Me encontré cual hoja pendiendo del árbol a punto de rendirme ante la ventolera.
El clamor de las hojas que me acompañan produce la melodía de la resignación.
Habremos de soltarnos, habremos de volarnos, habremos de perdernos unos de otros.
Creyendo que morimos al soltarnos, tememos.
Sintiendo temor nos aferramos.
Nada puedo hacer, me venzo.
Emprendo el vuelo.
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Uno qué sabe? pues sabe su verdad...