lunes, 29 de marzo de 2021
Del insomnio..
De lo que también se vale..
domingo, 28 de marzo de 2021
Del ser fuerte..
sábado, 27 de marzo de 2021
Del primer hombre..
viernes, 26 de marzo de 2021
De lo que parece y no es..
De las lecciones de vida y muerte..
jueves, 25 de marzo de 2021
De los encargos..
- Sé que no debería decirte esto, que tú no puedes responderme, y aún así necesito decírtelo Paco.
- Dime.
- Sé que está en buenas manos. Cuídalo mucho.
De las preguntas que se responden..
martes, 23 de marzo de 2021
De la puta que disfruta..
lunes, 22 de marzo de 2021
De los pucheros..
¿Quién dice que los pucheros no funcionan?
Recuerdo cuando se bajó de mi coche y se quiso despedir cual cualquier hijo de vecino, así nomás con un adiós el descarado. Entonces, haciendo alarde de mis años de experiencias en pucheros, doblé mi labio inferior y puse cara de tristeza, no, no, no, de desconsuelo.
Entonces él, sin pensar ni penar (ni pena de vergüenza ni pena de pesar), se subió de golpe al asiento a mi lado y me dio uno de los besos más lindos y espontáneos que me han dado en la vida.
Después de eso vino la conciencia de los acontecimientos y llegó la risa.
¡Que vivan los pucheros, lo espontáneo y el amor!
viernes, 19 de marzo de 2021
De dejarme sin ti..
Si me dejas sola, sola de ti y de tu cuerpo, de tus palabras, tu ejemplo y compañía, si me dejas sin tus ideas, sueños, reproches y fantasías; si me dejas sin tu música, sin tus bromas y tus risas, sin tus impulsos, tus límites laxos, sin tu valor, tus culpas y tu osadía; si me dejas sin ti por el resto de mis días...
yo seguiré siendo yo y tú seguirás estando dentro, siendo para siempre parte mía.
jueves, 18 de marzo de 2021
De ese momento..
Hoy quise morirme. Fue solo un momento. De esos que abruman, que rebasan, que desbordan, de todo, por todo, con todo; de esos que llegan de golpe, de pronto, que cimbran, que asientan, que ponen de cabeza y en perspectiva; de esos que aclaran y turban, que dejan sin respuestas, sin aliento, sin pesos ni pendientes ni ganas; de los que brotan lágrimas y sonrisas y suspiros, donde agradezco y declaro que ya fue suficiente, que he tenido suficiente.
Hoy quise morirme. Y le agradezco a Dios por ese momento y también porque ese momento pasó.
miércoles, 17 de marzo de 2021
De mi cuerpo..
Un cuerpo tocado, mostrado, criticado, besado, usado, abrazado, vejado, admirado, vestido, culpado, consolado, abandonado, ocultado, recorrido, cubierto, rechazado, bañado, golpeado, expuesto, deseado, cuestionado, visto, penetrado, ajado, acariciado, señalado, lamido, desnudado, cuidado, mordido, presionado, abusado, reparado, amado.
Un cuerpo noble, terso, vulnerable, sinuoso, leal, pronunciado, cálido, húmedo, calmo, histórico, blando, tempestuoso, bello, firme, dolorido, roto, anecdótico, fuerte, pálido, trémulo, cansado, flácido, estoico, flexible, cóncavo, asimétrico, gastado, real.
Un cuerpo, mil historias, un momento, fantasías, un espasmo, una caricia, cicatrices, un encuentro, refugio, naufragio, un lamento, cavidades, vacíos, secretos, ritmos, compañía, caminares, destiempos.
Un cuerpo, mi cuerpo, mi armadura, mi capullo, mi instrumento, lo que he sido, lo que soy.
martes, 16 de marzo de 2021
lunes, 15 de marzo de 2021
De los días malos..
Ya puedo identificar cuándo será un día “bueno” y uno “malo”.
Hoy es malo, terriblemente malo. Desde el despertarme llorando por el sueño que tuve hasta la falta de ganas de salir de cama.
Sé que necesito aprender a llevar estos días con paciencia. La paciencia también es para mí, no solo con otros. La esperanza no estoy segura, pero eso lo digo porque hoy es un día malo.
Nada de lo que diga o piense hoy es permanente, lo sé. Siempre vendrán tiempos mejores dice la canción que cantaba de pequeña, y es verdad, aunque hoy no lo parezca.
“El amor cuando es verdadero se deja ir para que la otra persona sea feliz, aunque te mueras de soledad y de dolor. Así es el amor, bondadoso y humilde, porque no hay nada más noble que dar libertad para amar”.
viernes, 12 de marzo de 2021
De la paciencia y confianza..
No todo silencio es ausencia, ni toda ausencia es olvido.
En mi casa hay cuatro cuadros. Tres colgados y uno recargado en la pared. Ninguno lo compré yo, ninguno lo colgué yo, y a ninguno le escogí lugar. Llegaron a mi casa por razones varias, tan extrañas como haber sido el premio de una rifa en la que yo no participé.
Desde mi sala veo los cuatro. Los colgados y el que se quedó recargado. Ese tiene historia, una muy linda, una en donde me imaginé de qué color quería la pared dónde habría de colgarlo, en qué parte estaría de la casa donde viviría; siempre pensé que tendría un lugar especial, un lugar de orgullo, en un hogar lleno de amor.
Ahora cuando lo veo y recuerdo mis anhelos siento pena, de verlo a “los ojos” y decirle que sigo esperando algún día darle ese lugar en ese hogar que le prometí. Pienso que quizás no me entienda cuando le explique que sigo esperando, cuando le pida que también tenga esperanza, cuando le pida que sea paciente junto conmigo y que confíe que ese lugar que se merece llegará.
Paciencia y confianza mi querido cuadro. Paciencia y confianza.
miércoles, 10 de marzo de 2021
De lo que debe ser..
Estoy apagada. Debe ser el día con lluvia, las hormonas, la dieta, el cansancio, el estrés, los pendientes. Debe ser algo de eso o quizás todo al mismo tiempo. Debe ser.
No creo que sea la ausencia, la música que se acaba, el no poder hablar con alguien que de verdad me entienda; tampoco debe ser la falta de ese abrazo, la comida rica, el espacio vacío en carretera, las sorpresas que se quedaron en sólo ideas. No, no creo. O eso me digo para continuar el día.
Soy capaz de ver lo bueno, con cada persona que tengo en frente, con cada pequeña o gran señal de cambio. Veo lo bueno en mí y en los que me rodean. Hoy agradecí la lluvia, a mi perra calientita en mi cama, el desayuno de la mañana, a mi cuerpo por aguantarme, al sol que salió mientras manejaba. Agradezco mi salud física y mental, ese mensaje de buenos días que llega cuando no quiero salir de casa, agradezco estar viva para seguir aprendiendo.
Veo todo eso y también necesito repetirme que todo va a estar bien, que es lo que yo elegí, que cada decisión tiene consecuencias, me repito “esto también pasará” varias veces al día.
Maria me preguntó por qué lloraba cuando escuchaba “sunny” y yo me reí entre lágrimas y le dije: porque así es la vida mujer, a veces una canción feliz nos hace llorar.
sábado, 6 de marzo de 2021
De cumplir mi palabra..
Y de pronto me convierto en la mujer que no va a clases porque no quiere poner cara de “todo esta bien”, en la amiga que cuando habla llora, en la que toma carretera solo para no pensar en esa espiral de decadencia que es su corazón de un tiempo acá.
No hay libro que alcance a describir lo difícil que es tomar decisiones y mantenerse firme. Mi vida ha sido así.
Cambiarme de ciudad para estudiar la prepa aunque estuviera sola en casa, sin vida conocida y sin amigos. Decidir ser amiga de mi ex novio aunque implicara escucharlo hablar de su nueva novia y que eso me partiera cada día el corazón. Dejar la carrera a escondidas de todos sin saber a ciencia cierta qué quería estudiar después. Irme a vivir a una ciudad que jamás había visitado y apostarle todo a un nuevo trabajo. Comenzar mi consultorio con a penas un paciente a la semana. Decisiones en donde mi cabeza y corazón estaban de acuerdo.
