domingo, 31 de enero de 2021

De la forma en que te amaba..

 Me encontré una nota que escribí el 17 de noviembre:

A mi espejo. 

“Gracias a la vida, a Dios, a ti. 

Estoy cansada física y mentalmente, no me siento elocuente. Pero solo quiero decirte gracias.

Cuando te veo, cuando hablo contigo, aprendo tanto de mí. Eres como ese reflejo de mí misma del que no puedo esconderme. 

Me encanta que seas tan listo, me fascina que prestes atención a los detalles, también me molesta sobremanera lo anterior, y es que, de nuevo, no me dejas esconderme de mí. 

Te admiro por tantas cosas, una de las mayores es que me pones a pensar, aunque no sea siempre agradable. Te respeto, por eso te escucho con atención y reviso tus palabras, porque sé que en ellas además de buena intención hay verdad. Te quiero tanto porque me hablas con sinceridad aunque no me guste nada lo que escucho y tú lo sepas. Te quiero porque me respetas y eres honesto. Te quiero porque me das tu opinión y me ayudas a ver cosas que no veo, porque pones las piezas en su lugar, porque me ves con ojos que yo no puedo. 

Te amo. Por extraño que parezca, no por las coincidencias, sino porque me retas, estar contigo es retarme a mí misma, a ser mejor, en cada paso. 

Hace algún tiempo escuché en alguna película la frase “me haces querer ser mejor persona” y me pareció muy bello decirle eso a alguien, sentir eso por alguien.

Quiero ser mejor desde que te conozco, quiero que estés siempre cierto de que doy mi mayor esfuerzo, de que te sientas orgulloso de mí, quiero que tengas la seguridad de que siempre trataré de recibir tus palabras y acomodarlas lo mejor que pueda, aunque a veces duela. 

Desde que estoy a tu lado ha surgido dentro de mí el querer perdonarme, el querer verme de otra manera, no tan terrible como yo creía, hacer las pases con mi pasado, para ver si en algún momento me siento completamente segura de poder recibir un amor como el tuyo.

Yo no sé qué sigue, pero por lo poco que puedan expresar estas palabras de todo esto tan inefable que siento, sé que quiero esperar, sé que quiero ver qué pasará, no hay minuto a tu lado que no valore y que no te ame.”


Así de bonito te quería, así te veía, así me abrí y así confiaba. Ahora esas palabras me parecen tan ajenas y lejanas, como si hablara de alguien que no eres tú o como si no lo hubiera escrito yo. 

A esto se refería Ale cuando me dijo que estaba orgullosa de la manera en la que me había vivido contigo, que fue diferente y que eso era mío. 

Estoy orgullosa de mí y de mis amigos. Nadie me ha dicho nada malo de ti ni me han dejado hacerme la víctima. Solo me ayudan a escucharme y volver a tocar el piso con calidez y firmeza. Solo uno de ellos me dijo qué tal vez para ti yo había sido “aire” un “respiro de tu realidad” para poder volver a ella cuando hubieras descansado. Eso es lo más fuerte que he escuchado de ellos. 

Borré la nota en mi celular pero la dejo aquí, como prueba de que te quise de esta forma, de lo que soy capaz. 

Le pido a Dios que me ayude a sanar, para no sentirme engañada por ti, para no sentirme desechable, algo que cuando se deja de necesitar se tira. Le pido que me de paz para volver a confiar, para perdonarme y perdonarte, para no hacer más profunda mi herida y mi miedo, para que llegue el día en el que crea que me merezco ser amada así como tú me decías, solo que esa vez sea verdad.



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