir, cambiar, y todos los "ar" que lleven a un nuevo estado, un estado de mayor beneficio para el negocio.
Hoy me encuentro "cerrada por inventario", un año lleno de matices, como todos es verdad, pero con ciertos detalles definitorios y definitivos que merecen el esfuerzo de sentarme a revisar mis debes y mis haberes, a hacer una lista de mis bienes y productos, del mobiliario, de lo mucho y de lo poco, y una lista de mis proveedores, a quiénes tengo descuidados, quién me vendió más y a mejor precio, de mis clientes, aquellos que fueron puntuales en pago y los otros que se han desentendido de su deuda y jamás volverán a pagar.
Es curioso que sea a finales de año, pero no es casualidad, así las cosas deben ser, he cerrado una parte muy importante de mi vida, ese final representa un gran principio lleno de posibilidades, pero mientras no sepa como ando de carteras y de inventarios no podré hacer una proyección a mediano y largo plazo, no sé cómo estoy mucho menos a dónde quiero llegar.
Para esto ha sido necesario cerrarle las puertas a muchas cosas, gente que quiere comprar de contado, otros que llegan pidiendo fiado, no he podido aventurarme a comprar productos por no saber si son esos los que realmente necesito; sé que durante este año tuve ganancias pero desconozco que tanto invertí y perdí, así que no sé a cuánto asciende mi utilidad.
Mi negocio es delicado, así que habré de tomarme el tiempo de contabilizar y analizar todo con seriedad, responsabilidad y cuidado, así que por el momento..
Cerrado por inventario: Disculpe las molestias y esperamos poder brindarles un mejor servicio el próximo año. Gracias por su paciencia y preferencia. Felices fiestas.
Dicitencello vuie - Just tell her...
Dicitencello a 'sta cumpagna vosta
ch'aggio perduto 'o suonno e 'a fantasia
ca 'a penzo sempre.
Che é tutta 'a vita
mia i' nce 'o vvulesse dicere,
ma nun nce 'o ssaccio di!
A' voglio bbene,
A' voglio bbene assaie,
Dicitencello, vuie ca nun m' 'a scordo maie!
E''na passiona...
cchiù forte 'e 'na catena,
ca me turmenta ll'anema
e nun me fa campá.
Dicitencello ch' è na rosa 'e maggio.
ch'è assaje cchiù bella 'e 'na jurnata 'e sole...
D''a vocca soia, cchiù fresca d''e vviole...
I' già vulesse sentere
ch' è nnammurata 'e me!
'Na lacrema lucente v' è caduta...
Diciteme 'nu poco a che penzate...
Cu' st'uocchie doce
vuie sola me guardate...
Levámmece 'sta maschera,
dicimmo 'a veritá.
Te voglio bbene, te voglio bbene assaie
si' ttu chesta catena
ca nun se spezza maie!
Suonno gentile, suspiro mio carnale
te cerco comm'all'aria
e nun me fa campá!
____________________________________________________
Just tell her that her admirer
is lost in dreams and imagination
and thinks of her always.
All my life
I've wanted to tell her
but don't know how to say it!
I want her so much
I want her so very much
Tell her that I'll never forget her!
The passion I feel...
is stronger than a chain
that torments my soul
and makes me not want to live.
Just tell her she's like roses in May,
that she is more beautiful than a sunny day...
From her lips that are fresher than violets
I just want to hear
that she's in love with me!
I see glistening tears falling
Tell me a little what your thinking...
Your sweet eyes
look right through me
So now I must raise this mask,
and tell the truth.
I want you so much, I want you so very much
This bond between us
will never break!
Sweet dreams ... My hopes and desires
look for you in the air
and I want you to live forever!
ch'aggio perduto 'o suonno e 'a fantasia
ca 'a penzo sempre.
Che é tutta 'a vita
mia i' nce 'o vvulesse dicere,
ma nun nce 'o ssaccio di!
A' voglio bbene,
A' voglio bbene assaie,
Dicitencello, vuie ca nun m' 'a scordo maie!
E''na passiona...
cchiù forte 'e 'na catena,
ca me turmenta ll'anema
e nun me fa campá.
Dicitencello ch' è na rosa 'e maggio.
ch'è assaje cchiù bella 'e 'na jurnata 'e sole...
D''a vocca soia, cchiù fresca d''e vviole...
I' già vulesse sentere
ch' è nnammurata 'e me!
'Na lacrema lucente v' è caduta...
Diciteme 'nu poco a che penzate...
Cu' st'uocchie doce
vuie sola me guardate...
Levámmece 'sta maschera,
dicimmo 'a veritá.
Te voglio bbene, te voglio bbene assaie
si' ttu chesta catena
ca nun se spezza maie!
Suonno gentile, suspiro mio carnale
te cerco comm'all'aria
e nun me fa campá!
____________________________________________________
Just tell her that her admirer
is lost in dreams and imagination
and thinks of her always.
