lunes, 31 de mayo de 2021

De lo normal..

Un día decirnos “te amo” será normal. Rozar tu mano con la mía mientras manejo será normal. Un día recargar mi cabeza en tu hombro será normal. Decirte buenos días y buenas noches será normal. Quizás también lo sea el ir en apoyo del otro al primer llamado, el secarnos las lágrimas, el reírnos a carcajadas. Un día ver llegar un mensaje con tu nombre será normal. Comprar comida será normal. Lavar la ropa, sacar la basura, apagar la luz del baño será normal. Abrazarnos por la noche compartiendo la misma cama será normal. Que me escuches hablar dormida, llorar dormida, reír dormida, todo eso será normal. Contarnos nuestro día haya sido malo o bueno también será normal. 

Yo espero ese día, en el que sin darme cuenta todo eso y mucho más sea tan normal que pueda dar gracias al cielo porque nos ganamos que estar el uno para el otro sea la norma, parte de cada día por el resto de nuestros días. Que cuando piense en mi vida te vea siempre presente, que imagine el futuro contigo porque eso es lo normal. Que no haya otra forma de ver las cosas, de vivir la vida. Que estar a tu lado, compartir tu paso, sujetar tu mano sea lo normal. 

Que maravilla de vida tan normal, donde la felicidad sea la norma, donde los cuidados sean la norma, donde el amor y el respeto por el otro sean la norma, donde pensarte, extrañarte, desearte bienestar sean la norma. 

Hoy duermo pidiéndole a Dios que me permita la dicha de una vida  a tu lado, de una vida normal.

viernes, 23 de abril de 2021

Viajar ligero. 
Solo con aquello necesario para el alma, la vida, el corazón. 
Lo demás es prescindible, reemplazable.
Viajar solo con lo justo, lo que cabe en los recuerdos...

Del soltar cargas..

Hoy me desperté cansada como es costumbre y pensé “estoy cortando lazos, cerrando ciclos, soltando pendientes” y es verdad; mis cumpleaños me encantan, suelo pasarlos rodeada de gente que quiero y me quiere y este no será la excepción. 

No deseo comenzar mis 35 años con más pendientes de los que está en mi control solucionar. Quiero recibir este nuevo ciclo lo más ligera posible, de miedos, de dudas, de deudas, de pesares y ataduras, de todo aquello que no me hace volar más alto. 

Tengo ya 14 años de trabajar en mí en terapia y he llegado a algunas conclusiones, estás son las más presentes hasta ahora:

  • Tengo talento para la psicoterapia. 
  • Si no me abro, los demás no pueden saber quién soy ni qué necesito.
  • Soy valiente.
  • Hago lo que me dice el corazón.
  • Mi lado oscuro es un gran maestro.
  • Lo que me lastima de los demás son mis expectativas.
  • Necesito dejar de contarme la misma historia y darme cuenta que he cambiado.
  • Si me descuido me es sencillo lastimarme.
  • Doy mucho porque soy mucho.
  • Me merezco lo que tengo.
  • Necesito reconocerme más.
  • Las buenas personas no llegan a mi vida por casualidad.
  • Es importante que siempre tenga en cuenta el límite de mi dignidad.
  • No soy el aire de los demás.
Hay muchísimas cosas más, solo que hoy en día estoy enfocada en permitirme recibir lo que me merezco y en no quedarme donde no me den eso. Es una lección difícil que sé habrá de traerme gran crecimiento y abrirá una nueva etapa en mi vida. 

¡Que comiencen las fiestas.. adoro celebrar la vida!


jueves, 22 de abril de 2021

De cortar lazos..

 Si me conoces de cinco o seis años acá sabrás que tengo serios conflictos con mi padre. 

Hoy terminé el último lazo que tenía pendiente con él desde mi enojo, seguir enojada con él de alguna forma retorcida me hacía seguir unida a él. Eso se terminó. 

De ahora en adelante me queda de él su apellido, el 50% de mis genes y aquellos recuerdos en los que lo conservo con amor y pesar. 

Ya no más papá. Se acabó. Definitivamente ya no estoy enojada contigo, ya ni eso queda. Ya no puedo decir “quisiera que mi padre se muriera”, por el contrario, ahora escucho la música que ponías cuando era pequeña y sonrío y canto y lloro de bonito, por esos años en donde fui feliz contigo. 

Seguramente algún día habré de escribirte desde la gratitud y el amor que te tengo, en dónde te desee que seas muy feliz, sin la condición de que me hagas caso y con el reconocimiento de la libertad de hacer con tu vida lo que mejor te parezca. 

Dos cosas se me ocurren agradecerte de momento: que me hayas educado con criterio, aunque eso significara que al crecer habría de juzgarte, y que me hayas inculcado el no tener arrepentimientos sobre mi vida y decisiones; sin saberlo sembrabas en mí ideas que habrían de florecer de manera maravillosa. Gracias por eso papá.

martes, 20 de abril de 2021

De las comillas..

 “Fíjese que cuando sonríe se le forman unas comillas en cada extremo de la boca. Esa, su boca, es mi cita favorita”.

Ya lo dijo Benedetti, esas comillas al extremo de tu boca cuando sonríes. Y no solo es eso, sino la forma en la que esa, tu sonrisa tan espontánea y pueril, hace que tus ojos se pongan chinitos.

(Abro paréntesis para verme a mí misma escribiendo “chinitos” y pienso que debo tener esa cara de estúpida que pongo al verte o recordar aquellas cosas que me dan ternura de ti. Cierro paréntesis).

Esa tu sonrisa que pocas veces veo, aunque de un tiempo para acá la portas más seguido, esa tu sonrisa por la que todo vale, el esfuerzo, el tiempo extra, las prisas; esa tu sonrisa por la que he hecho de todo lo que me ha sido posible; esa tu sonrisa que me hace sonreír al recordarte. 



domingo, 18 de abril de 2021

De parar..

 Parar, parar todo, parar, detenerme, detener, frenar, de golpe, en seco, de todo, a todos, lo que sea, lo que soy.

Cansada estoy de dar respuestas y resultados, de elegir, de cargar, de resolver, de considerar a otros, de pensar en otros, cansada estoy del cansancio físico, mental y emocional. 

¡Alto! Me digo y les digo a todos ¡ALTO! Ya no me chinguen, no me jodan, no me presionen, paren todo que me quiero bajar. 

Solo es un momento, un respiro, denme chance, no es para siempre, prometo que habré de regresar; más fuerte, más firme, más entera, más feliz.

martes, 13 de abril de 2021

Del actuar..

Tal vez no es momento de tener palabras sino de actuar. 
He hablado, escrito, explicado, entendido, comprendido, analizado, trabajado, revisado, espejeado, y vuelto a comenzar. 

Ya no más, no es momento de palabras. Es tiempo de estar conmigo, pensar en mí, en mi vida y mi futuro, de dejar de lado las expectativas de los demás con respecto a mí y hacer lo que en este momento de mi vida me sane, me nutra, me repare, por lo tanto, me haga crecer. 

domingo, 11 de abril de 2021

De las instrucciones anti pesadillas..

¿Cuántos poemas hacen falta para convertir una pesadilla en un sueño muy lindo? 
No lo sé, tendría que preguntarle a mi lector. 

Tomar el nudo en la garganta, la falta de respiración, la tos, las lágrimas e hipnotizarme con poemas de Sabines debería ser una metodología de intervención anti pesadillas. 

Debería escribir eso, “instrucciones para deshacerse de las pesadillas” muy al estilo Cortázar. 

“Ubique a la persona que experimenta una pesadilla. La podrá identificar porque mientras duerme su respiración es agitada, sus movimientos corporales abruptos o desesperados; quizás pueda reconocerle también como la persona que se despierta en un grito ahogado o audible, llorando y asustada, sin saber distinguir lo onírico de lo real.

Pídale con voz suave que respire, dígale que todo está bien, que era un sueño y que ahora todo está bien. Abrácela. 

Revise cómo va cambiando su respiración o cómo va cesando su llanto. Una buena forma de observar el progreso es el peso corporal; conforme más se va relajando la persona más va soltando su cuerpo, por lo que podría parecerle más pesada en algún punto. 

Si la respiración se vuele lenta, tranquila o profunda, si el llanto ha cesado y su cuerpo se siente como trapo mojado, entonces ahí sugiera alguna lectura. Podrá hacer uso de algún libro o, atendiendo a la época, alguna búsqueda en el celular. 

No importa mucho lo que lea, lo que realmente importa es la voz y la emoción con la que lo haga. Procure que la lectura que elija sea también de su agrado para facilitar lo anterior. 

Comience...”

Hasta aquí podría llegar con las instrucciones porque normalmente yo estoy del otro lado y para ese momento estoy a punto de o ya me dormí. 

sábado, 10 de abril de 2021

De los caminos con corazón..

Amo mi camino, es una bendición. 

