De las reflexiones después de hablar con los que han sido:
Todos me dicen que se volvieron mejores después de mí. Ninguno se volvió mejor quedándose conmigo. Que triste.
Tu no fuiste como los que han sido, a ti te confesé mi mayor miedo cuando te dije que se me hacía difícil creer que alguien me amara tanto como para hacer todo eso para estar conmigo y tú respondiste “te amo tanto”, al final ese tanto no alcanzó y mi miedo se hizo real.
Los otros lastimaron, sí, pero tú golpeaste donde no tenías que golpear, ya no puedo pensar en mí volviendo a creer o volviendo a confiar.
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Uno qué sabe? pues sabe su verdad...