martes, 22 de septiembre de 2015

De los olvidos...

Pobre bicicleta abandonada. A veces me preguntó a dónde habrás parado.
La última vez que te vi estabas vieja y oxidada, te faltaban varias piezas.
Que injusto que no sepa dónde estás, después de tantos momentos, de tantas historias.
Recuerdo que eras roja, que no tenías pedales, que frenabas hacia atrás.
Sabrás tú que te recuerdo. Sabrás todo lo que aprendí contigo.
Quién sabe si todos los recuerdos que tengo sean reales, a estas alturas no lo creo.
Sólo sé que estuviste ahí cuando quise escapar, alejarme.
Que me ayudaste a sentirme grande enseñando a otros a usarte.
Que podía manejarte con un pie, o parada o sin manos,
Recuerdo abrir mis brazos y cerrar mis ojos,
Dejar que el olor a tierra mojada me regara.
Recuerdo aprender a ponerte la cadena cuando se aflojaba.
Recuerdo que te fuiste rompiendo y despedazando.
Yo misma tomé partes de ti, te las arranqué sin pensar en lo que hacía.
Recuerdo arrancar tus calcomanías, los plásticos de tus manubrios,
Recuerdo romper tu asiento con tantas caídas.
Recuerdo que te golpeé contra la tierra y el pavimento.
Recuerdo que te dejé bajo la lluvia, en el sol, en verano y en invierno.
Recuerdo que un día tuve bicicleta nueva porque tu me quedabas pequeña
Y me olvidé de ti.


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Uno qué sabe? pues sabe su verdad...