TODO, todo fue difícil, doloroso o atemorizante, a veces, todas juntas. Llorar de nostalgia o de dolor o de miedo, llorar sabiendo que no daría un paso atrás. Sé que puedo porque he podido. Sé que podré las veces que sea necesario.
Nadie puede venir a hablarme de renunciar a algo o a alguien, nadie puede venir a decirme que no sé lo difícil que es tomar decisiones que te cambien la vida, que mi vida es fácil. Mi vida es la consecuencia de todo lo que he dejado en el camino y lo que he ido a buscar. Cada quién su camino, nada más.
Paco me preguntó “¿qué vas a hacer?” Y yo le respondí “cumplir mi palabra”.
Del pequeño tiburón..
Hace unos días un amigo, que otrora fue mi novio, me contaba una historia sobre cómo los pescadores japoneses mantenían a los peces vivos y frescos cuando iban a pescar mar adentro. Dejo el link con la historia aquí.
https://www.cograf.com/asesoria/lecturas/historia.php
Me decía que los japoneses habían resuelto la situación de mantener el pescado vivo y fresco colocando en los estanques donde transportaban los peces un pequeño tiburón que mantenía a los peces alertas y en movimiento.
Y entonces me dijo: cuando andaba contigo tú fuiste para mi ese pequeño tiburón, estar contigo era una mezcla de emoción y miedo que me mantenía siempre alerta. Después de eso me explicó con varias anécdotas a qué se refería. Me contó que nunca sabía si lo que decía lo decía en serio o de manera sarcástica o si debía enojarse o alegrarse por lo que hacía.
Me dijo: tú tenías mucha calle comparado conmigo. Y me contó varias historias, aquí anexo las que me hicieron reír más:
- Recuerdo una vez que te llevé al cumpleaños de una amiga y tú te pusiste muy borracha, tanto que tuve que llevarte a casa casi cargando. Eso nunca me había pasado con otras novias. Recuerdo que te llevé a tu casa y te recogía el cabello mientras vomitabas, también que te aflojé toda tu ropa y te metí en tu cama y esperé a que te quedaras dormida. Al día siguiente me armé de valor y te dije que jamás te iba a decir que no tomaras pero que yo no quería nunca más volver a ver esa escena. Y así fue, jamás volvió a suceder. Me cumpliste.
- Recuerdo que para tu cumpleaños me pediste que te cantara una canción con mi guitarra, pero no me dejaste elegirla yo, me dijiste que ya sabías cuál querías y que me decías con tiempo para que la practicara. Yo me molesté por eso y de todas formas la toqué para ti. Así eras, me decías con muchos tamaños lo que querías y eso tenía que ser.
- Recuerdo que antes te ponías una falda tipo “colegiala” que era muy corta y se te ve veía muy bien, la usabas mucho gracias a Dios (jajaja) y recuerdo que fuimos a cenar sushi enfrente de plaza tutuli, ahí nos encontramos a unos amigos tuyos y tú te agachaste para saludarlos por lo que se te vieron los calzones. Ante la situación lo único que se me ocurrió hacer fue pararme detrás de ti. Ya que estábamos en el carro me volví a armar de valor y te dije lo que había pasado, ¿recuerdas qué me respondiste? Me dijiste con una sonrisa gigante ¡bien, para eso somos un equipo! Y la chocaste conmigo.Y yo me sorprendí. ¿Por qué no te daba vergüenza? Pero así eras tú.
- Recuerdo que la primera vez que estuvimos juntos yo “no funcioné”. Yo venía de una relación muy larga donde el sexo era un problema, tanto que fui a visitar médicos y me hice estudios para saber qué pasaba conmigo. Eso tú nunca lo supiste. Y la primera vez contigo también me pasó. Lo curioso fue que después de esa vez JAMÁS volví a tener algún problema al respecto. Te veía tan natural y todo era tan sencillo contigo que “me curé”. Después de que terminamos yo seguí mucho tiempo agradecido contigo.
Por eso tú siempre fuiste como ese pequeño tiburón que me mantuvo despierto y en movimiento.
Hace más de diez años que fuimos novios. Hemos seguido en contacto ocasional y siempre que hablamos me río mucho y le agradezco su paciencia y su cariño. Pero en esta ocasión le pregunté si eso del “pequeño tiburón” era un cumplido o un reclamo. Me dijo que ahora se reía de eso, pero que en su momento fue difícil. Que le había enseñado muchas cosas que él necesitaba aprender pero que requirió que estuviera muy alerta. Me invitó de viaje y yo riéndome le dije que aceptaba siempre y cuando estuviera listo para viajar con su pequeño tiburón. Que le aseguraba que yo no había cambiado mucho.
viernes, 5 de marzo de 2021
De los primeros 6 meses..
Hoy es 5 de marzo, hoy son 6 meses de la peor noticia que he recibido hasta ahora.
Me preguntaba cómo me sentiría conforme el tiempo pasara. La respuesta a los 6 meses es: me siento igual de triste, te extraño más, lloro menos.
Ayer hablaba por video llamada con alguien que me recordó a ti y habló de ti en presente, como si estuvieras vivo. Esta persona en inmediato corrigió su discurso y me vio con expresión de “disculpa, la cagué”. Es la cara que ponen todos los que te conocieron conmigo y me hablan de ti.
Veo un poco de ti en mis amigos. Ayer lo vi en uno de ellos. Estoy segura que si me hubiera ponchado en Obregón a quién le hubiera llamado habría sido a ti porque sabía que fuera la hora que fuera tu siempre estabas para mí y para todos. Pero me ponché en Tijuana y le llamé a quiénes sabía que son casi tan incondicionales como tú.
Lo de anoche no fue la gran cosa, lo sé; a todo mundo se le puede reventar una llanta. Al final hasta una patrulla llegó a intentar auxiliarme, mi amigo llegó en 20 minutos y cambió la llanta en 10. En menos de una hora ya estábamos en una llantera y minutos después de eso ya estaba cenando y llorando en casa de mi amigo para sacar un poco el miedo y la frustración del suceso.
No fue el evento en sí, fue la suma de miedo por la hora y el lugar, la gratitud de tener gente que va cuando necesito y la tristeza de saber qué hay personas en mi vida a las que, por una u otra razón ya no puedo llamarles para contarles qué me pasa y cómo me siento. Fue un llanto dual.
Hoy mi pecho pesa demasiado, supongo que son varios duelos los que tengo acumulados. Paco me dijo que ya sabía lo que venía y cómo sería. Lo que no sabía era que hoy el peso de mi cuerpo no me dejaría salir de cama, “a la chingada la maestría” me dije en la mañana y me quedé entre mis cobijas, no necesito 10 horas de clases, necesito hacerme bolita y llorar a lágrima viva, llorarlo todo pero llorarlo bien.
Quisiera poder llamarte y contarte como me siento pero la realidad es que no puedo. Hay solo dos cosas que puedo hacer desde el amor, aceptar que no puedo llamar y quedarme en cama a llorar mi dolor. Me lo he ganado.
jueves, 4 de marzo de 2021
De lo único que hacía falta..
Y en este día completo.. solo hacía falta caer en un bache gigante, tronar mi llanta, quedarme varada en plena vía rápida, que César no me responda y esperar a que Gero venga al rescate de nuevo.
Sola de noche en Tijuana. Hablando de enfrentar miedos.
Del orgullo de escribir..
Me gusta cuando Paco celebra conmigo. Me siento como niña validada. Me gusta porque es en esos momentos donde él me puede decir todo lo que antes no podía decirme. Yo sé cómo se siente eso, darte cuenta de tanto y no poderlo compartir por no ser el momento indicado.