All my life
I've wanted to tell her
but don't know how to say it!
I want her so much
I want her so very much
Tell her that I'll never forget her!
The passion I feel...
is stronger than a chain
that torments my soul
and makes me not want to live.
Just tell her she's like roses in May,
that she is more beautiful than a sunny day...
From her lips that are fresher than violets
I just want to hear
that she's in love with me!
I see glistening tears falling
Tell me a little what your thinking...
Your sweet eyes
look right through me
So now I must raise this mask,
and tell the truth.
I want you so much, I want you so very much
This bond between us
will never break!
Sweet dreams ... My hopes and desires
look for you in the air
and I want you to live forever!
Oportunidades...
Hay clásicos a los que recurro cuando algo falta, sobra o no sé dónde más encontrar.
Esta película la encontré por casualidad una de esas noches en las que deseaba dormir pero no lo conseguía; vi que era una película en italiano y pensé que podía intentar verla y con seguridad terminaría dormida por no entender el idioma y recurrir a los subtítulos, pero resultó peor el remedio que la enfermedad: simplemente no pude dejar de verla hasta el final.
Me enamoré del optimismo del personaje principal, de ese amor tan sencillo y hasta cierto punto enfermizo que demostraba con tanto humor, de ese ideal de hacer las cosas sin esperar reconocimiento y de la nobleza de no decir "yo lo hice" porque eso no importa cuando vemos a los que amamos felices, eso es amor.
Una determinación inquebrantable alimentada por la ilusión de un optimismo que aleja el dolor y nos da en cambio una razón, un motivo para seguir luchando; una forma poética (ya que el personaje es un poeta) de ser lo que se es con sencillez y llenar de inspiración a los que nos rodean, hacer del mundo un lugar mejor.
Me gustaría vivir en un mundo así, en donde no importe en que lugar estaciones el coche, o si llevas o no tu saco o celular, donde las oportunidades se buscan y se toman como se van presentando sin buscar explicación alguna, un mundo donde al final la determinación logra que los incrédulos crean y se permitan unir los símbolos para formar un todo hermoso producto del anhelo de una ilusión.
Una película que me ha enseñado que las oportunidades se encuentran día a día pero que sólo hay que ponerle imaginación.
Esta película la encontré por casualidad una de esas noches en las que deseaba dormir pero no lo conseguía; vi que era una película en italiano y pensé que podía intentar verla y con seguridad terminaría dormida por no entender el idioma y recurrir a los subtítulos, pero resultó peor el remedio que la enfermedad: simplemente no pude dejar de verla hasta el final.
Me enamoré del optimismo del personaje principal, de ese amor tan sencillo y hasta cierto punto enfermizo que demostraba con tanto humor, de ese ideal de hacer las cosas sin esperar reconocimiento y de la nobleza de no decir "yo lo hice" porque eso no importa cuando vemos a los que amamos felices, eso es amor.
Una determinación inquebrantable alimentada por la ilusión de un optimismo que aleja el dolor y nos da en cambio una razón, un motivo para seguir luchando; una forma poética (ya que el personaje es un poeta) de ser lo que se es con sencillez y llenar de inspiración a los que nos rodean, hacer del mundo un lugar mejor.
Me gustaría vivir en un mundo así, en donde no importe en que lugar estaciones el coche, o si llevas o no tu saco o celular, donde las oportunidades se buscan y se toman como se van presentando sin buscar explicación alguna, un mundo donde al final la determinación logra que los incrédulos crean y se permitan unir los símbolos para formar un todo hermoso producto del anhelo de una ilusión.
Una película que me ha enseñado que las oportunidades se encuentran día a día pero que sólo hay que ponerle imaginación.
lunes, 7 de diciembre de 2009
viernes, 20 de noviembre de 2009
Gerundios...
pensando mirando escuchando respirando buscando soñando extrañando llorando deseando anhelando tocando jugando quitando odiando imaginando tomando soltando mezclando hurgando hablando viajando cuidando llegando callando manipulando culpando acariciando gritando despertando olvidando educando confesando amando pregonando despreciando enfrentando confiando vaciando regalando pesando monopolizando negando creando usando entregando analizando esperando
leyendo escribiendo yendo sonriendo creciendo partiendo temiendo escondiendo comiendo moviendo barriendo poniendo corriendo siguiendo cayendo creyendo resolviendo mintiendo maldiciendo pidiendo revolviendo ofendiendo viendo durmiendo huyendo manteniendo encubriendo destruyendo protegiendo repartiendo recibiendo eludiendo
y después de todo eso, sigo sin saber por qué.
leyendo escribiendo yendo sonriendo creciendo partiendo temiendo escondiendo comiendo moviendo barriendo poniendo corriendo siguiendo cayendo creyendo resolviendo mintiendo maldiciendo pidiendo revolviendo ofendiendo viendo durmiendo huyendo manteniendo encubriendo destruyendo protegiendo repartiendo recibiendo eludiendo
y después de todo eso, sigo sin saber por qué.
