Ando así, sin temor de llevarme a todos y a todo entre las patas camino al carajo.
Y además de lo anterior, estoy leyendo a Juan Carlos Onetti con mayor profundidad y me tiene atrapada.
Ya había escrito antes que para decir que "leo o he leído" a alguien necesito conocer por lo menos tres de sus obras y con Onetti no me había dado el tiempo o la oportunidad. Así que aquí estoy, leyéndolo e incrementando mis ganas de poder viajar algún día a Uruguay.
Dejo a continuación, el inicio de un cuento que me ha dejado mareada...
TAN TRISTE COMO ELLA
Para M. C.
Querida Tan Triste:
Comprendo, a pesar de ligaduras
indecibles e innumerables, que llegó el momento de agradecernos la intimidad de
los últimos meses y decirnos adiós. Todas las ventajas serán tuyas. Creo que
nunca nos entendimos de veras; acepto mi culpa, la responsabilidad y el
fracaso. Intento excusarme —sólo para nosotros, claro— invocando la dificultad
que impone navegar entre dos aguas durante X páginas.
Acepto también, como merecidos, los momentos dichosos. En todo caso, perdón.
Nunca miré de frente tu cara, nunca te mostré la mía.
J.C.O.
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Uno qué sabe? pues sabe su verdad...