Esta sesión fue de poco llanto, sin embargo, muy profundo, desde lo más hondo. Fue de aceptación, de reconocimiento y de renuncia. Me ha generado ese tan llamado “vacío fértil” donde nuevas cosas pueden crecer.
Abrirme a nuevas posibilidades, a nuevos horizontes. Abrirme a mí, a ser más Yo, a no permitir que nadie jamás me censure. Vivirme con más cuidados y caricias para mí y dejar, por qué no, que los demás también lo hagan.
Me dijo que escribiera, que no deje de escribir, que no guarde lo que escribo, al contrario, que lo muestre más; que me sienta orgullosa de esta parte de mí. Y planeo hacerlo.
Siento tristeza, muchísima. Y está bien. Y también me siento orgullosa de mí. Bastante me ha costado ser quién soy.
Al final de la sesión, cuando le leí lo que había escrito, Paco me dijo: ¿no te dan miedo las alturas, te da miedo caer?, ¡pues abre tus alas muchacha! Si no para qué tanta preparación.
Y tiene razón.
Del ser compañeros..
Dicen que debemos elegir sabiamente a aquellos de los que nos rodeamos porque terminaremos pareciéndonos a ellos. Yo definitivamente me quiero parecer a mis amigos.
A veces le envío lo que escribo a algunas personas, depende del estilo y sobre todo del contenido. En esta ocasión, esto fue lo que me respondió Abel:
“Ale, me resuenan varias frases: el título “acompañar en el proceso” ... no solo en la solución (que es lo que tanto se vende ahora bajo los 5 videotips de tanto charlatan) la solución no requiere paciencia... el proceso sí. Me resuena y me invita a estar atento.
2) Acompañar: ser compañero (com-paniero: que comparte el pan) En la cultura hebrea, el pan (mashot) es el símbolo de la necesidad humana (“danos hoy el pan de cada día”=lo que necesitamos hoy, no acumular lo de mañana porque quizá dejo a alguien sin lo suyo si acaparo desde hoy) Ser compañeros de camino, acompañar= compartir la necesidad. Tu necesitas esto, yo necesito esto. Somos compañeros.
3) Al leerte, (que en esta ocasión fue como escucharte porque así lo sentí) no puedo evitar ver que vives un grado de espiritualidad muy profundo. No de ritos, sino de retos. Del rito al reto de vivir desde dentro hacia afuera. Esa pasión que es para ti acompañar con paciencia de relojero a otros en su proceso de rearmar la vida o salir de la cueva, es lo que Jesús llamaba “Malkuta” y que desgraciadamente en español hemos traducido como “Reino de Dios”. Es desgracia porque traiciona el sentido original que iría más en la línea de “Otro mundo es posible”. Y eso es a lo que te dedicas: a anunciar que otra manera de vivir es posible.
En fin, varías resonancias. Contigo las resonancias no se acaban pronto. Las descubro luego haciendo eco días y meses más tarde en lo que voy viendo de mi vida y en el trabajo con los chavos. ¡Te agradezco por ello y por compartirte de esta manera!”
¿Que mis amigos son ñoños? ¡OBVIAMENTE! Y me ha costado mucho encontrarlos y mantenerlos, así que mi gratitud con la vida que he elegido solo crece.
miércoles, 3 de marzo de 2021
De acompañar en el proceso..
Acompañar en el proceso, a eso me dedico.
Llegan conmigo heridos, dolidos, confundidos, perdidos, con las piezas fuera de sitio, con un mapa que no saben cómo leer, con tantas emociones desagradables, con tantos secretos, con tanto y tanto que descubrir por ellos y por mí.
Y a mí me maravilla el proceso. Ver las piezas, los colores, las formas, ver el mapa, aprender a leerlo, ir moviendo poco a poco las piezas, probar, comprobar, fallar. Adoro el proceso de cambio del otro, ver su miedo y su valor, ver todas las veces que quiere echar para atrás y continuar. Verlo crecer, encontrar certezas dentro de sus dudas, descubrir un nuevo camino y seguirlo. Ir poco a poco sintiéndose pleno y feliz. Me parece que es como ver florecer algo, nacer algo, como las flores que rompen el concreto para nacer, es un milagro.
En mi vida, atesoro conocer personas desde hace varios años, porque los he visto crecer, descubrirse, armarse, completarse, ser valientes; los he visto enfrentar su sombra, sumergirse a lo profundo y salir más humildes y más humanos. Los amo por eso. Y si puedo formar parte de eso, me siento agradecida. Es mi forma de decirles con acciones que los amo, que los admiro, que cuentan conmigo. Que estaré al lado del charco de lodo o al salir de la cueva, como ellos han estado esperando por mí.
Esperar pacientemente es un acto de amor, no solo actuar. Ahora lo entiendo. No solo ayudo haciendo, a veces ayudo más dejando de hacer. Acompañar en la distancia y confiar en el otro y en mí.
martes, 2 de marzo de 2021
De dejar que las cosas se rompan..
Deja que las cosas se rompan Alejandra, déjalas que se rompan.
Hace menos de un mes tomé un taller que me confrontó, me puso de frente a mi miedo, a mi soledad. Estoy uniendo piezas solamente, aún no veo la imagen completa. Prosigo.
Hace pocos meses le pregunté a Paco cómo me había convertido en esta persona juiciosa, que sentía envidia por su hermano, que castigaba a su familia cuando no hacían lo que quería y que se cerraba cuando las cosas no eran como yo creía que debían ser. Le pregunté porque de verdad no me gusta ser así y necesitaba una respuesta, como si me dijera "toma esta llave, abre esta puerta y detrás está la causa y por ende, la solución para dejar de ser así". Pero en cambio Paco solo me dio, como es costumbre, una respuesta que me cagó de a madres porque no me dijo nada concreto. Me dijo que actuaba así porque tenía heridas que aún no había sanado. ¡Grande Paco! me dejaste igual o peor.
Durante el taller me vi a mi misma sentada, en mi cuarto como era costumbre de pequeña, jugando sola, deseando tener amigos o vecinos con quiénes compartir; veía la imagen de mí asomada al pasillo de la casa de mi madre, y fue como si ese pasillo fuera más largo y oscuro de lo que es en realidad, y al fondo solo veía a mi madre en la cocina, triste, enojada, dolida, sin percatarse de mí. Ahí entendí mucho de mi soledad, de mi necesidad de no dar problemas, de no hacer ruido, de sumirme en mis pensamientos, en mis fantasías, porque no me sentía vista por el mundo.
Me volví observadora, creía entender lo que le pasaba a los demás y por lo tanto, tener las respuestas a sus problemas. Creí que era suficiente con hacer lo que me tocaba de la mejor forma posible y que los demás solo tenían que hacer lo mismo. Con el tiempo eso se convirtió el resentimiento, enojo y mucha soberbia, por no entender cómo las personas no hacían solamente lo que les tocaba y ya.
Hace pocos días también confronté con mi egoísmo y mis caprichos. Con ser la favorita de mi padre y de Dios, con tener casi todo lo que había deseado, cómo y cuándo yo lo quería, con no saber recibir un "no" como respuesta, con no saber esperar. ¿Y cómo aprenderlo? si durante mi vida he trabajado duro y tomado decisiones difíciles para conseguir lo que quiero, ¡y se me ha dado!
No le tengo miedo a las alturas, le tengo miedo a caer, me cuesta soltarme cuando me encuentro colgada de algún lugar, aún que sean 10cm sobre el piso; cuando tengo que soltar algo y dejarlo caer al piso, siento como mis entrañas se contraen, me duele el estómago solo de imaginarme que algo que deje caer se va a romper. No me gusta que las cosas se caigan o se rompan.
Todas esas piezas las acomodo hoy de la siguiente forma:
Hoy me digo "deja que las cosas se rompan", ya no luches, suelta, enfrenta tu miedo, deja que las cosas se vayan al carajo si así deben ser, tírate al piso, llora, permite que te diseccionen y te despedacen y vuélvete a armar. No estas sola, tu puedes con esto. Deja que llegue el incendio y que abra todas las semillas en el suelo para poblar de nuevo el bosque, rómpete, ya llegará el tiempo de sanar y ser más entera.