Semejanzas...
Me inunda la tristeza y nunca aprendí a nadar
leyendo poemas en busca de respuestas
cerrando puertas ventanas y aquel zaguán
ahora somos tres: yo, tu recuerdo y la soledad
cómo decirte adiós cuando no estás
te fuiste en silencio llevándote mi alborada
sin saber por qué no amanecía te buscaba
tu voz tu sonrisa la luz de tu mirada... ya no estaban
no habré de encender la luz para pensarte
vi siempre mejor en la oscuridad de la añoranza
donde yo era yo porque tu no veías nada
donde tu eras tu que siempre mirabas
debí escribir un diccionario con tus palabras
porque siempre decías lo correcto
con las palabras equivocadas y yo
por respeto al sentimiento no decía nada
esta estúpida costumbre de callar lo que siento
cuando sabía que te ibas antes de tu despedida
entiendo comprendo te decía
esperando que supieras que no lo hacía
no soy tan noble lo sabes
no inmolo mi felicidad por la tuya
no quiero saber por qué lo hiciste
saberlo no arregla nada porque te fuiste
me quedo aquí naufragando
en medio de este mar y su vaivén
confiando en él en ti y su semejanza
aguantando tu va y evocando tu ven
leyendo poemas en busca de respuestas
cerrando puertas ventanas y aquel zaguán
ahora somos tres: yo, tu recuerdo y la soledad
cómo decirte adiós cuando no estás
te fuiste en silencio llevándote mi alborada
sin saber por qué no amanecía te buscaba
tu voz tu sonrisa la luz de tu mirada... ya no estaban
no habré de encender la luz para pensarte
vi siempre mejor en la oscuridad de la añoranza
donde yo era yo porque tu no veías nada
donde tu eras tu que siempre mirabas
debí escribir un diccionario con tus palabras
porque siempre decías lo correcto
con las palabras equivocadas y yo
por respeto al sentimiento no decía nada
esta estúpida costumbre de callar lo que siento
cuando sabía que te ibas antes de tu despedida
entiendo comprendo te decía
esperando que supieras que no lo hacía
no soy tan noble lo sabes
no inmolo mi felicidad por la tuya
no quiero saber por qué lo hiciste
saberlo no arregla nada porque te fuiste
me quedo aquí naufragando
en medio de este mar y su vaivén
confiando en él en ti y su semejanza
aguantando tu va y evocando tu ven
sábado, 14 de noviembre de 2009
Poema de un recuerdo...
Dime por favor donde no estás
en qué lugar puedo no ser tu ausencia
dónde puedo vivir sin recordarte,
y dónde recordar, sin que me duela.
Dime por favor en que vacío,
no está tu sombra llenando los centros;
dónde mi soledad es ella misma,
y no el sentir que tú te encuentras lejos.
Dime por favor por qué camino,
podré yo caminar, sin ser tu huella;
dónde podré correr no por buscarte,
y dónde descanzar de mi tristeza.
Dime por favor cuál es la noche,
que no tiene el color de tu mirada;
cuál es el sol, que tiene luz tan solo,
y no la sensación de que me llamas.
Dime por favor donde hay un mar,
que no susurre a mis oídos tus palabras.
Dime por favor en qué rincón,
nadie podrá ver mi tristeza;
dime cuál es el hueco de mi almohada,
que no tiene apoyada tu cabeza.
Dime por favor cuál es la noche,
en que vendrás, para velar tu sueño;
que no puedo vivir, porque te extraño;
y que no puedo morir, porque te quiero.
en qué lugar puedo no ser tu ausencia
dónde puedo vivir sin recordarte,
y dónde recordar, sin que me duela.
Dime por favor en que vacío,
no está tu sombra llenando los centros;
dónde mi soledad es ella misma,
y no el sentir que tú te encuentras lejos.
Dime por favor por qué camino,
podré yo caminar, sin ser tu huella;
dónde podré correr no por buscarte,
y dónde descanzar de mi tristeza.
Dime por favor cuál es la noche,
que no tiene el color de tu mirada;
cuál es el sol, que tiene luz tan solo,
y no la sensación de que me llamas.
Dime por favor donde hay un mar,
que no susurre a mis oídos tus palabras.
Dime por favor en qué rincón,
nadie podrá ver mi tristeza;
dime cuál es el hueco de mi almohada,
que no tiene apoyada tu cabeza.
Dime por favor cuál es la noche,
en que vendrás, para velar tu sueño;
que no puedo vivir, porque te extraño;
y que no puedo morir, porque te quiero.
Gustavo Alejandro Castiñeiras
martes, 10 de noviembre de 2009
Me dueles...

Mansamente, insoportablemente, me dueles.
