Nadie nunca supo de mis amigos imaginarios.
Nadie nunca supo por qué no me gustaba jugar con muñecas.
Nadie nunca supo que contaba las piezas de mis juguetes antes y después de usarlos.
Nadie nunca supo qué hacía todo el día con un paquete de plastilina.
Nadie nunca supo cuánto deseaba tener una amiga pequeña, del tamaño de mi mano.
Nadie nunca supo que me aterraba la oscuridad aún que me hiciera la valiente.
Nadie nunca supo que nunca sabía qué comprar con mis ahorros.
Nadie nunca supo que le decía "buenas noches" a todos mis muñecos.
Nadie nunca supo que les pedí perdón a mis juguetes cuando nos cambiamos de casa.
Nadie nunca supo que lloré con el primer libro que leí completo.
Nadie nunca supo que prefería pasar los recreos debajo de un árbol que con los otros niños.
Nadie nunca supo que escribí mi primer poema a los 9 años.
Nadie nunca supo que me pasaba las horas libres en la biblioteca.
Nadie nunca supo que mi mejor amigo en la secundaria era el director.
Nadie nunca supo que me desmayé varias veces en los ensayos de mis concursos.
Nadie nunca supo que me quisieron golpear varias veces camino a casa.
Nadie nunca supo que di mi primer beso a los 15 años.
Nadie nunca supo que caminaba sola de noche desde el centro a mi casa.
Nadie nunca supo que fue gracias a eso y a pesar de todo eso que... sobreviví.
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Uno qué sabe? pues sabe su verdad...