Recuerdo el final de mi película favorita, esa escena donde Oliverio dice: "Ana me partió el corazón, pero al herirlo lo creó. Nunca lo entenderías, mi pobre Ana, mi querida Ana, nunca hubiera podido pagarte esto que hiciste en mí, iluminaste el lado oscuro de mi corazón". Las heridas no solo son lecciones, son parte del proceso de creación, de crecimiento, de cambio.
Recuerda esa canción que desde niña te sabes: "Si el grano de trigo no muere, si no muere solo quedará, pero si muere en abundancia dará, un fruto eterno que no morirá".
Tantas y tantas cosas que hablan de dejar que las cosas se rompan, de sanar.
¿Es que acaso no crees en lo que predicas? ¿Por qué el miedo entonces?
Rómpete Ale, suelta Ale, confía Ale, se paciente Ale, se humilde Ale, no empujes el río, no dejes que la vida sea, acepta que la vida Es. Vívela.
domingo, 28 de febrero de 2021
De las hijas favoritas..
Me senté al sol, rodeada de mis perros, con una taza de café y una mandarina. Me quedé escuchando las hojas al viento y los pájaros. Sentí paz y de pronto me pregunté desde dentro ¿quién soy? ¿por qué sufro? Y todo se me vino de golpe.
Pido perdón. A Dios, a la vida, al universo.
Soy y siempre he sido una de las hijas favoritas de Dios. ¿Cómo lo sé? Es sencillo, me ha dado tanto. Tanto que me volví arrogante y caprichosa.
Tengo más de lo que merezco. Explico:
Comenzaré por lo básico. Tengo un cuerpo sano a pesar de los malos tratos. Tengo salud a pesar de los descuidos; mi familia y seres queridos están sanos también.
Tengo una familia que ha hecho todo lo humanamente posible por aceptarme y hacerme sentir amada; amigos que corren en mi auxilio y celebran mis logros como si fueran suyos.
Me dedico a lo que amo; cada día soy testigo del milagro del cambio del ser humano. Y por si fuera poco, esa profesión me da para vivir mejor de lo que muchos podrían decir.
Mi mente es ágil, para comprender, para pensar, para empatizar con el otro; mi corazón es noble y me permite tratar con amor a los que me buscan para acompañarlos en el camino.
Y teniendo tanto me volví arrogante y caprichosa.
¿Qué cosa he deseado que no se me haya dado? Tan poco.
Me es difícil pensar en algo que no tenga.
Desde hace años dejé de ser la favorita de mi padre, hoy en día no me habla. Y no he podido aceptar que no me quiera como yo quiero o que no me trate como yo quiero. No he podido aceptar que tiene derecho a no querer hablarme, no he podido aceptar el hecho de no ser su consentida, de que elija estar lejos y hacer su vida de nuevo, como le plazca. No me ha sido suficiente con lo que me dio, quiero más y en ese querer más sufro.
Cuando las cosas no pasan cómo y cuándo yo quiero lo convierto en un problema. Me pregunto por qué y me genero dolor. No puedo aceptar un no como respuesta, porque creo que me lo merezco y que debería tenerlo.
Vivo en un pasado que no fue como yo esperaba. Me hago tanto daño viendo lo que me faltó sin comprender que todo eso templó mi carácter, que me ha hecho ser quién soy. Lo digo en serio, con el corazón en las manos escribiendo esto, y ya no quiero vivir así.
Quizás por eso siempre me ha molestado pedirle a Dios, cuánto más podría pedirle que no me haya dado ya.
Pido y me pido perdón por hacerme eso. Quiero liberarme, y el único camino que veo es hacerme cargo.
"Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar aquellas que puedo y sabiduría para reconocer la diferencia".
martes, 2 de febrero de 2021
Hasta entonces..
lunes, 1 de febrero de 2021
Probablemente borre esta entrada, solo que no puedo dejar de sonreír cuando recuerdo lo que me dijeron este fin de semana:
“Y pues te arreglas, pero no te pones botox”
Tengo muchas cosas que escribir, y tengo mucho trabajo, y muchas lecturas atrasadas de la maestría, y un viaje este jueves, y propuestas que enviar a algunas empresas, así que.. solo iré dejando ideas sueltas en lo que le doy forma en un momento de paz.
Por ejemplo, mi cabello huele a chocolate de nuevo y eso no me puso triste. Poco a poco voy soltando mi tristeza, ya estoy más en melancolía, y eso me agrada.
domingo, 31 de enero de 2021
De la forma en que te amaba..
Me encontré una nota que escribí el 17 de noviembre:
A mi espejo.
“Gracias a la vida, a Dios, a ti.
Estoy cansada física y mentalmente, no me siento elocuente. Pero solo quiero decirte gracias.
Cuando te veo, cuando hablo contigo, aprendo tanto de mí. Eres como ese reflejo de mí misma del que no puedo esconderme.
Me encanta que seas tan listo, me fascina que prestes atención a los detalles, también me molesta sobremanera lo anterior, y es que, de nuevo, no me dejas esconderme de mí.
Te admiro por tantas cosas, una de las mayores es que me pones a pensar, aunque no sea siempre agradable. Te respeto, por eso te escucho con atención y reviso tus palabras, porque sé que en ellas además de buena intención hay verdad. Te quiero tanto porque me hablas con sinceridad aunque no me guste nada lo que escucho y tú lo sepas. Te quiero porque me respetas y eres honesto. Te quiero porque me das tu opinión y me ayudas a ver cosas que no veo, porque pones las piezas en su lugar, porque me ves con ojos que yo no puedo.
Te amo. Por extraño que parezca, no por las coincidencias, sino porque me retas, estar contigo es retarme a mí misma, a ser mejor, en cada paso.
Hace algún tiempo escuché en alguna película la frase “me haces querer ser mejor persona” y me pareció muy bello decirle eso a alguien, sentir eso por alguien.
Quiero ser mejor desde que te conozco, quiero que estés siempre cierto de que doy mi mayor esfuerzo, de que te sientas orgulloso de mí, quiero que tengas la seguridad de que siempre trataré de recibir tus palabras y acomodarlas lo mejor que pueda, aunque a veces duela.
Desde que estoy a tu lado ha surgido dentro de mí el querer perdonarme, el querer verme de otra manera, no tan terrible como yo creía, hacer las pases con mi pasado, para ver si en algún momento me siento completamente segura de poder recibir un amor como el tuyo.
Yo no sé qué sigue, pero por lo poco que puedan expresar estas palabras de todo esto tan inefable que siento, sé que quiero esperar, sé que quiero ver qué pasará, no hay minuto a tu lado que no valore y que no te ame.”
Así de bonito te quería, así te veía, así me abrí y así confiaba. Ahora esas palabras me parecen tan ajenas y lejanas, como si hablara de alguien que no eres tú o como si no lo hubiera escrito yo.
A esto se refería Ale cuando me dijo que estaba orgullosa de la manera en la que me había vivido contigo, que fue diferente y que eso era mío.
Estoy orgullosa de mí y de mis amigos. Nadie me ha dicho nada malo de ti ni me han dejado hacerme la víctima. Solo me ayudan a escucharme y volver a tocar el piso con calidez y firmeza. Solo uno de ellos me dijo qué tal vez para ti yo había sido “aire” un “respiro de tu realidad” para poder volver a ella cuando hubieras descansado. Eso es lo más fuerte que he escuchado de ellos.
Borré la nota en mi celular pero la dejo aquí, como prueba de que te quise de esta forma, de lo que soy capaz.
Le pido a Dios que me ayude a sanar, para no sentirme engañada por ti, para no sentirme desechable, algo que cuando se deja de necesitar se tira. Le pido que me de paz para volver a confiar, para perdonarme y perdonarte, para no hacer más profunda mi herida y mi miedo, para que llegue el día en el que crea que me merezco ser amada así como tú me decías, solo que esa vez sea verdad.
sábado, 30 de enero de 2021
De ti sí..