Toma mi cabeza. Córtame el cuello.
Nada queda de mí después de este amor.
Entre los escombros de mi alma, búscame,
escúchame.
En algún sitio, mi voz sobreviviente, llama,
pide tu asombro, tu iluminado silencio.
Atravesando muros, atmósferas, edades,
tu rostro (tu rostro que parece que fuera cierto)
viene desde la muerte, desde antes
del primer día que despertara al mundo.
Toma mi cabeza. Córtame el cuello.
Nada queda de mí después de este amor.
Entre los escombros de mi alma, búscame,
escúchame.
En algún sitio, mi voz sobreviviente, llama,
pide tu asombro, tu iluminado silencio.
Atravesando muros, atmósferas, edades,
tu rostro (tu rostro que parece que fuera cierto)
viene desde la muerte, desde antes
del primer día que despertara al mundo.
¡Qué claridad de rostro, qué ternura
de luz ensimismada,
qué dibujo de miel sobre hojas de agua!
Amo tus ojos, amo, amo tus ojos.
Soy como el hijo de tus ojos,
como una gota de tus ojos soy.
Levántame. De entre tus pies levántame, recógeme,
del suelo, de la sombra que pisas,
del rincón de tu cuarto que nunca ves en sueños.
Levántame. Porque he caído de tus manos
y quiero vivir, vivir, vivir.
Poema: Jaime Sabines
Foto: Sakurandra
sábado, 7 de noviembre de 2009
Entrega...
Ella tocaba a su puerta de vez en vez, él siempre atendía esperando su llamada.Se conocían desde la infancia, desde los primeros recuerdos que alguien puede tener, incluyendo aquellos que se debería omitir y excluyendo aquellos que siempre habrían de estar.
Ella jugaba con su cabello, lo rizaba, lo jalaba y volvía a empezar; esto para él no era nuevo, sabía perfectamente lo que ella diría, podría decirlo con una mirada, con un abrazo o con la magia del silencio.
Desde hacía días, semanas, meses tal vez que él veía en su mirada las ansias de volar, de enfrentarse a los demás por ella misma; pero veía también el miedo, aquel miedo al fracaso, a regresar con las manos vacías, pero sobre todo el miedo de temer tanto hacer las cosas para terminar perdiendo el tiempo, en un mismo sitio o en el más allá.
Él la miró, le sonrió, la abrazó, la tomó de la mano; caminaron juntos, ella cargando sus temores, sueños y esperanzas, él, cargando una sola maleta café.
Con una nostalgia ya presente y con una alegría ahogada por el quizás, la besó en la frente, le entregó su maleta y le señaló el camino que él jamás habría de recorrer.
Espero curarme de ti...
Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se le puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes como te digo que te quiero cuando digo: “qué calor hace”, “dame agua”, “¿sabes manejar?”, “se hizo de noche”…Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho “ya es tarde”, y tú sabías que decía “te quiero”.)
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tu quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar aun panteón.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se le puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes como te digo que te quiero cuando digo: “qué calor hace”, “dame agua”, “¿sabes manejar?”, “se hizo de noche”…Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho “ya es tarde”, y tú sabías que decía “te quiero”.)
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tu quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar aun panteón.
Jaime Sabines
jueves, 5 de noviembre de 2009
Distancias...
Lejos permaneció la cercanía
de antaño/ y la de hoy/ desorientada
inaugura precoz su retirada
y se pierde en su propia lejanía
toda vez que el ahora se vacía
en cada noche sin fulgor/ en cada
asombrosa vislumbre de la nada
deja entrever que existe todavía/
el presente envejece en un instante
y escondido en ayeres desparejos
se nutre de pasado/ dios mediante/
el tiempo así regula sus manejos
y antes de que la bruma se levante
cada cerca se instala en otro lejos
Mario Benedetti
de antaño/ y la de hoy/ desorientada
inaugura precoz su retirada
y se pierde en su propia lejanía
toda vez que el ahora se vacía
en cada noche sin fulgor/ en cada
asombrosa vislumbre de la nada
deja entrever que existe todavía/
el presente envejece en un instante
y escondido en ayeres desparejos
se nutre de pasado/ dios mediante/
el tiempo así regula sus manejos
y antes de que la bruma se levante
cada cerca se instala en otro lejos
Mario Benedetti
domingo, 25 de octubre de 2009
A ti...
Me han dicho que te quiero mucho, que siempre te he buscado aunque me trates con desprecio, creo que debo creerlo, pero todo dentro de mi me dice que si pudiera te borraría de mi vida de una forma tan cruel que me diera satisfacción.
A ti, que me has enseñado aquello en lo que jamás querré convertirme, a ti que logras sacar lo peor de mi, a ti que eres el ejemplo de todo lo que desprecio, a ti.. sin el cual no habría podido aprender lo malo, lo vil, lo desalmado, el daño que le hace la prepotencia a un ser humano, a ti que has sido para mi el modelo a no seguir jamás...