Busco hasta el cansancio, he buscado sin cesar. Estoy aprendiendo a parar también, detenerme no es renunciar. 

Hoy en clase lloré de gratitud y de amor hacia mí, como me ha venido sucediendo en mis últimos trabajos en terapia, en talleres y clases. Me gusta esta sensación de irme uniendo, resignificando, aprender a verme de otra forma.

Trabajé lo que en su momento fue una de mis pesadillas recientes y rescaté un trabajo en donde me reconozco que a pesar de todo no me he detenido, sigo aún con heridas, con dolor, y sigo avanzando. Hoy me abrazo, me cuido, me reconforto. Soy capaz de detener lo que necesite detener para atenderme.

Que maravilla es elegir y avanzar por mi camino con corazón. Cada paso vale, cada paso cuenta, cada paso sana. 

Que maravilla pensar y sentir que este camino a penas comienza, que voy iniciando hace a penas 17 años y que habré de continuar hasta mi último aliento.

miércoles, 7 de abril de 2021

De la vida y los objetos..

Ni en cuadros, ni en muebles, ni en adornos; tampoco en coches o casas, no, la vida no se encuentra en los objetos.

La vida está en los recuerdos, las vivencias, en las memorias, en la influencia que ejercemos y la forma en que cambiamos las vidas que tocamos. 

Está ahí, en aquello que compartimos con otros, en esos trozos de presente y de pasado que nos hace ser quiénes somos; en lo que los demás llevan de nosotros en su andar, su sentir o su pensar. Ahí está. 

Creer que la vida la contienen los objetos es como pensar que Dios está en el templo y dejar de verlo y sentirlo en cada momento, en cada milagro que llamamos presente. 

No, la vida no está en los objetos.  

De la niña que espera..

Soy la niña que se quedaba esperando a papá. 

No siempre fue así; hubo algún punto en mis primeros años de infancia donde mi padre se esforzaba por cumplir lo que prometía. Tengo gratos recuerdos, entre ellos aquella ocasión donde me había prometido para navidad un bote de una especie de legos que me habían comprando el año anterior, y como me gustaban tanto había pedido lo mismo para el año siguiente. Cabe mencionar, ya que será algo relevante en esta historia que yo solo recibía regalos dos veces al año, en mi cumpleaños y en navidad, y solo podía pedir una cosa cada vez.

Al modo habitual mi padre dejó la compra de regalos para el último momento y pocos días antes de navidad me dijo que me llevaría a buscar mi regalo. Para ese entonces yo tendría al rededor de 7 años y ya era perfectamente consciente de que no existía Santa. Emprendimos entonces lo que sería una búsqueda incansable de ese bote de legos; recorrimos todos los lugares en donde vendieran juguetes, por más improbables que parecieran, desde la gran tienda departamental con todo un piso destinado a juguetería, hasta la pequeña farmacia de la esquina donde se asomaban cajas de colores. 

No hubo resultado. Tuve que elegir otro tipo de “legos”, pero si bien ese recuerdo es tan memorable no es por mi desilusión, sino más bien por la actitud de mi padre. Jamás jamás, y digo en serio JAMÁS se quejó o pasó por su mente el rendirse. Me tomaba de la mano y caminábamos por todo el centro entrando y saliendo de todas las tiendas, me dejaba que revisara el lugar para ver si encontraba el regalo prometido y al decirle que no, solo me volvía a tomar de la mano y caminábamos al siguiente lugar. Veía en su rostro la preocupación y conforme avanzábamos, su cansancio. Su paso se hacía más pesado y cada vez me iba tomando de la mano con más fuerza. Yo sabía en el fondo de mi corazón que él de verdad quería comprarme aquello que tanto deseaba. Quizás él se desilusionó más cuando no lo logramos. Pero para mí ese recuerdo no tiene precio. 

Me enseñó que sí quería algo tenía que buscar e intentar hasta conseguirlo, que quién me quiere me acompañará sin quejas a buscar aquello que deseo y sobre todo, que uno hace todo lo posible por cumplir una promesa. 

Tengo varios recuerdos así, mi padre tomándome de la mano y dejándome elegir aquello que quería; después de todo, yo cumplía mi parte de no pedir mucho y él, él cumplía la suya de comprarme lo que pedía. 

Con el paso del tiempo eso cambió, las promesas dejaron de ser importantes, las palabras dejaron de tener peso y se las comenzó a llevar el viento; dejé de esperar que cumpliera aquello a lo que se comprometía. Una parte de mí sabía que sólo lo decía para quedar bien, para que dejara de insistir o porque era lo que yo quería escuchar. Otra parte deseaba que se empeñara en cumplirme como cuando niña. 

Dejó de ir a mis eventos aunque dijera que lo haría, siempre había algo más importante; dejó de llegar a tiempo a donde tenía que pasar por mi, siempre había algo más importante; dejó de comprarme aquello que prometía, siempre había algo más importante; dejó de esforzarse y dejó de cumplir. Y a mí se me rompía el corazón cada vez más, hasta que me dolía tanto que comenzó a molestarme que se disculpara y me explicara. Yo solo le decía “ya lo sabía”. 

Hoy en día sigo siendo esa niña que vive con la ilusión de que le cumplan aquello que le prometen, así como la adulto que se esfuerza en cumplir aquello a lo que se compromete. Una niña que sabe lo que es tener un padre que busca hasta el cansancio y hace hasta lo imposible por hacerla feliz y también una niña que sabe lo que es que la dejen esperando sentada en la banqueta o que no lleguen a aplaudirle entre el público. 

Hoy en día le doy un valor inconmensurable a aquellas personas que me cumplen lo que me prometen o que cumplen con sus acuerdos; los atesoro porque no es fácil encontrar a aquellos que honran sus palabras. Y también me voy alejando de aquellos que me dejan a la espera o con el corazón dolido porque esa promesa nunca se cumplió.

Es lo menos que puedo hacer por mi niña, porque ella se merece el mundo entero y más si se lo han prometido. 

martes, 6 de abril de 2021

De los cantos de ballena..

No me gusta ver el calendario. No me gusta verlo los primeros días del mes. Cada vez que veo 6 se me hace el nudo en la panza. 

7 meses feito. Por la mañana canté “linger” a todo pulmón, como cuando jugábamos rock band y tú te aferrabas en querer dar agudos (o cantos de ballena como tú decías) más agudos que los míos. No sé si sabías que siempre te dejé ganar, era mejor eso que verte enojado porque perdías. En caso de que no supieras, lo anterior es broma, solo quería molestarte, tú siempre diste mejores agudos que yo. 

7 meses de no escuchar tu voz salvo en los pocos videos tuyos que hay en redes sociales. 

7 primeros meses de todos los que faltan. Y poco a poco voy entendiendo que tenerte fue maravilloso y que me diste tanto en tan poco tiempo (porque 19 años es poco si tomas en cuenta lo feliz que me hacías) y que me toca a mí multiplicarlo. 

Te amo siempre. 

sábado, 3 de abril de 2021

Del estar..

Tú no lo sabías, estoy segura que tú no lo sabías, no había manera de que supieras que llevo noches sin poder dormir a tiempo, sin descansar, que me despierto con dolor en el pecho y en la panza, cansada y con cefalea. 

Tú no lo sabías, que ya no sé qué música escuchar que no me traiga recuerdos, llantos o pesadillas. 

Tú solo me mandaste un mensaje y me preguntaste si me podías llamar. 

Y hablamos por horas, nos acompañamos cada quien en nuestro mal; me mandaste una canción que habías grabado y que yo no quise escuchar porque no la habías grabado para mí. Te reíste mucho y me dijiste tóxica, y después me mandaste otra canción diciendo que esa sí la grabarías para mí. Seguimos hablando, recordando, imaginando escenarios nuevos recreando el pasado, a veces querías soltar la carcajada y salía en cambio esa especie de pujido o de lamento al que tú llamas “tu risa pendeja”. 
Nos contamos tanto, tú casi sin hablar de tu proceso, yo sin decirte que me duele el corazón, que se me rompió de nuevo. No hizo falta. Después de ciertas vivencias la intimidad no precisa de detalles. 
Y al final me leíste un cuento, como cuando otrora me leías para que me quedara dormida, diciéndome “cuando termine de leer voy a colgar pensando que te dormiste”. Y fue ahí donde, mientras te escuchaba, pensaba que la vida es muy curiosa, tú sin saber me mandaste una canción que re significaba algunas cosas y estabas ahí leyéndome para que durmiera después de tantas noches de desesperación.  

No necesitabas saber cuánto bien me hacías, y yo no necesité saber si yo hacía lo mismo por ti. Solo necesitábamos estar, y estuvimos. 

Gracias. 

viernes, 2 de abril de 2021

De los tipos de te quiero..

Hay diferentes tipos de te quiero. No abundaré en describirlos todos, no estoy aquí para eso. Seguramente si recuerdas en tu historia habrás dicho algunos varios, de broma y en serio, sonriendo y llorando, de tristeza y de contento. Hoy quiero hablar de uno en particular, el que me sucedió ayer. 