De ti sí me enamoré, te creí todas y cada una de tus palabras aún cuando tú mismo dudaras, contigo me mostré totalmente como era, aún con mis siete personalidades, te dejé verme fuerte y vulnerable, te cargué y dejé que me cargaras, te di amor y creí que me amabas, me puse de rodillas, te tomé en mis brazos, hice a un lado mi historia y me reconocí como una mujer con miedo de ser amada, y me mantuve firme pese a todo, jamás te dije nada que no pudiera sostener, estuve hasta el último momento que me dejaste, te disfruté en silencio y a carcajadas.
No fuiste como los demás, y eso me cala hondo y me cala más, porque yo tampoco fui cualquiera, fui real.
jueves, 28 de enero de 2021
De las pequeñas interacciones..
De ir sanando..
Hoy por la mañana canté y bailé. Fue solo un ratito, pequeñas señales de que mi corazón es fuerte y sabio y esta sanando.
También desayuné con un gran amigo quién, además de escucharme y compartirme un poco de su vida me regaló grandes lecciones.
Tiene 6 años que comenzó a cultivar una relación con Dios y cuando lo escucho sano, porque le creo, veo congruencia en su vida y sus palabras, siento amor en él, no me habla de un Dios al que le tema o ante el que sienta vergüenza. Me gusta hablar con él porque compartirnos, cada quién desde su trinchera los mismos idéales y nos respetamos.
A penas es la 1 de la tarde y mi corazón late con esperanza.
Gracias a la vida que me regala tanto.
El arte de NO enfermarte..
Si no quieres enfermarte…Habla de Tus Sentimientos.
Emociones y sentimientos que son escondidos, reprimidos, terminan en enfermedades como: gastritis, úlcera, dolores lumbares, dolor en la columna. Con el tiempo, la represión de los sentimientos degenera hasta el cáncer. Entonces, vamos a sincerar, confidenciar, compartir nuestra intimidad, nuestros “secretos”, ¡nuestros errores!… El diálogo, el hablar, la palabra, ¡son un poderoso remedio y una excelente terapia!
Si no quieres enfermarte …Toma Decisiones.
La persona indecisa permanece en la duda, en la ansiedad, en la angustia. La indecisión acumula problemas, preocupaciones, agresiones. La historia humana está hecha de decisiones. Para decidir es preciso saber renunciar, saber perder ventajas y para ganar otras. Las personas indecisas son víctimas de dolencias nerviosas, gástricas y problemas de la piel.
Si no quieres enfermarte …Busca Soluciones.
La personas negativas no consiguen soluciones y aumentan los problemas. Prefieren la lamentación, la murmuración, el pesimismo. Mejor es encender un fósforo que lamentar la oscuridad. Una abeja es pequeña, pero produce lo más dulce que existe. Somos lo que pensamos. El pensamiento negativo genera energía negativa que se transforma en enfermedad.
Si no quieres enfermarte…No Vivas de las Apariencias.
Quien esconde la realidad, finge, hace poses, quiere siempre dar la impresión de estar bien, quiere mostrarse perfecto, bonachón, etc… y está acumulando toneladas de peso… Una estatua de bronce con pies de barro. Nada peor para la salud que vivir de apariencias y fachadas. Son personas con mucho barniz y poca raíz. Su destino es la farmacia, el hospital, el dolor.
Si no quieres enfermarte …Acéptate
El rechazo de sí mismo, la ausencia de autoestima, hace que nos volvamos ajenos a nosotros mismos. Ser uno mismo es el núcleo de una vida saludable. Quienes no se aceptan a sí mismos, son envidiosos, celosos, imitadores, competitivos, destructivos. Aceptarse, aceptar ser aceptado, aceptar las críticas, es sabiduría, buen sentido y terapia.
Si no quieres enfermarte …Confía
Quien no confía, no se comunica, no se abre, no se relaciona, no crea relaciones estables y profundas, no sabe hacer amistades verdaderas. Sin confianza, no hay relaciones. La desconfianza es falta de fe en sí, en los otros y en Dios.
Si no quieres enfermarte …No Vivas Siempre Triste.
El buen humor, la risa, el reposo, la alegría, recuperan la salud y traen larga vida. La persona alegre tiene el don de alegrar el ambiente donde vive. “El buen humor nos salva de las manos del doctor”. La alegría es salud y terapia.
Desconozco el autor.
martes, 26 de enero de 2021
Él no me quiso..
Quiere mis buenos ratos
mis sonrisas, mis días soleados
mi pelo largo y mis ganas de viajar...
Quiere el orden de mi vida,
y el desorden de mi cama
los abrazos que terminan en orgasmo
y los besos que despiertan
las ansías a mitad de la noche.
Quiere mis manos en las suyas
pero no quiere que caminemos juntos.
No quiere lágrimas
ni cielos nublados
no le gusta mi cabello corto
ni la pesadez que a veces
me obliga a quedarme en casa.
No busca salvar tormentas
ni abrazarme cuando soy huracán.
Sólo quiere que le escriba sobre el amor,
pero no se aventura a amarme...
Y aunque lo que yo sentía
por él me llenaba
y me hacia florecer...
No... él no me quiso».
lunes, 25 de enero de 2021
De mis maestros..
¡CÓMO QUIERO A PACO!
Deseo que la vida me permita ser tan buena como mis maestros. Como luza que me permitió verme y sentirme aceptada, que me mostró un camino que me ha llevado a ser quién soy; como Alma, que me pega una chinga y me hace sacar lo mejor de mí al levantarme, para vivir con más responsabilidad esta profesión que elegí; como Paco, que no me deja escapar de mí misma cuando lo que veo me abruma, que me aterriza con amor y me hace tomar responsabilidad desde nuevos ángulos.
Deseo ser un poquito de guía para las personas que me dejan acompañarlos como ellos tres lo han sido para mí.
Hoy tuve sesión con Paco y me siento más ligera, más tranquila, eso no se lo pago con dinero. La forma en la que me escucha y dice solo lo justo y necesario, como se ríe de mis dramas y hace que me ría de mí misma, como me valida a mí, mis sentimientos y sobre todo mi sensibilidad clínica e intuición, como me muestra dónde estoy herida y me invita a que lo sane con paciencia y con amor.
Hoy le doy gracias a Dios por ponerlos en mi camino y me agradezco a mí por dejarme guiar.
Hoy es el primer día en el que puedo dar gracias con mi corazón.
Ya me extrañaba.
viernes, 22 de enero de 2021
Dejen que me cure, ¡carajo!.