Gracias porque encarnar lo despreciable ya que con tus horrores aprendo a ser mejor.
Flores rosas...
El árbol que daba flores rosas murió. No sé hace cuándo pasó, no tengo idea, sólo sé que hoy que pasé por aquel lugar no había hojas en sus ramas, su tronco esta seco y un poco de corteza estaba regada junto a él.Recordé algunas tardes en las que mi alma se sentía triste y mi espíritu cansado, la forma en la que veía el mundo en tonos grises porque la pesadumbre se robaba el color, etapas llenas de cambios donde no sabía qué hacer o decir, donde los momentos de tomar decisiones me atajaban sin cansancio y la presión por elegir era tan grande y abrumadora que no sabía si quería ceder y quedarme quieta o tomar un camino sólo por avanzar sin importar a dónde habría de llevarme.
Qué tan importante puede ser un problema a los 19 años, aún me lo pregunto, pero sin encontrar la respuesta sé que fue importante porque fue el fin, y el inicio en consecuencia, de una etapa llena de dolor y de rencor que me enseñó grandes cosas pero que por fortuna se quedó atrás, justo como un recuerdo que ya no duele pero que dejó su cicatriz.
En esas tardes en las que solía recorrer el mismo camino buscando un consuelo pasaba siempre al lado de aquel árbol inmenso vestido de verde y rosa, vecino de aquel otro cuyos ropajes eran verdes con amarillo; era algo hermoso de ver porque estaban fuera de contexto aquellos colores, entre tanta construcción y ornamentaciones, entre tanto verde de árboles sin flor se encontraban aquellos dos amigos que por temporadas se engalanaban vistiéndose con color.
Solía detenerme a media calle, agradezco que no fuera muy transitada, para verlos mecerse por el viento y dejar caer de a poco una hoja o una flor, creo que una de ellas, no sé si la rosa o la amarilla tenía un olor parecido al jabón. Era algo que me tranquilizaba, me hacía sentir que la belleza aún habitaba en el mundo, que podía encontrarla en cualquier lugar, pensaba que esos árboles eran hermosos por el contexto que los enmarcaba, que eran únicos en esa calle, y que por más que las cosas fueran burdas, falsas, pesadas o exageradamente elaboradas, la belleza de la sencillez podía hacer su nido dándole color a cualquier pesar.
Ahora ese árbol esta seco, su vecino debe sentirse muy triste, pero creo que de esas tristezas llenas de hermosos recuerdos, que oprimen el corazón por la nostalgia pero que la lágrima que se derrama es por amor. Yo también lo extrañaré, cuando camine buscando consuelo siempre en el mismo lugar.
Es curioso descubrir que no habrá más flores rosas por aquel camino el mismo día en el que el consuelo que buscaba me lo dio mi familia.
Esas flores rosas estarán por siempre en mi recuerdo, y mi familia en mi corazón.
viernes, 25 de septiembre de 2009
That's all...
Algún día habré de cantar esa canción y será con todo mi corazón...
O en el mejor de los casos.. alguien la cantará conmigo!
O en el mejor de los casos.. alguien la cantará conmigo!
domingo, 6 de septiembre de 2009
Trato...
Hoy te voy a pedir que me mientas, que me alteres la verdad, que exageres las cosas, voy a pedirte de corazón que lo que me digas no sea lo que es. Hablemos de posibilidades, está bien? No quiero saber si es posible o no, con posibilidad me refiero a que se pueda y ya.
Tengo el mundo que veo, lo que es, mi cama que me queda corta, mi sillón que me queda bajo, mi casa con sus paredes de antaño, una perra recogida que vive casi de milagro, el autobús que pasa por las mismas calles de esta ciudad que me ha visto nacer y crecer, el calor de casi todo el año, el frío que no llega a serlo, una bicicleta sin pedal, 10 kilos de más, una guitarra sin cuerdas, frío en mis pies, dolor en mi garganta, y esta bien, es lo que hay, pero de ti no quiero eso.
Quiero que me digas que me abrazarás, no sé dónde ni cuándo, simplemente que me abrazarás, quiero que me cuentes que haremos cuando nos veamos, si vienes de visita o si rentarás un lugar, quiero que me digas tu color favorito y tu talla por si veo una prenda linda comprarla, quiero que hablemos como si tu vuelo llegara mañana, como si saliste de vacaciones o negocios y será breve tu tardanza, quiero sentirte cerca, tan cerca que pueda extrañar tu calor como si lo hubiera tenido, como si hubiera sido mío, quiero tener en mi alacena tu cereal favorito, comprar las flores que te gustan y ponerlas en agua esperando tu llegada, quiero tu cepillo de dientes junto al mío, que me des una lista del súper, rentar esa película que quiero, que me digas que la veremos y que podré entregarla antes de su vencimiento, quiero poner un plato extra en la mesa, quiero esta noche no cerrar con llave mi puerta.