Ese te quiero fue de madrugada, con 12 años de historia de respaldo, con voces cansadas por razones varias pero cansadas al fin; me sucedió algo así:

- siento deseo de decirte que te quiero Alejandra, pero no sé por qué.
- ¿tiene que haber un por qué?
- me gusta saber por qué digo lo que digo. A veces vas a tener una necesidad afectiva y vas a decir cosas, y una vez cubierta tu necesidad lo que dijiste ya no es así y lastimas a las personas. A mi me gusta cuidar de hacer el menos daño posible. 
- ¿y eso aplica con nosotros? Después de 12 años ¿todavía necesitas preguntarte por qué me quieres?
- no, con nosotros no aplica. Es un hábito que me gusta, me gusta ser responsable con lo que digo. Solo que ahora contigo me salió por hábito la pregunta. 
- es bien fácil, mira: te quiero. 
- yo también te quiero Alejandra.

jueves, 1 de abril de 2021

De lo que estaría chingón..

Estaría bien chingón que estuvieras en todo lo bueno que me está ocurriendo. 
¿Pa’ qué te querría nada más en lo malo? 

Contarte todas las bendiciones que me llegan, las buenas noticias, las muestras de gratitud y de amor, los logros, mis premios. Que estuvieras al verme bailar de contento, de bonito, cantaras conmigo una canción con mucho sentimiento; que me vieras cuando me duelen las mejillas de tanto sonreír, cuando me falta el aire de reírme tanto, cuando lloro porque las palabras no son suficientes para expresar todo lo que mi corazón desborda.

Estaría bien chingón que fueras parte, para que entendieras que no te quiero porque te necesito, que no te amo porque me salvas, que no te pienso cuando cosas malas pasan. 

La neta, la neta... Estaría bien chingón.

lunes, 29 de marzo de 2021

Del insomnio..

¡Que horrible es el insomnio!
Jamás imaginé que perdería mi súper poder de dormir, incluso más de lo necesario.

De momento lo único que me calma la ansiedad por la madrugada es poner videos de Alan Watts. Me relaja aunque no duermo y evita que las pesadillas se vuelvan más recurrentes. 

Solo deseo volver a ser la de antes, cuando me sentía feliz sin empujarme. 

De lo que también se vale..

Y entonces Alfredo nos hizo que simbólicamente tomáramos una alianza y nos casáramos con nosotros mismos. Prometiendo amarnos y respetarnos cada día de nuestra vida.

Después nos dijo “ahora ya pueden casarse con quién ustedes quieran”. 

“Toma la vida que te dieron y úsala para trascender. Eres un milagro, eres valioso, vive, disfruta, sé feliz, ámate y ama”.

Al final, cuando estuvimos en círculo y me preguntó cómo estaba, mientras sonaba de fondo “what a wonderful world”, sin poder articular palabras porque me ahogaba el llanto solo pude verbalizar “siento mucho amor”. Y él me dijo “¿eso también se vale, verdad? Así se siente amarte”.

domingo, 28 de marzo de 2021

Del ser fuerte..

Soy fuerte. 

Tomé el curso después de pasar la noche vomitando, sin dormir, sin comer, deshidratada y dolorida. Y trabajé como nunca. Me prometí poner todo de mí para aprender y crecer y me cumplí.

Soy fuerte. 

Mi cuerpo está respondiendo a todo lo que le doy. Soy más flexible de lo que soñé, estoy bajando de peso, mis dolores musculares han disminuido casi hasta desaparecer. 

Soy fuerte.

He seguido estudiando y trabajando duro aunque a veces me he tenido que aventar de mi cama, sin ánimos, entre mocos y llanto, con dolor, con miedo, con desgano, no he parado.

Soy fuerte. 

Sigo teniendo fe, sigo creyendo en lo que hago, en el amor, en el cambio, en otros mundos posibles, en el bienestar. 


Soy fuerte. Mi espíritu es fuerte, mi corazón es fuerte, mi cuerpo es fuerte. Nunca me he rendido y no me rendiré. 

sábado, 27 de marzo de 2021

Del primer hombre..

Hola Feito:

A veces creo que me escuchas, a veces lo dudo. Hoy solo quiero escribirte con la esperanza de que tú ya sepas lo que dentro de mi corazón deseo expresar. 

Me he concertado en el dolor de perderte, en tu ausencia, en todo lo qué pasó de la forma en la qué pasó, en lo injusto, en lo que pienso debió haber sido diferente, en lo que no hice y lo que no dije. Y ha sido insoportablemente desgarrador. Ya basta. 

Hoy quiero decirte gracias. Tenerte en mi vida durante 19 años fue una bendición. Que me eligieras como novia y que después me defendieras contra todos como tú amiga. Ese lugar que me diste en tu corazón y tu vida para mí nunca tendrá precio. Ahora entiendo por qué te amaba tanto. 

Tú fuiste el primer hombre que me enseñó que me merezco que me den todo el amor y el respeto del mundo, el primero que me demostró que quién me quiere en su vida buscará la forma de tenerme siempre; no solo lo dijiste, lo hiciste cada día. Te acercaste a mis novios, estuviste para mi familia, me escuchaste con cada problema, me salvaste de todo lo que pudiste, me diste un lugar en tu familia, frente a tus amigos y tus parejas. Yo siempre fui “Alex” en tu vida, a la que le confiaste tanto, a la que escuchaste y a la que siempre le creíste. Que maravilla que alguien como tú me diera ese lugar. Y me lo diste porque me amabas, y también porque lo merecía. Ahora lo entiendo.

Gracias y disculpa no haberlo visto así mientras vivías, lo aprendí tarde y lo aprendí gracias también a ti. Gracias por quererme tanto, por llenarme de risas y de amor, por aprender a doblegar tu orgullo y reconocer que no siempre tenías la razón, por aceptar aprender de mí. Gracias porque nos peleamos muchísimas veces y siempre me demostraste que el cariño era más importante y que el vínculo que nos unía valía más que cualquier otra cosa regresando siempre a mí. Gracias por verme con respeto, por verme como igual, por hablarme directo aunque a veces doliera. Gracias por decirme que me admirabas, por reconocer mi valor, por agradecerme, porque jamás jamás quedó algo pendiente de decir. 

Gracias desde todo lo que soy y con todo mi amor. Honro tu vida cuidando la mía y en todo lo que logre siempre habrá mucho de ti. 

Te amo.

viernes, 26 de marzo de 2021

De lo que parece y no es..

Que cosa tan seria es esto del duelo. 

De verdad parece que uno se está muriendo o se va a morir.

El dolor, la tristeza y la nostalgia saturan tanto que parece que no cabe nada más. 

El tiempo y la percepción se distorsionan que parece que todo se vuelve viscoso, lento y pesado. 

Los colores y sabores se atenúan tanto que parece que se diluyen o se deslavan. 

Tantas cosas que parecen y no son, y no serán. Y aún así se sienten como si fueran. 

De las lecciones de vida y muerte..

Todo en la vida puede ser una lección.

En septiembre del año pasado perdí a una persona a la que amaba profundamente. Un amigo, un ser humano increíble, de quién nunca escuché a nadie decir algo malo; un hombre íntegro, listo, noble, trabajador, bondadoso. Un compañero durante 19 años de mi vida. Murió en un hospital, lejos de mí sin que pudiera decirle adiós ni tomarlo de la mano, como cuando adolescentes, en ese mismo hospital me recosté con él en su cama cuando se fracturó el tobillo. 
Estuve en muchos momentos de su vida y no pude acompañarlo cuando murió. Le sigo pidiendo a Dios que me ayude a sanar su ausencia. 

En diciembre otro amigo estuvo en el hospital, siendo operado, entubado, estado en coma inducido, y cuando me enteré me paralizó el miedo de que muriera y no supe qué hacer. Hoy esta con vida. El viernes vuelve a ser intervenido. Esperemos sea la última vez. 

He tratado de estar más pendiente de él, de llamarle, de enviarle mensajes, de acercarme, porque lo quiero, y porque hablar con él me recuerda que la vida es frágil, que es un milagro y por tanto, me hace apreciarla más. Yo no sé lo que es dormir amarrado a la cama de un hospital, tampoco sé lo que es que te operen 9 veces en 3 meses, tampoco se lo que es que tu papá se muera mientras estas inconsciente luchando por no morir. He sido tan bendecida. 

La vida es un milagro, no deseo perder el tiempo viendo lo que no tengo y siendo infeliz. Solo cuento con una oportunidad de vivir y me siento orgullosa de no tener arrepentimientos, de no lamentarme de nada, de no querer cambiar nada, de haber dado los saltos de fe necesarios apostándole a mi felicidad. He tratado de sanar todo lo que he podido, de amar todo lo que he podido, de perdonarme y perdonar todo lo que he podido, de no conformarme, de buscar, de seguir mis caminos con corazón. Si el día de hoy muriera, declaro que hice lo mejor que pude con la conciencia que tuve. Estoy orgullosa de mí. 