Una de esas almas maravillosas que tengo por amigos me envió esto, quizás por aquello de que ahora sí me ven tan jodida que andan todos rondándome o porque ahora sí estoy diciendo que ando tan jodida que necesito que me ronden:
“ Uno tiene que curarse primero. Te andan obligando a disfrutar el momento, a soltar lo que te hace mal, a dejarte fluir con las circunstancias y a entregarle todo al Universo para que suceda lo que convenga. Uno primero tiene que curarse. Dejen de mentirle a la gente rota que todos sabemos que a nadie deja de sangrarle la herida por poner las patas en el agua y acariciar al perro mientras se les agradece la existencia a las tostadas que comemos todas las mañanas. La gente pide magia para que no duela y entonces se lo cree, y después los ves por ahi sintiendo culpa por no tener los huevos necesarios para salir a bailar y reírse a carcajadas mientras acaba de enterrar en el medio del pecho al amor de su vida. Termínenla. La gente rota guarda pedazos de vida que necesita sanar. Necesitan abrazos que se acomoden como mantas capaces de apretarles bien los cuerpos hasta que dejen de supurar. Tienen que dejar de supurar. Tienen que sanar. Están lastimados, no son boludos. No necesitan escuchar lo que hace rato están tratando de hacer y no pueden. A veces no se puede viejo, no se puede. Es que la vida a veces duele. Duele. La pérdidas, los desengaños, los desencuentros, los abandonos, las decepciones, los sueños frustrados, las promesas incumplidas... Duele. Todo eso duele. Entonces antes de meter las patas en el agua y sacarse una selfie acariciando al perro, tienen que sanar. Y para sanar hay que saber frenar. Mirar lo que nos sacudió el cuerpo y el bocho y frenar. Frenar para ver, para entender, para reconstruir y también muchas veces para terminar de destruir. Cortenla con esas boludeces de que el que no se anima no es valiente, agitando esa pseudo libertad que se supone hay que poner en marcha porque mañana puede ser que se termine el cuento. Dejen de molestar a la gente que está haciendo su duelo, que se está encontrando con su pena con su soledad y sus vacíos. Respeten. No sean mentirosos. Todos sabemos que a veces simplemente no se puede. No se puede. Esa gente se está sanando. Se está enfrentando a sus fantasmas y a sus tormentas porque para poder salir a bailar con la música a todo lo que da, primero hay que saber curarse. Eso es la vida. Asumirlo es el paso necesario para poder pararse cuando se pueda y como se pueda. No apuren a la gente. Dejen que se curen, carajo, Y después quizá si. Con menos dolor, con la herida ya sanada y con el cuerpo mas liviano, que pongan las patas donde las quieran poner , que cumplan esa cuenta pendiente por hacer, que llamen a quien tengan que llamar, perdonar a quien no pudieron perdonar y que si se les canta el culo le agradezcan al Universo y a las tostadas por todo lo que les da. Pero dejen que la gente se sane . Dejen que se curen, carajo”.
Lorena Pronsky
Dejen que me cure carajo, abrácenme y dejen que me cure. Ya no me digan que vienen cosas mejores, que esto también pasará, qué pasó así porque así tenía que pasar. Todo eso ya lo sé chingado. Ahora solo quiero curarme y ya, porque me duele, se me cayeron las ganas y las esperanzas, la confianza en las palabras, se me cayó la ilusión.
Dejen que me cure y después vemos lo demás, que de esto no me voy a morir, pero una parte de mi sí murió.
jueves, 21 de enero de 2021
De los que han sido..
De las reflexiones después de hablar con los que han sido:
Todos me dicen que se volvieron mejores después de mí. Ninguno se volvió mejor quedándose conmigo. Que triste.
Tu no fuiste como los que han sido, a ti te confesé mi mayor miedo cuando te dije que se me hacía difícil creer que alguien me amara tanto como para hacer todo eso para estar conmigo y tú respondiste “te amo tanto”, al final ese tanto no alcanzó y mi miedo se hizo real.
Los otros lastimaron, sí, pero tú golpeaste donde no tenías que golpear, ya no puedo pensar en mí volviendo a creer o volviendo a confiar.
De las palabras..
Palabras que cambiaron mi vida:
- ¿Quieres que esté? Siempre.
- Me hace mucha ilusión preguntarte si quieres ser mi novia.
- ¿Quieres soltarme? No quiero, necesito soltarte.
miércoles, 20 de enero de 2021
De mis pesadillas..
Los sueños se están haciendo más intensos. Escribo dos pesadillas porque con Paco puedo trabajarlas.
1. Estaba en la casa de mi mamá en el cuarto que otrora fuera mío. Era de noche, había una especie de fiesta en la casa, no recuerdo bien quiénes estaban, eso no es lo importante. Cuando entro al cuarto está la Koko conmigo y veo que comienza a chillar y a retorcerse, entonces en mi cabeza pienso como si fuera lo más lógico, qué hay un espíritu en el cuarto y que tengo que comenzar a rezar. Empiezo a rezar y solo puedo ver cómo lastiman más y más a la Koko hasta que de la angustia comienzo a olvidar las palabras y no puedo seguir rezando. Me despierto llorando en el momento justo donde creo que la Koko muere del dolor.
2. Fue un sueño muy largo, la parte que recuerdo es que después de haber hecho muchas cosas durante el día iba con mis hermanos en una camioneta, ellos dos iban en frente y yo en la caja atrás con el Nico, mi perro que no podía caminar bien con sus patas traseras. Yo lo llevaba en brazos junto con varias bolsas y mochilas que me rodeaban. En algún momento del sueño me debo quedar dormida porque de pronto despierto sobresaltada como tratando de recordar donde estaba, veo a mí al rededor y veo todas las bolsas y mochilas pero no veo al Nico. Comienzo a entrar en pánico y noto que tengo su correa todavía en mi mano, la sigo hasta que veo que sale por un lado de la caja de la camioneta, me asomo y lo veo caminando medio a rastras tratando de seguir el paso del coche. Golpeo con desesperación la cabina para que mi hermano pare. De detienen. Me bajo de un brinco y lo levanto, estaba sin aliento y con sus patas traseras destrozadas llenas de sangre, y estando en mi brazos muere.
Lo malo de las pesadillas cuando duermes solo es que no hay nadie que te diga que fue solo un sueño, que tardas en tomar conciencia de que no fue real, que te quedas llorando en la oscuridad, tratando de borrar esas imágenes de tu cabeza y que al final no quieres volver a dormir por no querer volver a soñar.
Hoy comencé mi día así. El récord de no llorar comienza de cero de nuevo. Pinches pesadillas, pinche noche, pinche día.
martes, 19 de enero de 2021
De lo que he hecho..
He tenido momentos más prolongados de calma. He estado estirando mucho, ya que, como casi no he comido no puedo hacer ejercicio intenso sin desmayarme (jajaja?). He cambiado la música que escucho, he borrado todas las fotos y cambiado mi fondo de pantalla del celular. He respirado profundo muchísimas veces cada día. He estado pidiendo ayuda a mis amigos. He dicho “estoy muy triste” en cada conversación en donde me preguntan cómo estoy. He escrito y borrado y vuelto a escribir.
Hoy logré llegar hasta las 15:20 sin llorar.
Un día a la vez.
De los cuentitos a distancia..
El domingo recibí un mensaje que me sacudió.
El mensaje fue de Isaac, aquel que otrora fue mi novio y más reciente, mi amigo. Tiene ya casi un mes en el hospital, debatiéndose entre la vida y la muerte, superando un coma, dos operaciones y una prótesis en su estómago. Yo no había tenido el valor de mandarle mensaje, a pesar de que personas cercanas me preguntaban por él, una de ellas fue Luz Aydee.
Yo no le escribí, el me escribió. Me preguntó de qué trataba un libro de Benedetti, la conversación fue la siguiente:
- ¿De qué se trata el libro “vivir adrede”?
- Son cuentitos. ¿Cómo estas?
- Tratando de vivir y hasta ahora... lográndolo. Ha sido duro... particularmente hoy. Murió mi padre Alejandra. Y yo aún sin salir del hospital.
- Supe que estabas en el hospital. Revisé si tenía tu número de celular y sí, nunca mandé mensaje porque no sabía qué decir. Ahora me encuentro con menos qué saber decir más que lo siento tanto.
- No me hubiera llegado, apenas hoy tengo celular. Y antes no tenia la fuerza para sostenerlo.
- Si pudiera te daría un abrazo. Creo que eso diría mejor lo que quisiera expresarte.
- Cuando puedas... léeme un cuentito... que me ayude con la esperanza y con la fuerza. Esa es mi búsqueda ahorita... por eso pregunté por el libro.
- La esperanza de Benedetti no es como la esperanza conocida.
- Lo sé... lo recuerdo de ti. No tiene que ser hoy y no tiene que ser de ahí.
- Buscaré uno que me gustaría leerte. Trataré de que el audio sea corto.
- Sí... escucharte siempre es un gusto. El audio está bien, lo puedo poner junto a mi oído y cerrar los ojos.
Desde entonces le he mandado audios con poemas y fragmentos de cuentos o novelas por la noche.