¿Crees que puedas darme esto que te pido? Ojala que sí, pero no creas que esta petición esta desbalanceada, seré justa contigo y te ofrezco en cambio decirte que te amo, así sin desconfianza, sin miedo, sin pensarlo, así como lo siento, así como hace tiempo lo estaba esperando.
Espero mi trato te cuadre, porque no pienso seguir contigo en la realidad de esta distancia.
PD. Tu firma va más abajo.
PD. Tu firma va más abajo.
__________________________
miércoles, 26 de agosto de 2009
Sorpresa...
Me encuentro con alguien, no lo conozco pero al parecer tenemos una relación muy cercana o familiar, estamos en el edificio CEEN de la universidad, me abraza sobre mis hombros y comienza a caminar junto a mi diciéndome que debería andar descalza por el mundo, que así aprendería más, sabría más, sería más sabia; yo no sé de qué habla y no puedo reconocer su rostro, pero lo escucho y me siento muy tranquila y cómoda a su lado, es un hombre, lo demás no lo sé.
Me veo, como si saliera de mi cuerpo, llevo puesta una especie de túnica, con bordados de colores y estoy descalza, camino por el mismo edificio pero me encuentro sola, saludo a la gente y al parecer me esperan para dar una conferencia, entro a la sala y despierto.
Para aquellos que me conocen, no soporto estar descalza, para los que me conocen mejor ese sueño fue el precedente de la lectura de un cuento de Benedetti que jamás había leído.
Que sorpresa.
Me veo, como si saliera de mi cuerpo, llevo puesta una especie de túnica, con bordados de colores y estoy descalza, camino por el mismo edificio pero me encuentro sola, saludo a la gente y al parecer me esperan para dar una conferencia, entro a la sala y despierto.
Para aquellos que me conocen, no soporto estar descalza, para los que me conocen mejor ese sueño fue el precedente de la lectura de un cuento de Benedetti que jamás había leído.
Que sorpresa.
sábado, 22 de agosto de 2009
domingo, 16 de agosto de 2009
Caminos...
Ella era lo único que él no soñaba con tener, por aquellas creencias de que “no se puede tener todo en la vida”, él era lo único que ella no necesitaba pero que ansiaba con todo su corazón.
Irónica la vida que nos da lo que no queremos cuando más lo necesitamos, y que nos arrebata de las manos lo que tanto adoramos pero que es innecesario en ese momento.
De ires y venires están llenos los caminos, de encuentros y despedidas, de llantos y alegrías, cada paso una a ventura que solo los valientes, o por qué no, los cobardes están dispuestos a soportar.
Regresando a nuestra historia, ella, artista de profesión, porque desde hace mucho tiempo ya no lo era de inspiración, él, de aquellas personas que hacen de todo, una vez al mes cambiando de ocupación porque así se los dicta el corazón.
Acaso más noble la que inmolaba sus sueños en pos de un futuro seguro, o aquél que vivía como el viento anidando en cualquier rincón, dejándose llevar por las cosas que no solemos ni ver ni escuchar, una decisión difícil en verdad.
¿Cómo se conocieron?, pues como pasa siempre, sin que nadie se lo esperara, sin que nadie lo deseara, pero cuando los dos más lo necesitaban, en el lugar de siempre, al que iban los dos sin coincidir, como si el destino esperara el momento adecuado para que sus almas se encontraran.
Ella lo vio, él sonrió, ella se sonrojó, el mantuvo su sonrisa, ella dejó caer algo al suelo, el inmutable dejó que fuera ella quien lo levantara, ella se alejó y él pensó que jamás la vería de nuevo. En ocasiones los mejores recuerdos son aquellos que no son tocados por la malicia del hombre, en donde sólo quedan los ensueños, donde los participantes son sólo intérpretes de sus fantasías y donde la realidad no llega jamás permitiendo así que existan seres perfectos, recuerdos puros, bellos recuerdos.
Con mucha sorpresa y poca casualidad, ambos se encontraron de nuevo, en el mismo lugar, a la misma hora del mismo día, como si fuera un ritual sagrado que no debía quebrantarse el hecho de frecuentar ese lugar; ella lo miró de nuevo, él sonrió de nuevo, ella se sentó en la misma mesa de aquél día, él, como era de esperarse, se inmutó. Pudo haber sido una señal de que las cosas debían ser así, un llamado de alerta para ambos en el que se gritaba que debían partir sin violar las fantasías construidas en la incertidumbre. Pero las emociones son indomables, la curiosidad mucho más fuerte que la razón y el ímpetu de la juventud una enfermedad que sólo se cura con el tiempo.
Pues ambos, sin la menor intención de tener una actitud ponderada rasgaron el manto transparente que los separaba, sin saber lo que pasaba, sin pensar en nada más.