Vida nada te debo, vida estamos en paz.

jueves, 25 de marzo de 2021

De los encargos..

- Sé que no debería decirte esto, que tú no puedes responderme, y aún así necesito decírtelo Paco. 

- Dime.

- Sé que está en buenas manos. Cuídalo mucho. 

 

De las preguntas que se responden..

“Ahora me siento tonto cuando pienso en conformarme con 3 días buenos y 4 malos”. Esto fue lo que me dijo un paciente cuando le di el alta.
Yo le respondí que no cayera en la soberbia de juzgarse cuando antes no sabía lo que ahora sabe. Es algo muy común en las personas, arrepentirse y juzgarse. 

La historia de este paciente es larga, llena de baches profundos, que él llamaba abismos. Llegó hace casi 5 años conmigo. Fue y vino. Llegó primero para mejorar en su relación de pareja, después me llevó a su esposa, después regresó solo él para aprender a sobrellevar una relación donde, en sus palabras “a la semana había 3 días buenos y 4 malos” y eso valía el esfuerzo; dejó de ir y regresó para divorciarse, y al final de su camino, solo hasta ese punto se encontró con él y sanó sus heridas. 
El día de ayer, por fin, le di el alta. 

Llegó conmigo sin poder responderme una simple pregunta “Si no hicieras tanto por los demás, ¿por qué te querría la gente?” 
La primera vez que se lo pregunté se quedó callado y rompió en llanto. Ayer me dijo que ya sabía la respuesta. Me respondió con una sonrisa “me quieren porque soy yo, y yo soy valioso. No necesito hacer nada más”. Casi lloro junto con él, pero ahora de contento. 


A veces me pregunto qué hice para merecer un trabajo tan lleno de milagros y de lecciones de vida. 

martes, 23 de marzo de 2021

De la puta que disfruta..

Nunca pensé que en un taller me llamarían tantas veces “puta”, jamás imaginé que eso podría llegar a gustarme y hacerme reír. 
Trabajar con mi sombra, atreverme a ser sincera con un grupo de desconocidos y confesarles mis más oscuros pensamientos y saberme comprendida, aceptada y validada me hizo sentir valiente y amada. 

- ¿cuáles son las mentiras que se dicen? Piénselo bien, esas que se repiten para ustedes mismos, en lo profundo, esas que de tanto repetirlas se volvieron verdad. 

Eso preguntó el maestro, y yo solo pude pensar “soy una puta”. Levanté mi mano para compartir y al decir ese pensamiento en voz alta me sentí peor que si hubiera estado desnuda frente a todo el grupo. Hubo un momento de silencio por parte de mis compañeros y de pronto la mirada del maestro se quedó fija en mí y pude sentir ternura. Solté el llanto. Que un hombre, una figura de autoridad, me viera de esa forma me llegó profundo. 

- ¿Y cómo lo cambiarías? 
- Vivo y disfruto mi sexualidad. 

Y a partir de ahí fui la puta, la que disfruta, la que rompe con las creencias de que las mujeres no podemos disfrutar del sexo; ayudé a una compañera a trabajar su femineidad, bailé con un compañero para trabajar su ternura, seduje a otros para que fueran a bailar al centro, retomé mi ritmo, mi parte femenina, mi sensualidad. Y me sentí orgullosa de ser puta. De haber atravesado esos infiernos de prejuicios y acompañar a otros en su camino. 

Tengo tanto que acomodar en mí. Tantos años de culpas y malos tratos. 
Soy completa.
Soy suficiente.
Soy amada.
Soy amor.

lunes, 22 de marzo de 2021

De los pucheros..

¿Quién dice que los pucheros no funcionan? 

Recuerdo cuando se bajó de mi coche y se quiso despedir cual cualquier hijo de vecino, así nomás con un adiós el descarado. Entonces, haciendo alarde de mis años de experiencias en pucheros, doblé mi labio inferior y puse cara de tristeza, no, no, no, de desconsuelo. 

Entonces él, sin pensar ni penar (ni pena de vergüenza ni pena de pesar), se subió de golpe al asiento a mi lado y me dio uno de los besos más lindos y espontáneos que me han dado en la vida. 

Después de eso vino la conciencia de los acontecimientos y llegó la risa. 

¡Que vivan los pucheros, lo espontáneo y el amor!

viernes, 19 de marzo de 2021

De dejarme sin ti..

 Si me dejas sola, sola de ti y de tu cuerpo, de tus palabras, tu ejemplo y compañía, si me dejas sin tus ideas, sueños, reproches y fantasías; si me dejas sin tu música, sin tus bromas y tus risas, sin tus impulsos, tus límites laxos, sin tu valor, tus culpas y tu osadía; si me dejas sin ti por el resto de mis días... 

yo seguiré siendo yo y tú seguirás estando dentro, siendo para siempre parte mía. 

jueves, 18 de marzo de 2021

De ese momento..

 Hoy quise morirme. Fue solo un momento. De esos que abruman, que rebasan, que desbordan, de todo, por todo, con todo; de esos que llegan de golpe, de pronto, que cimbran, que asientan, que ponen de cabeza y en perspectiva; de esos que aclaran y turban, que dejan sin respuestas, sin aliento, sin pesos ni pendientes ni ganas; de los que brotan lágrimas y sonrisas y suspiros, donde agradezco y declaro que ya fue suficiente, que he tenido suficiente.

Hoy quise morirme. Y le agradezco a Dios por ese momento y también porque ese momento pasó.

miércoles, 17 de marzo de 2021

De mi cuerpo..

Un cuerpo tocado, mostrado, criticado, besado, usado, abrazado, vejado, admirado, vestido, culpado, consolado, abandonado, ocultado, recorrido, cubierto, rechazado, bañado, golpeado, expuesto, deseado, cuestionado, visto, penetrado, ajado, acariciado, señalado, lamido, desnudado, cuidado, mordido, presionado, abusado, reparado, amado.

Un cuerpo noble, terso, vulnerable, sinuoso, leal, pronunciado, cálido, húmedo, calmo, histórico, blando, tempestuoso, bello, firme, dolorido, roto, anecdótico, fuerte, pálido, trémulo, cansado, flácido, estoico, flexible, cóncavo, asimétrico, gastado, real.

Un cuerpo, mil historias, un momento, fantasías, un espasmo, una caricia, cicatrices, un encuentro, refugio, naufragio, un lamento, cavidades, vacíos, secretos, ritmos, compañía, caminares, destiempos.

Un cuerpo, mi cuerpo, mi armadura, mi capullo, mi instrumento, lo que he sido, lo que soy.

martes, 16 de marzo de 2021

Si el día fuera canción sería “Luna”.

Si fuera un poema sería “Mucho más grave”.

Si fuera una palabra sería “Utopía”.

Si fuera una persona serías tú.


lunes, 15 de marzo de 2021

De los días malos..

 Ya puedo identificar cuándo será un día “bueno” y uno “malo”.

Hoy es malo, terriblemente malo. Desde el despertarme llorando por el sueño que tuve hasta la falta de ganas de salir de cama. 

Sé que necesito aprender a llevar estos días con paciencia. La paciencia también es para mí, no solo con otros. La esperanza no estoy segura, pero eso lo digo porque hoy es un día malo. 

Nada de lo que diga o piense hoy es permanente, lo sé. Siempre vendrán tiempos mejores dice la canción que cantaba de pequeña, y es verdad, aunque hoy no lo parezca. 


“El amor cuando es verdadero se deja ir para que la otra persona sea feliz, aunque te mueras de soledad y de dolor. Así es el amor, bondadoso y humilde, porque no hay nada más noble que dar libertad para amar”.

viernes, 12 de marzo de 2021

De la paciencia y confianza..

                       No todo silencio es ausencia, ni toda ausencia es olvido.

 En mi casa hay cuatro cuadros. Tres colgados y uno recargado en la pared. Ninguno lo compré yo, ninguno lo colgué yo, y a ninguno le escogí lugar. Llegaron a mi casa por razones varias, tan extrañas como haber sido el premio de una rifa en la que yo no participé. 

Desde mi sala veo los cuatro. Los colgados y el que se quedó recargado. Ese tiene historia, una muy linda, una en donde me imaginé de qué color quería la pared dónde habría de colgarlo, en qué parte estaría de la casa donde viviría; siempre pensé que tendría un lugar especial, un lugar de orgullo, en un hogar lleno de amor. 

Ahora cuando lo veo y recuerdo mis anhelos siento pena, de verlo a “los ojos” y decirle que sigo esperando algún día darle ese lugar en ese hogar que le prometí. Pienso que quizás no me entienda cuando le explique que sigo esperando, cuando le pida que también tenga esperanza, cuando le pida que sea paciente junto conmigo y que confíe que ese lugar que se merece llegará. 