Me duele lo que le pasa, es extraño que él me haya escrito a mí y no yo a él para preguntarle cómo estaba, me avergüenza un poco, sin embargo, no hubo introducción ni reclamo, solo una pregunta y lo demás fluyó natural. Me escribió para que le ayudara con su fuerza y su esperanza. A veces siento que la gente me quiere más de lo que merezco, otras veces me reconforta saber que me quieren, y justo en esta situación me alegra poder enviarle audios por la noche y acompañarle de la forma que él sabe que yo sé.
lunes, 18 de enero de 2021
Del sentirme sola de ti..
Te pedí que no me respondieras si te escribía. No soy fuerte. Que solo me respondieras si te llamaba, por si era una emergencia. Espero eso sea posible todavía.
Escribirte todo lo que he pensando, contarte como amigo, como aquel que entendía todas las locuras que iba descubriendo en el camino, escribirte porque así es como me salen mejor, más fluidos y claros los sentimientos.
Sé que tenía que pedirte que no me respondieras, a penas van unos días y siento que se me sale por los poros todo lo que quisiera decirte.
¿Por qué te extraño tanto?
Hace unos días compartía en redes lo siguiente:
“De niño me sentía solo, y todavía me siento así, porque sé cosas e insinúo cosas que otros parecen no conocer, y la mayoría no quiere saberlas. La soledad no consiste en no tener personas alrededor, sino en no poder comunicar las cosas que a uno le parecen importantes, o de callar ciertos puntos de vista que otros encuentran inadmisibles”.
La frase se atribuye a Carl Jung, y me hizo entender por qué me duele no hablarte. Contigo siempre sentí que podía hablar de cualquier cosa, que me escuchabas, me entendías y a veces que te emocionabas o conmovías por lo que te compartía.
Siempre siempre me sentí entendida y aceptada. En esos momentos me sentí feliz.
Y ahora me siento sola.
domingo, 17 de enero de 2021
De las piezas que veo..
Día 17 de llorar a diario.
Quiero pensar que las piezas comienzan a acomodarse. Trataré de ser lo más clara posible en esta redacción, para que dentro de 10 años, a esa Alejandra de entonces, le ayude a ver el sentido de todo esto.
El viernes me costó levantarme, básicamente Omar me tuvo que venir a sacar de entre las cobijas, el llanto y los mocos en los que me encontraba envuelta, me dejó llorar un poco más, me escuchó, me dio un raspado de piña y me dijo "Alejandra ya basta".
Omar fue mi atleta hace 10 años, y me decía:
"Cuando comenzaste a trabajar conmigo yo estaba en un extremo de no sentir, y tu sabes lo difícil que fue para mí todo ese proceso, y el miedo que tuve cuando comencé a sentir. Pero veme ahora, me siento feliz, y ahora es real. No creo que le hagas daño a la gente, a mí no me lo hiciste, me ayudaste a verme y me acompañaste en un proceso muy complicado, y creo que ese es tu súper poder, le ayudas a la gente a ver su sombra. No sé si es por que Luz Aydee hizo que te sintieras muy cómoda con esa parte tuya, pero ahora haces que los demás, por lo menos yo, me sintiera cómodo con ello. Solo creo que necesitas aprender a manejarlo, porque no todos están listos para ver eso de ellos mismos".
Yo le dije:
"Seguramente por eso me caía tan mal la pendeja de la Vanya en Umbrella Academy, porque todo el tiempo se la lleva quejándose de su poder y nada más la caga".
Cuando logré incorporarme ese día llegué al consultorio y Ale igual me escuchó y dentro de todo lo que me dijo, al final me explicaba:
"Amiga, ese es el precio de tu rol, aprendiste a sacrificarte para que los demás estuvieran bien. Creo que eso es lo que Alma trataba de decirte, todavía no lo tengo muy claro amiga, pero debe ser por ahí".
Yo le comenté que en Obregón, Luza me había constelado y había salido el tema de mi papá, y le decía:
"Ella, al final de la constelación me dijo que mi papá no podía verme, que verme lo confrontaba con su realidad, lo hacía ver todo lo que no le gustaba, como por ejemplo, que ahora soy adulto y él un anciano. Ahora pienso que va muchísimo más allá. Nunca lo dejé que se hiciera pendejo, ni cuando nací. Mi madre me contó que cuando estaba embarazada de mí, mi papá la amenazó con llevarla a parir a un hospital privado porque en cuanto naciera me iban a llevar a hacer la prueba de paternidad, que mi abuela paterna le dijo que los dos hijos mayores sí podían entrar a su casa, menos la chiquita; y nazco y soy la más parecida a él. También en un trabajo en la maestría me di cuenta de cómo mi mamá me utilizaba para hacer sentir culpable a mi papá y pedirle lo que necesitábamos, me mandaba a mí a pedirle dinero o a preguntarle cosas, y cómo no, si mi papá nada más de verme debió de haber sentido culpa de rechazarme. Después crezco y obviamente de carácter también soy la más parecida a él y nunca dejé de decirle lo que pensaba, y conforme crecía se lo decía con más enojo, más agresiva. Tengo toda la vida siendo espejo de lo que no quiere ver".
Después de todo eso, lloré mucho y comencé a pensar lo siguiente:
No es casualidad mi rol, aprendí a amortiguar todo el desmadre de mi familia, aprendí a estar pendiente de todo lo que pasaba afuera, a no ser cuidada sino a cuidar, a ser recta, perfecta, ejemplar y sobre todo a no pedir, cómo se supone que pidiera si yo sabía que no había dinero, ni tiempo para nada más, y así no dar más problemas de los que ya había y para tratar de hacer felices y orgullosos a mis padres. Aprendí que debía portarme bien, tanto que hoy, si alguien va a gritarme a mi trabajo, le digo que pase, intento que se sienta cómoda y recibo las palabras sin meter las manos, porque al final "yo la entiendo". Ale me decía riéndose "Ay! amiga, nada más te faltó ofrecerle café".
Mi rol de espejo es todavía más profundo, menos consciente, por eso me ha costado mucho comprenderlo. Desde que nací he sido reflejo de lo que otros no quieren aceptar de ellos mismos. Lo que Luza hizo fue ayudarme a darle un uso terapéutico, me enseñó a dejar de temerle a mi sombra, a ver en ella grandes oportunidades de conocerme, integrarme y crecer. Me enseñó que "eso" también formaba parte de mí y que si lo reconocía podría integrarlo y no dejar que me controlara. Hoy por hoy no pongo resistencia para reconocer muchas cosas de mi sombra, no me cuesta trabajo levantar la mano en clase y decir "le tengo envidia a mi hermano" o hablar de muchos de mis errores.
No me gustan los corazones nobles y buenos porque sean nobles y buenos, me gustan porque puedo ver en ellos también ese otro lado, el menos brillante, el menos perfecto, los veo más completos y los veo hermosos. Ahora lo entiendo, cada una de las personas a las que he sentido que he corrompido las vi más completas y así las acepté, desde ahí las quiero o las amo. Es por eso que se abren y se permiten conmigo tantas cosas, porque mi lado favorito en ellos no es su lado de luz, sino la oscuridad, lo que los hace humanos, imperfectos, menos nobles o estoicos. Por eso puedo decirles a la cara lo que siento y pienso, por eso me relaciono con la persona, no con su máscara.
Sin embargo, ya no quiero pasar por lo que estoy pasando hoy, porque ahí es donde entra mi co-dependencia, cuando me responsabilizo de la felicidad de los demás, cuando me sacrifico yo para que los demás estén bien, cuando me siento culpable de lo que los demás hacen, sienten o piensan. Ya no soy una niña que ve a su mamá sufriendo, a la que mandan a "ablandar" a papá, ya no necesito cargar con hacer a los demás sentirse contentos. Ale, eso nunca funcionó, jamás lograste que tu mamá fuera feliz, o que tu papá cambiara o que tu familia estuviera unida, nunca lo lograste, nunca funcionó, simplemente porque no iba a funcionar porque no era tu responsabilidad. Era tu deseo desde tu corazón y desde tu amor, más era también una fantasía de niña, alimentada por esos momentos en donde parecía funcionar, donde mamá sonreía o donde papá te tomaba en sus hombros, alimentada por todo el orgullo que decía que sentían por ti, sin embargo Ale, jamás funcionó.