Un hola bastó, increíble como cuatro letras le cambian la vida a las personas, un hola de regreso e inició la conversación. Descubrieron que no tenían nada en común, que veían la vida desde perspectivas distintas, que sus prioridades eran antagónicas, que disfrutaban de cosas diferentes, en situaciones diferentes, con personas diferentes, pero aún así, siguieron hablando.
A cada frase, descubríanse cosas nuevas, inimaginables para cada uno, ella contaba de arte, el de vida, ella contaba de personas, él de amigos, ella contaba de ciudades, él sólo de lugares, ella contaba de esfuerzo, de trabajo, de reconocimientos, él contaba de placeres, de descansos, de logros. Ambos tan distintos pero tan iguales.
Cada quien remaba por corrientes distintas, por rumbos distintos, en direcciones opuestas, eso los hacía diferentes, pero eran semejantes por la intensidad con que remaban, él apremiando la felicidad, ella construyendo la estabilidad.
Salieron juntos ese día, y el siguiente, y el siguiente a ese, pasaron meses, años, vivieron cosas que sólo los enamorados pueden vivir, admiraron paisajes que sólo los enamorados pueden admirar, sintieron cosas que sólo los enamorados pueden sentir, y construyeron mundos que sólo los enamorados pueden construir. Amáronse y celáronse hasta el cansancio, besáronse cuanto les fue permitido por el tiempo, y sintiéronse los más afortunados sobre la tierra.
No hay paso que alcance a los enamorados, sólo el tiempo puede separarlos. Y así fue como pasó. Ella trató de vivir en libertad, él trato de acomodarse a su cautiverio, ella no supo que hacer con tanto tiempo para pensar, para vivir, para sentir, él no pudo dejar de sentir la brisa en su piel y añorar los lugares que había recorrido cada atardecer.
Ella se levantó un día, lo miró, él ya no sonrió, ella salió de la habitación, él no la siguió, ella no regresó, él partió también, ambos por la misma dirección en la que habían venido.
Irónica la vida que nos da lo que no queremos cuando más lo necesitamos, y que nos arrebata de las manos lo que tanto adoramos pero que es innecesario en ese momento.
De ires y venires están llenos los caminos, de encuentros y despedidas, de llantos y alegrías, cada paso una a ventura que solo los valientes, o por qué no, los cobardes están dispuestos a soportar.
Regresando a nuestra historia, ella, artista de profesión, porque desde hace mucho tiempo ya no lo era de inspiración, él, de aquellas personas que hacen de todo, una vez al mes cambiando de ocupación porque así se los dicta el corazón.
Acaso más noble la que inmolaba sus sueños en pos de un futuro seguro, o aquél que vivía como el viento anidando en cualquier rincón, dejándose llevar por las cosas que no solemos ni ver ni escuchar, una decisión difícil en verdad.
¿Cómo se conocieron?, pues como pasa siempre, sin que nadie se lo esperara, sin que nadie lo deseara, pero cuando los dos más lo necesitaban, en el lugar de siempre, al que iban los dos sin coincidir, como si el destino esperara el momento adecuado para que sus almas se encontraran.
Ella lo vio, él sonrió, ella se sonrojó, el mantuvo su sonrisa, ella dejó caer algo al suelo, el inmutable dejó que fuera ella quien lo levantara, ella se alejó y él pensó que jamás la vería de nuevo. En ocasiones los mejores recuerdos son aquellos que no son tocados por la malicia del hombre, en donde sólo quedan los ensueños, donde los participantes son sólo intérpretes de sus fantasías y donde la realidad no llega jamás permitiendo así que existan seres perfectos, recuerdos puros, bellos recuerdos.
Con mucha sorpresa y poca casualidad, ambos se encontraron de nuevo, en el mismo lugar, a la misma hora del mismo día, como si fuera un ritual sagrado que no debía quebrantarse el hecho de frecuentar ese lugar; ella lo miró de nuevo, él sonrió de nuevo, ella se sentó en la misma mesa de aquél día, él, como era de esperarse, se inmutó. Pudo haber sido una señal de que las cosas debían ser así, un llamado de alerta para ambos en el que se gritaba que debían partir sin violar las fantasías construidas en la incertidumbre. Pero las emociones son indomables, la curiosidad mucho más fuerte que la razón y el ímpetu de la juventud una enfermedad que sólo se cura con el tiempo.
Pues ambos, sin la menor intención de tener una actitud ponderada rasgaron el manto transparente que los separaba, sin saber lo que pasaba, sin pensar en nada más.
Un hola bastó, increíble como cuatro letras le cambian la vida a las personas, un hola de regreso e inició la conversación. Descubrieron que no tenían nada en común, que veían la vida desde perspectivas distintas, que sus prioridades eran antagónicas, que disfrutaban de cosas diferentes, en situaciones diferentes, con personas diferentes, pero aún así, siguieron hablando.