Paciencia y confianza mi querido cuadro. Paciencia y confianza. 


miércoles, 10 de marzo de 2021

De lo que debe ser..

 Estoy apagada. Debe ser el día con lluvia, las hormonas, la dieta, el cansancio, el estrés, los pendientes. Debe ser algo de eso o quizás todo al mismo tiempo. Debe ser. 

No creo que sea la ausencia, la música que se acaba, el no poder hablar con alguien que de verdad me entienda; tampoco debe ser la falta de ese abrazo, la comida rica, el espacio vacío en carretera, las sorpresas que se quedaron en sólo ideas. No, no creo. O eso me digo para continuar el día.

Soy capaz de ver lo bueno, con cada persona que tengo en frente, con cada pequeña o gran señal de cambio. Veo lo bueno en mí y en los que me rodean. Hoy agradecí la lluvia, a mi perra calientita en mi cama, el desayuno de la mañana, a mi cuerpo por aguantarme, al sol que salió mientras manejaba. Agradezco mi salud física y mental, ese mensaje de buenos días que llega cuando no quiero salir de casa, agradezco estar viva para seguir aprendiendo. 

Veo todo eso y también necesito repetirme que todo va a estar bien, que es lo que yo elegí, que cada decisión tiene consecuencias, me repito “esto también pasará” varias veces al día. 

Maria me preguntó por qué lloraba cuando escuchaba “sunny” y yo me reí entre lágrimas y le dije: porque así es la vida mujer, a veces una canción feliz nos hace llorar.

sábado, 6 de marzo de 2021

De cumplir mi palabra..

 Y de pronto me convierto en la mujer que no va a clases porque no quiere poner cara de “todo esta bien”, en la amiga que cuando habla llora, en la que toma carretera solo para no pensar en esa espiral de decadencia que es su corazón de un tiempo acá.

No hay libro que alcance a describir lo difícil que es tomar decisiones y mantenerse firme. Mi vida ha sido así.

Cambiarme de ciudad para estudiar la prepa aunque estuviera sola en casa, sin vida conocida y sin amigos. Decidir ser amiga de mi ex novio aunque implicara escucharlo hablar de su nueva novia y que eso me partiera cada día el corazón. Dejar la carrera a escondidas de todos sin saber a ciencia cierta qué quería estudiar después. Irme a vivir a una ciudad que jamás había visitado y apostarle todo a un nuevo trabajo. Comenzar mi consultorio con a penas un paciente a la semana. Decisiones en donde mi cabeza y corazón estaban de acuerdo. 

TODO, todo fue difícil, doloroso o atemorizante, a veces, todas juntas. Llorar de nostalgia o de dolor o de miedo, llorar sabiendo que no daría un paso atrás. Sé que puedo porque he podido. Sé que podré las veces que sea necesario.

Nadie puede venir a hablarme de renunciar a algo o a alguien, nadie puede venir a decirme que no sé lo difícil que es tomar decisiones que te cambien la vida, que mi vida es fácil. Mi vida es la consecuencia de todo lo que he dejado en el camino y lo que he ido a buscar. Cada quién su camino, nada más.

Paco me preguntó “¿qué vas a hacer?” Y yo le respondí “cumplir mi palabra”.

Del pequeño tiburón..

 Hace unos días un amigo, que otrora fue mi novio, me contaba una historia sobre cómo los pescadores japoneses mantenían a los peces vivos y frescos cuando iban a pescar mar adentro. Dejo el link con la historia aquí.

https://www.cograf.com/asesoria/lecturas/historia.php

Me decía que los japoneses habían resuelto la situación de mantener el pescado vivo y fresco colocando en los estanques donde transportaban los peces un pequeño tiburón que mantenía a los peces alertas y en movimiento.

Y entonces me dijo: cuando andaba contigo tú fuiste para mi ese pequeño tiburón, estar contigo era una mezcla de emoción y miedo que me mantenía siempre alerta. Después de eso me explicó con varias anécdotas a qué se refería. Me contó que nunca sabía si lo que decía lo decía en serio o de manera sarcástica o si debía enojarse o alegrarse por lo que hacía. 

Me dijo: tú tenías mucha calle comparado conmigo. Y me contó varias historias, aquí anexo las que me hicieron reír más:

- Recuerdo una vez que te llevé al cumpleaños de una amiga y tú te pusiste muy borracha, tanto que tuve que llevarte a casa casi cargando. Eso nunca me había pasado con otras novias. Recuerdo que te llevé a tu casa y te recogía el cabello mientras vomitabas, también que te aflojé toda tu ropa y te metí en tu cama y esperé a que te quedaras dormida. Al día siguiente me armé de valor y te dije que jamás te iba a decir que no tomaras pero que yo no quería nunca más volver a ver esa escena. Y así fue, jamás volvió a suceder. Me cumpliste.

- Recuerdo que para tu cumpleaños me pediste que te cantara una canción con mi guitarra, pero no me dejaste elegirla yo, me dijiste que ya sabías cuál querías y que me decías con tiempo para que la practicara. Yo me molesté por eso y de todas formas la toqué para ti. Así eras, me decías con muchos tamaños lo que querías y eso tenía que ser.

- Recuerdo que antes te ponías una falda tipo “colegiala” que era muy corta y se te ve veía muy bien, la usabas mucho gracias a Dios (jajaja) y recuerdo que fuimos a cenar sushi enfrente de plaza tutuli, ahí nos encontramos a unos amigos tuyos y tú te agachaste para saludarlos por lo que se te vieron los calzones. Ante la situación lo único que se me ocurrió hacer fue pararme detrás de ti. Ya que estábamos en el carro me volví a armar de valor y te dije lo que había pasado, ¿recuerdas qué me respondiste? Me dijiste con una sonrisa gigante ¡bien, para eso somos un equipo! Y la chocaste conmigo.Y yo me sorprendí. ¿Por qué no te daba vergüenza? Pero así eras tú.

- Recuerdo que la primera vez que estuvimos juntos yo “no funcioné”. Yo venía de una relación muy larga donde el sexo era un problema, tanto que fui a visitar médicos y me hice estudios para saber qué pasaba conmigo. Eso tú nunca lo supiste. Y la primera vez contigo también me pasó. Lo curioso fue que después de esa vez JAMÁS volví a tener algún problema al respecto. Te veía tan natural y todo era tan sencillo contigo que “me curé”. Después de que terminamos yo seguí mucho tiempo agradecido contigo.

Por eso tú siempre fuiste como ese pequeño tiburón que me mantuvo despierto y en movimiento. 


Hace más de diez años que fuimos novios. Hemos seguido en contacto ocasional y siempre que hablamos me río mucho y le agradezco su paciencia y su cariño. Pero en esta ocasión le pregunté si eso del “pequeño tiburón” era un cumplido o un reclamo. Me dijo que ahora se reía de eso, pero que en su momento fue difícil. Que le había enseñado muchas cosas que él necesitaba aprender pero que requirió que estuviera muy alerta. Me invitó de viaje y yo riéndome le dije que aceptaba siempre y cuando estuviera listo para viajar con su pequeño tiburón. Que le aseguraba que yo no había cambiado mucho.


viernes, 5 de marzo de 2021

De los primeros 6 meses..

 Hoy es 5 de marzo, hoy son 6 meses de la peor noticia que he recibido hasta ahora. 

Me preguntaba cómo me sentiría conforme el tiempo pasara. La respuesta a los 6 meses es: me siento igual de triste, te extraño más, lloro menos.

Ayer hablaba por video llamada con alguien que me recordó a ti y habló de ti en presente, como si estuvieras vivo. Esta persona en inmediato corrigió su discurso y me vio con expresión de “disculpa, la cagué”. Es la cara que ponen todos los que te conocieron conmigo y me hablan de ti.

Veo un poco de ti en mis amigos. Ayer lo vi en uno de ellos. Estoy segura que si me hubiera ponchado en Obregón a quién le hubiera llamado habría sido a ti porque sabía que fuera la hora que fuera tu siempre estabas para mí y para todos. Pero me ponché en Tijuana y le llamé a quiénes sabía que son casi tan incondicionales como tú. 

Lo de anoche no fue la gran cosa, lo sé; a todo mundo se le puede reventar una llanta. Al final hasta una patrulla llegó a intentar auxiliarme, mi amigo llegó en 20 minutos y cambió la llanta en 10. En menos de una hora ya estábamos en una llantera y minutos después de eso ya estaba cenando y llorando en casa de mi amigo para sacar un poco el miedo y la frustración del suceso. 

No fue el evento en sí, fue la suma de miedo por la hora y el lugar, la gratitud de tener gente que va cuando necesito y la tristeza de saber qué hay personas en mi vida a las que, por una u otra razón ya no puedo llamarles para contarles qué me pasa y cómo me siento. Fue un llanto dual. 