Está bien, acepto que soy espejo, que ese es mi don, ver a las personas más completas, ver su sombra, permitirles ver su sombra y, si ellos me lo permiten quererlos así y acompañarlos en su proceso de reintegración.
Está bien, reconozco que no hay algo que pueda hacer para que quién no quiere ser feliz, lo sea, que el bienestar de los demás no es mi responsabilidad, solo puedo caminar con ellos más no cargarlos, la vida de cada quién es responsabilidad de cada quien.
Ahora comienzo a entender a Alma, si me sacrifico y acepto, desde ese rol en donde no recibo, donde no pido, donde no me dejo cuidar, me instalo en la herida, en esa herida donde no creo que merezca, donde creo que si los demás me dan es un esfuerzo, dónde no me siento digna de que me quieran y luchen por mí, de que me den mi lugar, y entonces me cierro, me resiento, siento envidia, me siento sola; y desde ahí también castigo, con palabras hirientes, con distancia, con silencios, desde ahí los juzgo, desde ahí hago y me hago daño.
Tengo muchas cosas por las cuales pedir perdón, y sobre todo perdonarme. Como dijo Omar:
¡Alejandra, ya basta!
De una mente sin recuerdos..
It's a lonely place at the best of times, Lord knows
I won't lie to you, I could have given you more
But life got fast, good things don't last anymore
It takes me back to a sweeter time
But I let it go
I let you go
You run through my head, in and out of my dreams
Breathe for a minute, try and focus on me
But I can't think of anyone else
Now my heart is broken and I'm crying on the floor
And every part of me hopes you walk through the door
But you're not here, baby, and I can't love anyone else
'Til I forgive myself
Guess we'll never know all the beautiful things we could be
jueves, 14 de enero de 2021
De mi padre.
Llegó la hora de liberarte de mis expectativas padre mío...
"..Ya no quiero ni un padre bueno ni uno malo, ni uno ausente o presente, ahora sólo quiero tener un padre feliz. Uno que haga las paces con la vida y que aproveche a su familia, que sea la mitad de buen abuelo como lo fue de padre conmigo, uno que pueda sentarse a la mesa en navidad sin sentirse extraño, uno que entienda que yo sé que hizo lo mejor que pudo con lo que tenía, uno que sepa que gracias a él soy lo que soy y que con nada podré pagárselo, uno que al dormir se lleve una sonrisa a la cama sabiendo que, a pesar de todo, es un gran padre."
http://sakurandra.blogspot.com/2015/09/de-mi-padre.html
miércoles, 13 de enero de 2021
De esos 2269 días y contando.
Hay Ale, leerte a través de los años solo me hace quererte más.. sigo siendo la misma.
"Sigo siendo aquella niña que se perdía en la contemplación de una rama, que jugaba a crear con papel o plastilina, sigo siendo aquella joven que descubrió que no era el amor lo que dolía, la ilusa que pensó que el mundo era un todo y que había que ser valiente para vivirlo.
Sigo siendo yo, con menos dudas y menos respuestas, y así quiero irme despidiendo de la vida, hasta que todas las preguntas se vuelvan una y todas las respuestas una sola sean."martes, 12 de enero de 2021
De la soledad.
Deben ser más de 6 años desde que me gusta estar sola en los momentos difíciles, y a la vez sentirme acompañada..
"Me gusta estar sola en los momentos difíciles sabiendo que, en cuánto lo necesite, puedo contar con alguien.
Como cuando viajé a otra ciudad a miles de kilómetros de aquí sólo para dormir más de 12 horas, y mi amiga, que no sabía qué pasaba o qué hacer, solamente me dejó comida al lado de la cama y subía de vez en cuando a la habitación a ver si ya estaba lista para salir.Hoy me caería bien un abrazo."
lunes, 11 de enero de 2021
Recuerdo de mí.
Hace 10 años y sigo pidiendo lo mismo Ale...
"¿Qué ves en mi cuándo me miras?
¿una amiga?¿una mujer?
¿alguien a quién salvar?
¿alguien qué te salve?
¿un recuerdo?
¿una posibilidad?
¿culpa, remordimiento?
¿sabes qué me gustaría que vieras?
A mi, con altos y bajos, con buenos y malos, con oportunidades y pérdidas, como alguien en quién apoyarte y a quién apoyar..
Veme a mi solamente, como un todo como una unidad, no puedo ser menos de lo que soy y, aunque sé que habré de ser más en un futuro lo que soy ahora deberá bastarte..
Espero algún día dejar de recordarte algo o alguien y que cuándo me pienses te acuerdes sólo de mi."
domingo, 10 de enero de 2021
Nuestra mejor versión.
Cada día de lecturas me reconforta Ale, sin saberlo ya me habías escrito muchos años antes para curarme.
¿Quién soy yo para decirte lo que debes ser?
el mismo que habrás de ser tu cuando pretendas cambiarme, nadie.No has venido a éste mundo para complacerme
no lo intentes, nada ni nadie es tan importante.
¿Sabes cuánto me lastima que me pidas que cambie?
Me haces sentir que lo que fui ayer, hoy ya no es suficiente
que no me aceptas ni me quieres como soy,
no me presiones te pido, tengo mi ritmo, se paciente.
Te ofrezco lo que sigue, si te parece,
tu habrás de dejarme ser yo,
y mientras lo que soy te sea suficiente,
aquí tienes mi mano, mi amor y mi apoyo
para que seamos juntos nuestra mejor y más honesta versión.
sábado, 9 de enero de 2021
Lo que no sé del amor.
Debo entender que la comodidad que me brinda la rutina es falsa, porque la vida está en constante cambio, por eso es necesario aprender a tolerar la inseguridad natural que se maneja en la vida cotidiana.
Debo aceptar que a quien le agrado hoy, no es seguro que le agrade mañana. Y eso no tiene por qué ofenderme si lo acepto. Si acepto que a veces las personas no pueden dar más. Si acepto que quien esté conmigo tiene derecho a no estarlo y a que yo ya no le guste. Si acepto que quien amo, tiene derecho a tomar sus propias decisiones, aunque a mi no me satisfagan.
Debo recordar que a veces, lo bueno se obtiene esperando y presionando se arruina. Por eso es necesario tener paciencia, esperar tranquilamente y recordar... Que la impaciencia es producto de un impulso emocional que tal vez pronto pasará. Que la impaciencia asfixia a quien está conmigo. Que la presión se puede convertir en irrespeto. Que tomar una decisión mientras estoy impaciente es peligroso, porque estoy influida por un estado emocional extremo y pierdo toda objetividad, ahí no va mi verdad, va mi impulso, mi compulsión , y podría hacer algo de lo que me arrepienta.
Además, si soy paciente no veré como sufrimiento el tiempo que estoy en espera lo que me decías ayer. Debo aprender a no ser posesiva. El que alguien se vaya no es perder una pertenencia que me gustaba mucho. Mi pareja no es mía, es prestada, y "su dueño" tiene derecho a llevársela cuando desee.
Y aunque "ser dueña" de alguien brinde más seguridad que tenerlo prestado, debo entender que eso es una ilusión. Aunque crea que es mío, no lo es, por lo tanto... No puedo decidir sobre la vida de quien esté conmigo. No puedo esperar que haga sólo lo que yo desee. No puedo controlarle , manipularle, adueñarme de él, ni controlar su destino. No debo reclamarle a la vida porque me quitó lo que me prestó. Pero sobre todo,
Debo aprender que nunca dejaré de aprender, y que mientras continúo aprendiendo, debo permitirme vivir y sentir. Y ahora, que me empiezo a recuperar de los dolores que sufrí gracias a que ni siquiera había aprendido que había mucho que aprender, lo único que me queda es, tomar un gran suspiro y decirme a mí mismo... VUELVO A EMPEZAR...
Anónimo..."