sábado, 6 de marzo de 2021

Del pequeño tiburón..

 Hace unos días un amigo, que otrora fue mi novio, me contaba una historia sobre cómo los pescadores japoneses mantenían a los peces vivos y frescos cuando iban a pescar mar adentro. Dejo el link con la historia aquí.

https://www.cograf.com/asesoria/lecturas/historia.php

Me decía que los japoneses habían resuelto la situación de mantener el pescado vivo y fresco colocando en los estanques donde transportaban los peces un pequeño tiburón que mantenía a los peces alertas y en movimiento.

Y entonces me dijo: cuando andaba contigo tú fuiste para mi ese pequeño tiburón, estar contigo era una mezcla de emoción y miedo que me mantenía siempre alerta. Después de eso me explicó con varias anécdotas a qué se refería. Me contó que nunca sabía si lo que decía lo decía en serio o de manera sarcástica o si debía enojarse o alegrarse por lo que hacía. 

Me dijo: tú tenías mucha calle comparado conmigo. Y me contó varias historias, aquí anexo las que me hicieron reír más:

- Recuerdo una vez que te llevé al cumpleaños de una amiga y tú te pusiste muy borracha, tanto que tuve que llevarte a casa casi cargando. Eso nunca me había pasado con otras novias. Recuerdo que te llevé a tu casa y te recogía el cabello mientras vomitabas, también que te aflojé toda tu ropa y te metí en tu cama y esperé a que te quedaras dormida. Al día siguiente me armé de valor y te dije que jamás te iba a decir que no tomaras pero que yo no quería nunca más volver a ver esa escena. Y así fue, jamás volvió a suceder. Me cumpliste.

- Recuerdo que para tu cumpleaños me pediste que te cantara una canción con mi guitarra, pero no me dejaste elegirla yo, me dijiste que ya sabías cuál querías y que me decías con tiempo para que la practicara. Yo me molesté por eso y de todas formas la toqué para ti. Así eras, me decías con muchos tamaños lo que querías y eso tenía que ser.

- Recuerdo que antes te ponías una falda tipo “colegiala” que era muy corta y se te ve veía muy bien, la usabas mucho gracias a Dios (jajaja) y recuerdo que fuimos a cenar sushi enfrente de plaza tutuli, ahí nos encontramos a unos amigos tuyos y tú te agachaste para saludarlos por lo que se te vieron los calzones. Ante la situación lo único que se me ocurrió hacer fue pararme detrás de ti. Ya que estábamos en el carro me volví a armar de valor y te dije lo que había pasado, ¿recuerdas qué me respondiste? Me dijiste con una sonrisa gigante ¡bien, para eso somos un equipo! Y la chocaste conmigo.Y yo me sorprendí. ¿Por qué no te daba vergüenza? Pero así eras tú.

- Recuerdo que la primera vez que estuvimos juntos yo “no funcioné”. Yo venía de una relación muy larga donde el sexo era un problema, tanto que fui a visitar médicos y me hice estudios para saber qué pasaba conmigo. Eso tú nunca lo supiste. Y la primera vez contigo también me pasó. Lo curioso fue que después de esa vez JAMÁS volví a tener algún problema al respecto. Te veía tan natural y todo era tan sencillo contigo que “me curé”. Después de que terminamos yo seguí mucho tiempo agradecido contigo.

Por eso tú siempre fuiste como ese pequeño tiburón que me mantuvo despierto y en movimiento. 


Hace más de diez años que fuimos novios. Hemos seguido en contacto ocasional y siempre que hablamos me río mucho y le agradezco su paciencia y su cariño. Pero en esta ocasión le pregunté si eso del “pequeño tiburón” era un cumplido o un reclamo. Me dijo que ahora se reía de eso, pero que en su momento fue difícil. Que le había enseñado muchas cosas que él necesitaba aprender pero que requirió que estuviera muy alerta. Me invitó de viaje y yo riéndome le dije que aceptaba siempre y cuando estuviera listo para viajar con su pequeño tiburón. Que le aseguraba que yo no había cambiado mucho.


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