Hoy mi pecho pesa demasiado, supongo que son varios duelos los que tengo acumulados. Paco me dijo que ya sabía lo que venía y cómo sería. Lo que no sabía era que hoy el peso de mi cuerpo no me dejaría salir de cama, “a la chingada la maestría” me dije en la mañana y me quedé entre mis cobijas, no necesito 10 horas de clases, necesito hacerme bolita y llorar a lágrima viva, llorarlo todo pero llorarlo bien. 

Quisiera poder llamarte y contarte como me siento pero la realidad es que no puedo. Hay solo dos cosas que puedo hacer desde el amor, aceptar que no puedo llamar y quedarme en cama a llorar mi dolor. Me lo he ganado.


jueves, 4 de marzo de 2021

De lo único que hacía falta..

Y en este día completo.. solo hacía falta caer en un bache gigante, tronar mi llanta, quedarme varada en plena vía rápida, que César no me responda y esperar a que Gero venga al rescate de nuevo. 

Sola de noche en Tijuana. Hablando de enfrentar miedos. 

Del orgullo de escribir..

Me gusta cuando Paco celebra conmigo. Me siento como niña validada. Me gusta porque es en esos momentos donde él me puede decir todo lo que antes no podía decirme. Yo sé cómo se siente eso, darte cuenta de tanto y no poderlo compartir por no ser el momento indicado. 

Esta sesión fue de poco llanto, sin embargo, muy profundo, desde lo más hondo. Fue de aceptación, de reconocimiento y de renuncia. Me ha generado ese tan llamado “vacío fértil” donde nuevas cosas pueden crecer. 

Abrirme a nuevas posibilidades, a nuevos horizontes. Abrirme a mí, a ser más Yo, a no permitir que nadie jamás me censure. Vivirme con más cuidados y caricias para mí y dejar, por qué no, que los demás también lo hagan. 

Me dijo que escribiera, que no deje de escribir, que no guarde lo que escribo, al contrario, que lo muestre más; que me sienta orgullosa de esta parte de mí. Y planeo hacerlo.

Siento tristeza, muchísima. Y está bien. Y también me siento orgullosa de mí. Bastante me ha costado ser quién soy.


Al final de la sesión, cuando le leí lo que había escrito, Paco me dijo: ¿no te dan miedo las alturas, te da miedo caer?, ¡pues abre tus alas muchacha! Si no para qué tanta preparación. 

Y tiene razón. 



Del ser compañeros..

Dicen que debemos elegir sabiamente a aquellos de los que nos rodeamos porque terminaremos pareciéndonos a ellos. Yo definitivamente me quiero parecer a mis amigos.

A veces le envío lo que escribo a algunas personas, depende del estilo y sobre todo del contenido. En esta ocasión, esto fue lo que me respondió Abel:

“Ale, me resuenan varias frases: el título “acompañar en el proceso” ... no solo en la solución (que es lo que tanto se vende ahora bajo los 5 videotips de tanto charlatan) la solución no requiere paciencia... el proceso sí. Me resuena y me invita a estar atento.

2) Acompañar: ser compañero (com-paniero: que comparte el pan) En la cultura hebrea, el pan (mashot) es el símbolo de la necesidad humana (“danos hoy el pan de cada día”=lo que necesitamos hoy, no acumular lo de mañana porque quizá dejo a alguien sin lo suyo si acaparo desde hoy) Ser compañeros de camino, acompañar= compartir la necesidad. Tu necesitas esto, yo necesito esto. Somos compañeros.

3) Al leerte, (que en esta ocasión fue como escucharte porque así lo sentí) no puedo evitar ver que vives un grado de espiritualidad muy profundo. No de ritos, sino de retos. Del rito al reto de vivir desde dentro hacia afuera. Esa pasión que es para ti acompañar con paciencia de relojero a otros en su proceso de rearmar la vida o salir de la cueva, es lo que Jesús llamaba “Malkuta” y que desgraciadamente en español hemos traducido como “Reino de Dios”. Es desgracia porque traiciona el sentido original que iría más en la línea de “Otro mundo es posible”. Y eso es a lo que te dedicas: a anunciar que otra manera de vivir es posible.

En fin, varías resonancias. Contigo las resonancias no se acaban pronto. Las descubro luego haciendo eco días y meses más tarde en lo que voy viendo de mi vida y en el trabajo con los chavos. ¡Te agradezco por ello y por compartirte de esta manera!”


¿Que mis amigos son ñoños? ¡OBVIAMENTE! Y me ha costado mucho encontrarlos y mantenerlos, así que mi gratitud con la vida que he elegido solo crece.

miércoles, 3 de marzo de 2021

De acompañar en el proceso..

 Acompañar en el proceso, a eso me dedico.

Llegan conmigo heridos, dolidos, confundidos, perdidos, con las piezas fuera de sitio, con un mapa que no saben cómo leer, con tantas emociones desagradables, con tantos secretos, con tanto y tanto que descubrir por ellos y por mí. 

Y a mí me maravilla el proceso. Ver las piezas, los colores, las formas, ver el mapa, aprender a leerlo, ir moviendo poco a poco las piezas, probar, comprobar, fallar. Adoro el proceso de cambio del otro, ver su miedo y su valor, ver todas las veces que quiere echar para atrás y continuar. Verlo crecer, encontrar certezas dentro de sus dudas, descubrir un nuevo camino y seguirlo. Ir poco a poco sintiéndose pleno y feliz. Me parece que es como ver florecer algo, nacer algo, como las flores que rompen el concreto para nacer, es un milagro.

En mi vida, atesoro conocer personas desde hace varios años, porque los he visto crecer, descubrirse, armarse, completarse, ser valientes; los he visto enfrentar su sombra, sumergirse a lo profundo y salir más humildes y más humanos. Los amo por eso. Y si puedo formar parte de eso, me siento agradecida. Es mi forma de decirles con acciones que los amo, que los admiro, que cuentan conmigo. Que estaré al lado del charco de lodo o al salir de la cueva, como ellos han estado esperando por mí. 

Esperar pacientemente es un acto de amor, no solo actuar. Ahora lo entiendo. No solo ayudo haciendo, a veces ayudo más dejando de hacer. Acompañar en la distancia y confiar en el otro y en mí. 

martes, 2 de marzo de 2021

De dejar que las cosas se rompan..

 Deja que las cosas se rompan Alejandra, déjalas que se rompan.

Hace menos de un mes tomé un taller que me confrontó, me puso de frente a mi miedo, a mi soledad. Estoy uniendo piezas solamente, aún no veo la imagen completa. Prosigo.


Hace pocos meses le pregunté a Paco cómo me había convertido en esta persona juiciosa, que sentía envidia por su hermano, que castigaba a su familia cuando no hacían lo que quería y que se cerraba cuando las cosas no eran como yo creía que debían ser. Le pregunté porque de verdad no me gusta ser así y necesitaba una respuesta, como si me dijera "toma esta llave, abre esta puerta y detrás está la causa y por ende, la solución para dejar de ser así". Pero en cambio Paco solo me dio, como es costumbre, una respuesta que me cagó de a madres porque no me dijo nada concreto. Me dijo que actuaba así porque tenía heridas que aún no había sanado. ¡Grande Paco! me dejaste igual o peor. 

Durante el taller me vi a mi misma sentada, en mi cuarto como era costumbre de pequeña, jugando sola, deseando tener amigos o vecinos con quiénes compartir; veía la imagen de mí asomada al pasillo de la casa de mi madre, y fue como si ese pasillo fuera más largo y oscuro de lo que es en realidad, y al fondo solo veía a mi madre en la cocina, triste, enojada, dolida, sin percatarse de mí. Ahí entendí mucho de mi soledad, de mi necesidad de no dar problemas, de no hacer ruido, de sumirme en mis pensamientos, en mis fantasías, porque no me sentía vista por el mundo. 

Me volví observadora, creía entender lo que le pasaba a los demás y por lo tanto, tener las respuestas a sus problemas. Creí que era suficiente con hacer lo que me tocaba de la mejor forma posible y que los demás solo tenían que hacer lo mismo. Con el tiempo eso se convirtió el resentimiento, enojo y mucha soberbia, por no entender cómo las personas no hacían solamente lo que les tocaba y ya. 

Hace pocos días también confronté con mi egoísmo y mis caprichos. Con ser la favorita de mi padre y de Dios, con tener casi todo lo que había deseado, cómo y cuándo yo lo quería, con no saber recibir un "no" como respuesta, con no saber esperar. ¿Y cómo aprenderlo? si durante mi vida he trabajado duro y tomado decisiones difíciles para conseguir lo que quiero, ¡y se me ha dado!

No le tengo miedo a las alturas, le tengo miedo a caer, me cuesta soltarme cuando me encuentro colgada de algún lugar, aún que sean 10cm sobre el piso; cuando tengo que soltar algo y dejarlo caer al piso, siento como mis entrañas se contraen, me duele el estómago solo de imaginarme que algo que deje caer se va a romper. No me gusta que las cosas se caigan o se rompan. 


