miércoles, 20 de enero de 2021

De mis pesadillas..

 Los sueños se están haciendo más intensos. Escribo dos pesadillas porque con Paco puedo trabajarlas. 

1. Estaba en la casa de mi mamá en el cuarto que otrora fuera mío. Era de noche, había una especie de fiesta en la casa, no recuerdo bien quiénes estaban, eso no es lo importante. Cuando entro al cuarto está la Koko conmigo y veo que comienza a chillar y a retorcerse, entonces en mi cabeza pienso como si fuera lo más lógico, qué hay un espíritu en el cuarto y que tengo que comenzar a rezar. Empiezo a rezar y solo puedo ver cómo lastiman más y más a la Koko hasta que de la angustia comienzo a olvidar las palabras y no puedo seguir rezando. Me despierto llorando en el momento justo donde creo que la Koko muere del dolor. 

2. Fue un sueño muy largo, la parte que recuerdo es que después de haber hecho muchas cosas durante el día iba con mis hermanos en una camioneta, ellos dos iban en frente y yo en la caja atrás con el Nico, mi perro que no podía caminar bien con sus patas traseras. Yo lo llevaba en brazos junto con varias bolsas y mochilas que me rodeaban. En algún momento del sueño me debo quedar dormida porque de pronto despierto sobresaltada como tratando de recordar donde estaba, veo a mí al rededor y veo todas las bolsas y mochilas pero no veo al Nico. Comienzo a entrar en pánico y noto que tengo su correa todavía en mi mano, la sigo hasta que veo que sale por un lado de la caja de la camioneta, me asomo y lo veo caminando medio a rastras tratando de seguir el paso del coche. Golpeo con desesperación la cabina para que mi hermano pare. De detienen. Me bajo de un brinco y lo levanto, estaba sin aliento y con sus patas traseras destrozadas llenas de sangre, y estando en mi brazos muere. 


Lo malo de las pesadillas cuando duermes solo es que no hay nadie que te diga que fue solo un sueño, que tardas en tomar conciencia de que no fue real, que te quedas llorando en la oscuridad, tratando de borrar esas imágenes de tu cabeza y que al final no quieres volver a dormir por no querer volver a soñar. 

Hoy comencé mi día así. El récord de no llorar comienza de cero de nuevo. Pinches pesadillas, pinche noche, pinche día.

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