A cada frase, descubríanse cosas nuevas, inimaginables para cada uno, ella contaba de arte, el de vida, ella contaba de personas, él de amigos, ella contaba de ciudades, él sólo de lugares, ella contaba de esfuerzo, de trabajo, de reconocimientos, él contaba de placeres, de descansos, de logros. Ambos tan distintos pero tan iguales.
Cada quien remaba por corrientes distintas, por rumbos distintos, en direcciones opuestas, eso los hacía diferentes, pero eran semejantes por la intensidad con que remaban, él apremiando la felicidad, ella construyendo la estabilidad.
Salieron juntos ese día, y el siguiente, y el siguiente a ese, pasaron meses, años, vivieron cosas que sólo los enamorados pueden vivir, admiraron paisajes que sólo los enamorados pueden admirar, sintieron cosas que sólo los enamorados pueden sentir, y construyeron mundos que sólo los enamorados pueden construir. Amáronse y celáronse hasta el cansancio, besáronse cuanto les fue permitido por el tiempo, y sintiéronse los más afortunados sobre la tierra.
No hay paso que alcance a los enamorados, sólo el tiempo puede separarlos. Y así fue como pasó. Ella trató de vivir en libertad, él trato de acomodarse a su cautiverio, ella no supo que hacer con tanto tiempo para pensar, para vivir, para sentir, él no pudo dejar de sentir la brisa en su piel y añorar los lugares que había recorrido cada atardecer.
Ella se levantó un día, lo miró, él ya no sonrió, ella salió de la habitación, él no la siguió, ella no regresó, él partió también, ambos por la misma dirección en la que habían venido.
Adiós y gracias...
No importa este mundo en contra me tienes a mi.. pero cuando le hice falta ya no me encontraba allí.
Dejar ir a las personas..
Es un deber, una obligación, una elección, o es algo que pasa sin que nos demos cuenta o sin que podamos evitarlo?
Creo que el dejar ir a las personas por las razones indicadas es lo más sabio, aún cuando duela, aún cuando se sienta en el alma que se nos va un pedazo de nuestro ser.
Todos los días pienso en lo que tenemos, en lo que la vida nos da, no es que a unos les de más que a otros, o que tengamos mala suerte o algo parecido, es sólo que algunos toman las cosas cuando es el momento de tomarlas, y otros se sientan a pensar en lo que no tomaron ayer dejando ir lo de hoy.
Hoy he dejado ir algo, algo que no sé como describir, me ha quedado un vacío, un hueco que en este momento no veo como llenar, pero sé, o mejor dicho, tengo fe, que llenaré con amor, con experiecia y con todas aquellas cosas que me hacen crecer.
No sé si esto es una declaración al aire o una forma de dejar salir el dolor para que no anide dentro de mi y me haga infeliz, podría ser ambas, el hecho es que..
Pase lo que pase, prometo que siempre me pondré en pie, porque no hay algo tan fuerte que no pueda superarse y a cada paso el reto será mayor, pero así también, mayor será la satisfacción.
Doy gracias a todos los que han llegado, a todos los que se han ido y anticipo las gracias a todos aquellos que vendrán, soy lo que soy gracias a ustedes y espero de corazón haber dejado algo de mi en sus corazones, algo que los ayude a llegar al final del camino siendo mejores personas.
Non omnis moriar.
Dejar ir a las personas..
Es un deber, una obligación, una elección, o es algo que pasa sin que nos demos cuenta o sin que podamos evitarlo?
Creo que el dejar ir a las personas por las razones indicadas es lo más sabio, aún cuando duela, aún cuando se sienta en el alma que se nos va un pedazo de nuestro ser.
Todos los días pienso en lo que tenemos, en lo que la vida nos da, no es que a unos les de más que a otros, o que tengamos mala suerte o algo parecido, es sólo que algunos toman las cosas cuando es el momento de tomarlas, y otros se sientan a pensar en lo que no tomaron ayer dejando ir lo de hoy.
Hoy he dejado ir algo, algo que no sé como describir, me ha quedado un vacío, un hueco que en este momento no veo como llenar, pero sé, o mejor dicho, tengo fe, que llenaré con amor, con experiecia y con todas aquellas cosas que me hacen crecer.
No sé si esto es una declaración al aire o una forma de dejar salir el dolor para que no anide dentro de mi y me haga infeliz, podría ser ambas, el hecho es que..
Pase lo que pase, prometo que siempre me pondré en pie, porque no hay algo tan fuerte que no pueda superarse y a cada paso el reto será mayor, pero así también, mayor será la satisfacción.
Doy gracias a todos los que han llegado, a todos los que se han ido y anticipo las gracias a todos aquellos que vendrán, soy lo que soy gracias a ustedes y espero de corazón haber dejado algo de mi en sus corazones, algo que los ayude a llegar al final del camino siendo mejores personas.
Non omnis moriar.
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