viernes, 26 de marzo de 2021

De las lecciones de vida y muerte..

Todo en la vida puede ser una lección.

En septiembre del año pasado perdí a una persona a la que amaba profundamente. Un amigo, un ser humano increíble, de quién nunca escuché a nadie decir algo malo; un hombre íntegro, listo, noble, trabajador, bondadoso. Un compañero durante 19 años de mi vida. Murió en un hospital, lejos de mí sin que pudiera decirle adiós ni tomarlo de la mano, como cuando adolescentes, en ese mismo hospital me recosté con él en su cama cuando se fracturó el tobillo. 
Estuve en muchos momentos de su vida y no pude acompañarlo cuando murió. Le sigo pidiendo a Dios que me ayude a sanar su ausencia. 

En diciembre otro amigo estuvo en el hospital, siendo operado, entubado, estado en coma inducido, y cuando me enteré me paralizó el miedo de que muriera y no supe qué hacer. Hoy esta con vida. El viernes vuelve a ser intervenido. Esperemos sea la última vez. 

He tratado de estar más pendiente de él, de llamarle, de enviarle mensajes, de acercarme, porque lo quiero, y porque hablar con él me recuerda que la vida es frágil, que es un milagro y por tanto, me hace apreciarla más. Yo no sé lo que es dormir amarrado a la cama de un hospital, tampoco sé lo que es que te operen 9 veces en 3 meses, tampoco se lo que es que tu papá se muera mientras estas inconsciente luchando por no morir. He sido tan bendecida. 

La vida es un milagro, no deseo perder el tiempo viendo lo que no tengo y siendo infeliz. Solo cuento con una oportunidad de vivir y me siento orgullosa de no tener arrepentimientos, de no lamentarme de nada, de no querer cambiar nada, de haber dado los saltos de fe necesarios apostándole a mi felicidad. He tratado de sanar todo lo que he podido, de amar todo lo que he podido, de perdonarme y perdonar todo lo que he podido, de no conformarme, de buscar, de seguir mis caminos con corazón. Si el día de hoy muriera, declaro que hice lo mejor que pude con la conciencia que tuve. Estoy orgullosa de mí. 

Vida nada te debo, vida estamos en paz.

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