viernes, 5 de marzo de 2021

De los primeros 6 meses..

 Hoy es 5 de marzo, hoy son 6 meses de la peor noticia que he recibido hasta ahora. 

Me preguntaba cómo me sentiría conforme el tiempo pasara. La respuesta a los 6 meses es: me siento igual de triste, te extraño más, lloro menos.

Ayer hablaba por video llamada con alguien que me recordó a ti y habló de ti en presente, como si estuvieras vivo. Esta persona en inmediato corrigió su discurso y me vio con expresión de “disculpa, la cagué”. Es la cara que ponen todos los que te conocieron conmigo y me hablan de ti.

Veo un poco de ti en mis amigos. Ayer lo vi en uno de ellos. Estoy segura que si me hubiera ponchado en Obregón a quién le hubiera llamado habría sido a ti porque sabía que fuera la hora que fuera tu siempre estabas para mí y para todos. Pero me ponché en Tijuana y le llamé a quiénes sabía que son casi tan incondicionales como tú. 

Lo de anoche no fue la gran cosa, lo sé; a todo mundo se le puede reventar una llanta. Al final hasta una patrulla llegó a intentar auxiliarme, mi amigo llegó en 20 minutos y cambió la llanta en 10. En menos de una hora ya estábamos en una llantera y minutos después de eso ya estaba cenando y llorando en casa de mi amigo para sacar un poco el miedo y la frustración del suceso. 

No fue el evento en sí, fue la suma de miedo por la hora y el lugar, la gratitud de tener gente que va cuando necesito y la tristeza de saber qué hay personas en mi vida a las que, por una u otra razón ya no puedo llamarles para contarles qué me pasa y cómo me siento. Fue un llanto dual. 

Hoy mi pecho pesa demasiado, supongo que son varios duelos los que tengo acumulados. Paco me dijo que ya sabía lo que venía y cómo sería. Lo que no sabía era que hoy el peso de mi cuerpo no me dejaría salir de cama, “a la chingada la maestría” me dije en la mañana y me quedé entre mis cobijas, no necesito 10 horas de clases, necesito hacerme bolita y llorar a lágrima viva, llorarlo todo pero llorarlo bien. 

Quisiera poder llamarte y contarte como me siento pero la realidad es que no puedo. Hay solo dos cosas que puedo hacer desde el amor, aceptar que no puedo llamar y quedarme en cama a llorar mi dolor. Me lo he ganado.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Uno qué sabe? pues sabe su verdad...