Todas esas piezas las acomodo hoy de la siguiente forma:

Hoy me digo "deja que las cosas se rompan", ya no luches, suelta, enfrenta tu miedo, deja que las cosas se vayan al carajo si así deben ser, tírate al piso, llora, permite que te diseccionen y te despedacen y vuélvete a armar. No estas sola, tu puedes con esto. Deja que llegue el incendio y que abra todas las semillas en el suelo para poblar de nuevo el bosque, rómpete, ya llegará el tiempo de sanar y ser más entera. 

Recuerdo el final de mi película favorita, esa escena donde Oliverio dice: "Ana me partió el corazón, pero al herirlo lo creó. Nunca lo entenderías, mi pobre Ana, mi querida Ana, nunca hubiera podido pagarte esto que hiciste en mí, iluminaste el lado oscuro de mi corazón". Las heridas no solo son lecciones, son parte del proceso de creación, de crecimiento, de cambio. 

Recuerda esa canción que desde niña te sabes: "Si el grano de trigo no muere, si no muere solo quedará, pero si muere en abundancia dará, un fruto eterno que no morirá". 

Tantas y tantas cosas que hablan de dejar que las cosas se rompan, de sanar. 

¿Es que acaso no crees en lo que predicas? ¿Por qué el miedo entonces?

Rómpete Ale, suelta Ale, confía Ale, se paciente Ale, se humilde Ale, no empujes el río, no dejes que la vida sea, acepta que la vida Es. Vívela. 

domingo, 28 de febrero de 2021

De las hijas favoritas..

Me senté al sol, rodeada de mis perros, con una taza de café y una mandarina. Me quedé escuchando las hojas al viento y los pájaros. Sentí paz y de pronto me pregunté desde dentro ¿quién soy? ¿por qué sufro? Y todo se me vino de golpe.


Pido perdón. A Dios, a la vida, al universo. 

Soy y siempre he sido una de las hijas favoritas de Dios. ¿Cómo lo sé? Es sencillo, me ha dado tanto. Tanto que me volví arrogante y caprichosa. 

Tengo más de lo que merezco. Explico:

Comenzaré por lo básico. Tengo un cuerpo sano a pesar de los malos tratos. Tengo salud a pesar de los descuidos; mi familia y seres queridos están sanos también. 

Tengo una familia que ha hecho todo lo humanamente posible por aceptarme y hacerme sentir amada; amigos que corren en mi auxilio y celebran mis logros como si fueran suyos. 

Me dedico a lo que amo; cada día soy testigo del milagro del cambio del ser humano. Y por si fuera poco, esa profesión me da para vivir mejor de lo que muchos podrían decir. 

Mi mente es ágil, para comprender, para pensar, para empatizar con el otro; mi corazón es noble y me permite tratar con amor a los que me buscan para acompañarlos en el camino. 


Y teniendo tanto me volví arrogante y caprichosa.

¿Qué cosa he deseado que no se me haya dado? Tan poco. 

Me es difícil pensar en algo que no tenga.

Desde hace años dejé de ser la favorita de mi padre, hoy en día no me habla. Y no he podido aceptar que no me quiera como yo quiero o que no me trate como yo quiero. No he podido aceptar que tiene derecho a no querer hablarme, no he podido aceptar el hecho de no ser su consentida, de que elija estar lejos y hacer su vida de nuevo, como le plazca. No me ha sido suficiente con lo que me dio, quiero más y en ese querer más sufro. 

Cuando las cosas no pasan cómo y cuándo yo quiero lo convierto en un problema. Me pregunto por qué y me genero dolor. No puedo aceptar un no como respuesta, porque creo que me lo merezco y que debería tenerlo. 

Vivo en un pasado que no fue como yo esperaba. Me hago tanto daño viendo lo que me faltó sin comprender que todo eso templó mi carácter, que me ha hecho ser quién soy. Lo digo en serio, con el corazón en las manos escribiendo esto, y ya no quiero vivir así. 


Quizás por eso siempre me ha molestado pedirle a Dios, cuánto más podría pedirle que no me haya dado ya. 

Pido y me pido perdón por hacerme eso. Quiero liberarme, y el único camino que veo es hacerme cargo.

"Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar aquellas que puedo y sabiduría para reconocer la diferencia".

martes, 2 de febrero de 2021

Hasta entonces..

Escribo con Claro de Luna de fondo, a veces regreso a Debussy como regreso a donde encuentro calma o me sentí feliz. Recibí tu mensaje, lo leí mientras preparaba mi café, ver tu nombre me llevó al suelo, y ahí sentada en el piso leí y releí cada palabra hasta que me di cuenta que temblaba y rompí en llanto. Le llame a Omar, le pedí que me ayudara a calmarme, de pronto estábamos en la llamada María, Omar y yo. No podía respirar, no entendía lo que me decían, hasta que poco a poco me fui calmando. Los quiero tanto, aún en ese momento, seguían sin hablar mal de ti. Solo me decían: tranquila, tu estas mejor, eres fuerte, no olvides cómo haz avanzado. Me dijeron que era la oportunidad para hacer lo que Paco me había pedido, que viviera mi enojo, que te dijera lo que sentía, que me defendiera. No pude. Borré la conversación para no responderte. Todavía no es tiempo. Aun teniendo las llaves para lastimarte, decidí no hacerlo. No estoy lista para responderte desde otro lugar que no sea mi dolor, y hacer eso sería seguramente hacerte daño. No quiero. Lastimarte a ti no hará que me sienta mejor, no sanará lo mío, solo traerá mas dolor a este mundo ya por demás jodido. Quisiera decirte tantas cosas, más no tengo la fuerza para enfrentarme a eso. No todavía. Me dio gusto leer que sigues en tu camino de crecimiento. No recuerdo claramente el resto de lo que escribiste, solo recuerdo eso porque me dio paz. Amarte es saberte lejos y desearte bienestar, amarte es tener la oportunidad de lastimarte y no hacerlo, amarte es alegrarme de que sigas en tu camino, amarte es cuidarte hasta de mi misma. Mientras venía de camino de Mexicali, manejando esa carretera que tantas veces me imaginé contigo, pensaba en ti. Me imaginé sentada en algún lugar agradable teniéndote de frente, sonreír al verte, sentirme afortunada de compartir ese momento contigo y darte las gracias; hablarte de mi vida después de todo lo que aprendí contigo y asegurarte que siempre siempre estarás en mi corazón, en ese lugar bonito donde guardo a las personas que me han hecho crecer. Si es verdad que tengo poderes, sé que ese día llegara, hasta entonces.

lunes, 1 de febrero de 2021

 Probablemente borre esta entrada, solo que no puedo dejar de sonreír cuando recuerdo lo que me dijeron este fin de semana:

“Y pues te arreglas, pero no te pones botox” 

Tengo muchas cosas que escribir, y tengo mucho trabajo, y muchas lecturas atrasadas de la maestría, y un viaje este jueves, y propuestas que enviar a algunas empresas, así que.. solo iré dejando ideas sueltas en lo que le doy forma en un momento de paz. 

Por ejemplo, mi cabello huele a chocolate de nuevo y eso no me puso triste. Poco a poco voy soltando mi tristeza, ya estoy más en melancolía, y eso me agrada.

domingo, 31 de enero de 2021

De la forma en que te amaba..

 Me encontré una nota que escribí el 17 de noviembre:

A mi espejo. 

“Gracias a la vida, a Dios, a ti. 

Estoy cansada física y mentalmente, no me siento elocuente. Pero solo quiero decirte gracias.

Cuando te veo, cuando hablo contigo, aprendo tanto de mí. Eres como ese reflejo de mí misma del que no puedo esconderme. 

Me encanta que seas tan listo, me fascina que prestes atención a los detalles, también me molesta sobremanera lo anterior, y es que, de nuevo, no me dejas esconderme de mí. 

Te admiro por tantas cosas, una de las mayores es que me pones a pensar, aunque no sea siempre agradable. Te respeto, por eso te escucho con atención y reviso tus palabras, porque sé que en ellas además de buena intención hay verdad. Te quiero tanto porque me hablas con sinceridad aunque no me guste nada lo que escucho y tú lo sepas. Te quiero porque me respetas y eres honesto. Te quiero porque me das tu opinión y me ayudas a ver cosas que no veo, porque pones las piezas en su lugar, porque me ves con ojos que yo no puedo. 

Te amo. Por extraño que parezca, no por las coincidencias, sino porque me retas, estar contigo es retarme a mí misma, a ser mejor, en cada paso. 

Hace algún tiempo escuché en alguna película la frase “me haces querer ser mejor persona” y me pareció muy bello decirle eso a alguien, sentir eso por alguien.

Quiero ser mejor desde que te conozco, quiero que estés siempre cierto de que doy mi mayor esfuerzo, de que te sientas orgulloso de mí, quiero que tengas la seguridad de que siempre trataré de recibir tus palabras y acomodarlas lo mejor que pueda, aunque a veces duela. 

Desde que estoy a tu lado ha surgido dentro de mí el querer perdonarme, el querer verme de otra manera, no tan terrible como yo creía, hacer las pases con mi pasado, para ver si en algún momento me siento completamente segura de poder recibir un amor como el tuyo.

Yo no sé qué sigue, pero por lo poco que puedan expresar estas palabras de todo esto tan inefable que siento, sé que quiero esperar, sé que quiero ver qué pasará, no hay minuto a tu lado que no valore y que no te ame.”


Así de bonito te quería, así te veía, así me abrí y así confiaba. Ahora esas palabras me parecen tan ajenas y lejanas, como si hablara de alguien que no eres tú o como si no lo hubiera escrito yo. 

A esto se refería Ale cuando me dijo que estaba orgullosa de la manera en la que me había vivido contigo, que fue diferente y que eso era mío. 

Estoy orgullosa de mí y de mis amigos. Nadie me ha dicho nada malo de ti ni me han dejado hacerme la víctima. Solo me ayudan a escucharme y volver a tocar el piso con calidez y firmeza. Solo uno de ellos me dijo qué tal vez para ti yo había sido “aire” un “respiro de tu realidad” para poder volver a ella cuando hubieras descansado. Eso es lo más fuerte que he escuchado de ellos. 

Borré la nota en mi celular pero la dejo aquí, como prueba de que te quise de esta forma, de lo que soy capaz. 

Le pido a Dios que me ayude a sanar, para no sentirme engañada por ti, para no sentirme desechable, algo que cuando se deja de necesitar se tira. Le pido que me de paz para volver a confiar, para perdonarme y perdonarte, para no hacer más profunda mi herida y mi miedo, para que llegue el día en el que crea que me merezco ser amada así como tú me decías, solo que esa vez sea verdad.



sábado, 30 de enero de 2021

De ti sí..

 De ti sí me enamoré, te creí todas y cada una de tus palabras aún cuando tú mismo dudaras, contigo me mostré totalmente como era, aún con mis siete personalidades, te dejé verme fuerte y vulnerable, te cargué y dejé que me cargaras, te di amor y creí que me amabas, me puse de rodillas, te tomé en mis brazos, hice a un lado mi historia y me reconocí como una mujer con miedo de ser amada, y me mantuve firme pese a todo, jamás te dije nada que no pudiera sostener, estuve hasta el último momento que me dejaste, te disfruté en silencio y a carcajadas. 

No fuiste como los demás, y eso me cala hondo y me cala más, porque yo tampoco fui cualquiera, fui real. 

jueves, 28 de enero de 2021

De las pequeñas interacciones..

Pequeñas interacciones que me alegran el día: 

Yo: Perdón. Siempre escribo conforme pienso y no digo”buen día”.
Él: Tú y yo estamos más allá de las buenas maneras... no así de los buenos deseos. 

—-

Son esos detalles los que me dicen que elijo a las personas correctas, por eso permanecen años. 

De ir sanando..

 Hoy por la mañana canté y bailé. Fue solo un ratito, pequeñas señales de que mi corazón es fuerte y sabio y esta sanando. 

También desayuné con un gran amigo quién, además de escucharme y compartirme un poco de su vida me regaló grandes lecciones. 

Tiene 6 años que comenzó a cultivar una relación con Dios y cuando lo escucho sano, porque le creo, veo congruencia en su vida y sus palabras, siento amor en él, no me habla de un Dios al que le tema o ante el que sienta vergüenza. Me gusta hablar con él porque compartirnos, cada quién desde su trinchera los mismos idéales y nos respetamos. 

A penas es la 1 de la tarde y mi corazón late con esperanza. 

Gracias a la vida que me regala tanto. 

El arte de NO enfermarte..

  Si no quieres enfermarte…Habla de Tus Sentimientos.

 Emociones y sentimientos que son escondidos, reprimidos, terminan en  enfermedades como: gastritis, úlcera, dolores lumbares, dolor en la  columna. Con el tiempo, la represión de los sentimientos degenera hasta  el cáncer. Entonces, vamos a sincerar, confidenciar, compartir nuestra  intimidad, nuestros “secretos”, ¡nuestros errores!… El diálogo, el hablar, la palabra, ¡son un poderoso remedio y una excelente terapia!

 Si no quieres enfermarte …Toma Decisiones.

 La persona indecisa permanece en la duda, en la ansiedad, en la  angustia. La indecisión acumula problemas, preocupaciones, agresiones.  La historia humana está hecha de decisiones. Para decidir es preciso  saber renunciar, saber perder ventajas y para ganar otras. Las personas  indecisas son víctimas de dolencias nerviosas, gástricas y problemas de  la piel.

 Si no quieres enfermarte …Busca Soluciones.

  La personas negativas no consiguen soluciones y aumentan los problemas.  Prefieren la lamentación, la murmuración, el pesimismo. Mejor es  encender un fósforo que lamentar la oscuridad. Una abeja es pequeña,  pero produce lo más dulce que existe. Somos lo que pensamos. El  pensamiento negativo genera energía negativa que se transforma en  enfermedad.

 Si no quieres enfermarte…No Vivas de las Apariencias.

 Quien esconde la realidad, finge, hace poses, quiere siempre dar la  impresión de estar bien, quiere mostrarse perfecto, bonachón, etc… y  está acumulando toneladas de peso… Una estatua de bronce con pies de  barro. Nada peor para la salud que vivir de apariencias y fachadas. Son  personas con mucho barniz y poca raíz. Su destino es la farmacia, el  hospital, el dolor.

 Si no quieres enfermarte …Acéptate

 El rechazo de sí mismo, la ausencia de autoestima, hace que nos  volvamos ajenos a nosotros mismos. Ser uno mismo es el núcleo de una  vida saludable. Quienes no se aceptan a sí mismos, son envidiosos,  celosos, imitadores, competitivos, destructivos. Aceptarse, aceptar ser  aceptado, aceptar las críticas, es sabiduría, buen sentido y terapia.

 Si no quieres enfermarte …Confía

 Quien no confía, no se comunica, no se abre, no se relaciona, no crea  relaciones estables y profundas, no sabe hacer amistades verdaderas. Sin  confianza, no hay relaciones. La desconfianza es falta de fe en sí, en  los otros y en Dios.

 Si no quieres enfermarte …No Vivas Siempre Triste.

 El buen humor, la risa, el reposo, la alegría, recuperan la salud y  traen larga vida. La persona alegre tiene el don de alegrar el ambiente  donde vive. “El buen humor nos salva de las manos del doctor”. La  alegría es salud y terapia.

Desconozco el autor.

martes, 26 de enero de 2021

Él no me quiso..


 «Él no me quiere. 
Quiere mis buenos ratos
mis sonrisas, mis días soleados
mi pelo largo y mis ganas de viajar...
Quiere el orden de mi vida,
y el desorden de mi cama
los abrazos que terminan en orgasmo
y los besos que despiertan 
las ansías a mitad de la noche.
Quiere mis manos en las suyas
pero no quiere que caminemos juntos.
No quiere lágrimas
ni cielos nublados
no le gusta mi cabello corto
ni la pesadez que a veces
me obliga a quedarme en casa.
No busca salvar tormentas
ni abrazarme cuando soy huracán.
Sólo quiere que le escriba sobre el amor,
pero no se aventura a amarme...
Y aunque lo que yo sentía
por él me llenaba
y me hacia florecer... 
No... él no me quiso».

lunes, 25 de enero de 2021

De mis maestros..

¡CÓMO QUIERO A PACO!

Deseo que la vida me permita ser tan buena como mis maestros. Como luza que me permitió verme y sentirme aceptada, que me mostró un camino que me ha llevado a ser quién soy; como Alma, que me pega una chinga y me hace sacar lo mejor de mí al levantarme, para vivir con más responsabilidad esta profesión que elegí; como Paco, que no me deja escapar de mí misma cuando lo que veo me abruma, que me aterriza con amor y me hace tomar responsabilidad desde nuevos ángulos.

Deseo ser un poquito de guía para las personas que me dejan acompañarlos como ellos tres lo han sido para mí. 

Hoy tuve sesión con Paco y me siento más ligera, más tranquila, eso no se lo pago con dinero. La forma en la que me escucha y dice solo lo justo y necesario, como se ríe de mis dramas y hace que me ría de mí misma, como me valida a mí, mis sentimientos y sobre todo mi sensibilidad clínica e intuición, como me muestra dónde estoy herida y me invita a que lo sane con paciencia y con amor. 

Hoy le doy gracias a Dios por ponerlos en mi camino y me agradezco a mí por dejarme guiar. 

Hoy es el primer día en el que puedo dar gracias con mi corazón. 

Ya me extrañaba.